La plaza de San Pedro de Visma se llenó de risas infantiles y olor a churros al atardecer del viernes 26 de junio. Un grupo de niños corría entre los hinchables instalados junto a la iglesia, mientras vecinos mayores ajustaban sus sillas bajo las sombras de los castaños. Más de 1.200 personas acudieron ese primer día, según el recuento informal de la asociación vecinal.
Tras un año de silencio forzado —el único desde 1987—, las fiestas de San Pedro de Visma han vuelto con fuerza. No fue un descanso elegido, sino una pausa impuesta: el Concello de A Coruña retiró la subvención de 18.500 euros en 2025, argumentando reasignaciones presupuestarias. La asociación, sin recursos propios suficientes, no pudo garantizar la seguridad ni la logística mínima.
El barrio reactiva su identidad festiva sin apoyo institucional
La recuperación de 2026 no dependió de una vuelta automática de la ayuda municipal. La asociación vecinal gestionó 12 patrocinios locales, desde talleres de carpintería hasta peluquerías del barrio, y organizó una campaña de crowfunding que recaudó 4.200 euros en 17 días. El presupuesto total alcanzó los 23.800 euros, 5.300 más que en 2024.
El programa se estructuró en tres ejes: participación vecinal, memoria colectiva y sostenibilidad. El viernes arrancó con la fiesta infantil y la inauguración de la exposición fotográfica O pasado de Visma, xentes e lugares, que reúne 84 imágenes inéditas de los años 1950 a 1990. El sábado acogió el Festival Rock de Visma, con cinco bandas locales y un escenario móvil que evitó el uso de generadores diésel. El domingo cerró con la misa solemne y la procesión de San Pedro, en la que participaron 320 vecinos, incluidos 97 menores de 12 años.
La fiesta como herramienta de cohesión en barrios envejecidos
San Pedro de Visma tiene más del 30% de su población en edad de jubilarse, según el padrón municipal de 2025. Esa cifra contrasta con el 18% de menores de 16 años. Las fiestas no son solo celebración: son un mecanismo de contención social. Durante los tres días, el punto de atención vecinal registró 47 consultas sobre servicios sociales, 19 derivaciones a la Unidad de Atención Primaria y 12 solicitudes de acompañamiento para personas solas.
El barrio forma parte del Plan Estratégico de Barrios Vulnerables de A Coruña, vigente hasta 2028. Su inclusión se basa en indicadores como la tasa de pobreza relativa (22,4%, frente al 14,1% provincial) y la baja densidad de asociaciones activas (solo 3 registradas en 2024). Las fiestas funcionaron como catalizador: se constituyeron dos nuevas iniciativas —el Taller de Memoria Oral y el Grupo de Jardinería Comunitaria— que ya cuentan con apoyo del Área de Participación Ciudadana.
Antecedentes: la subvención que desapareció
En 2024, el Concello destinó 18.500 euros a las fiestas bajo el epígrafe Fomento de la vida asociativa y tradiciones locales. En 2025, ese importe fue reasignado al Plan de Modernización de Espacios Públicos, sin notificación previa a la asociación. El reglamento interno del Concello establece que las subvenciones a entidades vecinales deben notificarse con al menos 90 días de antelación, pero no contempla sanciones por incumplimiento.
Marco legal: ¿qué protege las fiestas locales?
La Ley 9/2017 de Patrimonio Cultural de Galicia reconoce las fiestas patronales como bien inmaterial de interés comunitario. Sin embargo, su protección es declarativa, no presupuestaria. El Decreto 123/2021 del Gobierno de Galicia prevé ayudas directas a entidades locales, pero exige que los proyectos incluyan “evaluación de impacto social medible”, requisito que la asociación de Visma no pudo cumplir en 2025 por falta de asesoramiento técnico.
Música, fotos y procesión: la programación que reactivó el barrio
El Festival Rock de Visma no fue un espectáculo aislado. Las bandas interpretaron versiones de temas tradicionales gallegos con arreglos modernos, y el escenario se instaló sobre una plataforma de madera reciclada. El domingo, la procesión incluyó una nueva imagen de San Pedro, tallada por un vecino jubilado y bendecida por el párroco de San José Obrero.
La exposición fotográfica, curada por una historiadora local, se convirtió en punto de encuentro intergeneracional. Ancianos identificaron rostros y lugares; jóvenes grabaron testimonios en audio para el archivo digital del barrio. Todo el material será entregado al Archivo Histórico Provincial de A Coruña en septiembre.
Claves del asunto
- Las fiestas de San Pedro de Visma volvieron en 2026 tras perder su subvención municipal de 18.500 euros en 2025.
- La asociación vecinal recaudó 4.200 euros mediante crowfunding y sumó 12 patrocinios locales para cubrir el presupuesto.
- El barrio tiene más del 30% de su población en edad de jubilarse, lo que convierte las fiestas en un eje de cohesión y atención social.
- La Ley 9/2017 de Patrimonio Cultural de Galicia las reconoce como bien inmaterial, pero no garantiza financiación.
La noche del domingo, mientras se apagaban las luces del escenario, un grupo de vecinos recogía los restos de la fiesta. Nadie habló de “vuelta”. Dijeron: “Estamos otra vez aquí”. Y en Visma, eso ya es un programa.
