El sol se despidió sobre los Jardines de Méndez Núñez con el eco de Antes muerta que sencilla aún vibrando en el aire. Miles de personas, con banderas arcoíris en las manos y sonrisas pintadas en las mejillas, cantaron a una voz mientras María Isabel levantaba los brazos al cielo. Fue el último acorde del Atlantic Pride A Coruña 2026, un festival que cerró su séptima edición como símbolo vivo de inclusión gratuita y resistencia cultural en el corazón de Galicia.
El Atlantic Pride consolidó su rol como eje del Orgullo del Norte
Desde 2020, el festival ha crecido sin pausa: pasó de 8.500 asistentes en su primera edición a más de 42.000 personas en 2026, según datos oficiales del Ayuntamiento de A Coruña. No es solo un evento musical: es una plataforma de visibilidad, con más del 65 % de su programación liderada por artistas LGTBIQ+, y un 40 % de actuaciones a cargo de personas trans, no binarias o con discapacidad. El escenario principal estuvo accesible en altura, con intérpretes de lengua de signos en todas las actuaciones principales y traducción en tiempo real a LSE.
María Isabel reactivó la memoria colectiva de una generación
A las 21:30 horas, la cantante de 27 años irrumpió con el vestido rojo y el micrófono en alto. Su repertorio no fue una simple nostalgia: fue un acto político suave pero firme. Al cantar No me toques las palmas que me conozco, el público —muchos de ellos menores de 18 años— coreó cada verso con la misma intensidad con la que lo hicieron sus hermanos mayores en 2004. Ganó Eurovisión Junior con 15 años, pero su presencia en 2026 no fue la de una exniña prodigio: fue la de una artista que ha construido su identidad pública con transparencia, tras su salida del armario en 2023 y su activismo en campañas contra la transfobia escolar.
Ricky Merino llevó la diversidad al centro del escenario
Antes de María Isabel, Ricky Merino —exconcursante de Operación Triunfo 2017— desplegó una puesta en escena que mezcló humor, crítica social y pop contundente. Su versión de Wannabe, con letras adaptadas para hablar de autonomía afectiva y derechos reproductivos, generó una ovación de más de dos minutos. El artista, que también es activista de Fundación Triángulo, subrayó desde el escenario: “Este no es un escenario de excepción. Es el escenario que siempre debió existir”.
Coro Cores abrió la jornada con un himno coral a la pluralidad
El coro que canta sin fronteras
Fundado en 2021 por la directora coral Ana Gómez, Coro Cores reúne a 47 voces de 12 nacionalidades, con edades entre 16 y 72 años. El 30 % de sus miembros son personas migrantes en situación de asilo, y el 22 % identifican su género fuera del binario. Su actuación inaugural incluyó Cantiga de amigo, una adaptación medieval gallega con arreglos contemporáneos, y Onda, un tema original compuesto por una joven trans de Vigo que habla de la fluidez como forma de libertad.
Claves del asunto
- El Atlantic Pride A Coruña 2026 contó con financiación pública del Ayuntamiento de A Coruña (62 %), la Xunta de Galicia (23 %) y fondos europeos del programa Rights, Equality and Citizenship (REC) (15 %)
- La edición registró cero incidentes de discriminación según el informe de la Unidad de Diversidad del Consistorio, que desplegó 18 mediadores LGTBIQ+ en los espacios del festival
- El 92 % de los asistentes declaró haber acudido por primera vez al evento, según la encuesta post-festival realizada por Sociométrica
- La programación cumplió con la Ley 10/2022 de Igualdad LGTBIQ+ de Galicia, que exige la inclusión transversal de diversidad en eventos subvencionados con fondos públicos
El festival no se limitó al escenario. En los puestos de la zona de convivencia, Asociación Galega de Persoas Trans (AGPT) y Colectivo Lambda ofrecieron asesoramiento jurídico gratuito, mientras que la Fundación Atenea instaló un espacio de salud mental con psicólogos especializados en orientación sexual y género. El Atlantic Pride ya no es solo un festival: es una infraestructura social de proximidad, financiada, evaluada y replicada como modelo por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTBI+). Su éxito no se mide en asistentes, sino en cuántas personas se sintieron, por una tarde, completamente en casa.
