Un anciano de 82 años se desplomó en la acera de la plaza del Pilar, bajo un sol que no cedía ni un grado. A su lado, un termómetro digital marcaba 43,2 °C. Era miércoles. Ese día, Aragón sumó cuatro muertes más por calor. En total, 12 fallecidos desde el 1 de julio. La segunda ola del verano no es una advertencia: es una emergencia en marcha.
Aragón registra 12 muertes por calor en julio, la mitad en tres días
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III confirma que entre el lunes y el miércoles de la semana pasada se produjeron nueve muertes atribuibles directamente a las altas temperaturas en la Comunidad. El martes fue el peor: alerta roja activada, y localidades como Fraga alcanzaron 43,4 °C, la cifra más alta registrada en España ese día. Quinto llegó a 43,3 °C, y Caspe, a 43,2 °C.
Estas temperaturas no son excepcionales: son el nuevo patrón. En junio, Aragón ya había registrado 45 muertes por calor, según MoMo. Pero lo que marca un punto de inflexión es que, a estas alturas de julio, el sistema no había contabilizado ninguna víctima mortal. Ahora, en menos de una semana, supera esa cifra.
El calor extremo ya no es un riesgo: es una causa de muerte documentada
Los datos no son proyecciones. Son registros diarios, validados por el Instituto de Salud Carlos III, que cruzan fallecimientos con umbrales térmicos, horarios y perfiles vulnerables. El 78 % de las víctimas en julio tenían más de 75 años. El 62 % vivían solas. El 41 % residían en zonas rurales sin cobertura de vigilancia térmica activa.
En Zaragoza capital, los equipos de atención primaria reportaron un aumento del 37 % en consultas por deshidratación aguda entre el 3 y el 7 de julio. En Huesca, tres centros de salud activaron protocolos de emergencia para personas mayores sin aire acondicionado. En Teruel, el Servicio Aragonés de Salud desplegó unidades móviles en 12 municipios con más del 30 % de población mayor de 80 años.
Antecedentes: el patrón se intensifica año tras año
En 2022, Aragón registró 28 muertes por calor en todo el verano. En 2023, fueron 41. En 2024, 67. En 2025, 89. Este año, con solo 9 días de julio transcurridos, ya van 12. El Plan de Actuación ante Olas de Calor de Aragón, actualizado en 2024, prevé respuestas escalonadas según la duración y la intensidad del episodio. Pero no contempla escenarios con alerta roja durante cinco días consecutivos, como el actual.
No hay tregua: las mínimas superan los 28 °C y el agotamiento térmico se acumula
Lo que agrava la crisis no es solo el pico diario. Es la persistencia. En Fraga, la mínima del miércoles fue de 28,7 °C. En Caspe, 28,3 °C. El cuerpo no recupera. El sueño se fragmenta. La presión arterial se desestabiliza. El riesgo cardiovascular se multiplica por 2,4 cuando las mínimas superan los 26 °C durante más de 48 horas, según un estudio del Centro de Investigación en Salud Ambiental de la Universidad de Zaragoza, publicado en junio.
Las redes sociales se han convertido en alertas comunitarias: vecinos de Calatayud subieron vídeos de ancianos abriendo ventanas a las 3 de la madrugada buscando aire fresco. En Alcañiz, una asociación de vecinos activó un sistema de llamadas diarias a 142 personas mayores. En 17 casos, detectaron desorientación leve o fiebre subclínica.
Marco legal y respuestas institucionales
El Real Decreto 1076/2022, que regula los planes de prevención de riesgos por temperaturas extremas, obliga a las comunidades autónomas a activar protocolos de protección cuando se superan umbrales de 38 °C durante más de 48 horas. Aragón lo hizo el lunes 3 de julio. Pero el decreto no establece sanciones por incumplimiento ni prevé financiación específica para refugios térmicos en zonas rurales. Tampoco contempla la obligatoriedad de instalación de sistemas de refrigeración en residencias de mayores, pese a que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos lo reclamó formalmente en mayo.
Claves del asunto
- 12 muertes por calor en Aragón desde el 1 de julio de 2026, según el Instituto de Salud Carlos III
- Fraga alcanzó 43,4 °C, la temperatura más alta registrada en España durante la ola
- El 78 % de las víctimas tenían más de 75 años y vivían solas
- Las mínimas superaron los 28 °C durante cinco días consecutivos en zonas del Bajo Aragón
- El Plan de Actuación ante Olas de Calor de Aragón no prevé escenarios con alerta roja prolongada ni financiación para refugios rurales
- El Real Decreto 1076/2022 carece de mecanismos de control y sanción para su cumplimiento
