El verano de 2025 ha sido testigo de una serie de devastadores incendios forestales en España, lo que ha llevado a un intenso debate sobre la gestión de crisis por parte del Gobierno. Según una reciente encuesta de SocioMétrica, un 63,6% de los españoles considera que el Ejecutivo de Pedro Sánchez debió haber asumido el mando único en la gestión de los incendios. Este dato revela una clara insatisfacción con la respuesta gubernamental ante una crisis que ha afectado a diversas comunidades autónomas.
La percepción de la población sobre la responsabilidad del Gobierno es notablemente polarizada. Mientras que solo el 32% de los votantes del PSOE cree que se debió decretar el estado de emergencia, un abrumador 86,4% de los votantes del PP y un 89% de Vox comparten la opinión de que el Gobierno debería haber tomado el control de la situación. Esta disparidad en la percepción refleja una profunda división política en el país, donde las opiniones sobre la gestión de crisis están fuertemente influenciadas por la afiliación partidaria.
### La Gestión de Crisis y la Responsabilidad del Gobierno
La Ley de Protección Civil establece que, en situaciones de emergencia de gran magnitud, el Gobierno debe asumir la dirección de la crisis. Sin embargo, el Ejecutivo optó por no activar el estado de emergencia y se limitó a seguir el Plan Estatal de Emergencias, que no superó la fase de preemergencia. Esto ha llevado a que las competencias en la gestión de incendios se mantengan en manos de las comunidades autónomas, con un apoyo puntual del Estado. La encuesta revela que un 56,7% de los encuestados atribuye al Gobierno la mayor responsabilidad por la insuficiencia de medios y la tardanza en la extinción de los incendios, mientras que un 37,1% culpa a las comunidades autónomas.
La división de opiniones también se refleja en el género, donde un 63,2% de las mujeres responsabiliza al Gobierno, en comparación con el 50,6% de los hombres. Este dato sugiere que las mujeres son más críticas con la gestión gubernamental en situaciones de crisis. Además, la polarización política se hace evidente nuevamente, ya que el 81,2% de los votantes del PP y el 90,1% de Vox culpan al Gobierno, mientras que solo el 20,5% de los votantes del PSOE comparte esta visión.
### La Necesidad de un Enfoque Centralizado
El sondeo también pone de manifiesto que un 70,8% de los ciudadanos cree que las catástrofes naturales, como incendios e inundaciones, deberían ser tratadas como cuestiones de Estado bajo el mando del Gobierno central. Este respaldo a la centralización de la gestión de crisis es especialmente fuerte entre los votantes de la derecha, con un 90,1% de los votantes del PP y un 94,3% de Vox apoyando esta idea. Sin embargo, solo el 46,2% de los simpatizantes del PSOE y el 20,5% de Sumar están de acuerdo con esta postura.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha señalado la falta de prevención como un factor clave en la crisis de incendios y ha abierto la posibilidad de que el Ejército actúe de oficio en futuras emergencias. Esta propuesta ha generado un debate sobre la eficacia de la coordinación entre el Gobierno y las comunidades autónomas, especialmente en situaciones de crisis que requieren una respuesta rápida y efectiva.
Además, un 61,8% de los encuestados opina que, tras episodios de falta de coordinación como los vividos durante la pandemia de COVID-19 y la crisis de incendios, sería necesario devolver competencias al Estado. Esto indica una creciente desconfianza en el modelo autonómico actual y una demanda de un enfoque más centralizado en la gestión de crisis.
Por otro lado, la encuesta también revela que el 56,3% de los ciudadanos atribuye al Gobierno la mayor culpa de la crispación política durante la crisis de incendios, mientras que un 35% responsabiliza al Partido Popular. Esta percepción de culpabilidad se ve acentuada entre los votantes de izquierda, quienes tienden a culpar al PP, mientras que los votantes de derecha ven al Gobierno como el principal responsable de la tensión política.
En resumen, la crisis de incendios en España ha puesto de relieve no solo la insatisfacción con la gestión del Gobierno, sino también la polarización política que afecta a la percepción pública sobre la responsabilidad en la gestión de crisis. La necesidad de un enfoque centralizado y una mayor coordinación entre el Gobierno y las comunidades autónomas se ha vuelto evidente, y la opinión pública parece estar demandando cambios significativos en la forma en que se manejan estas situaciones críticas.