Los incendios forestales han sido un tema candente en España durante el verano de 2025, arrasando más de 360.000 hectáreas de terreno. Este fenómeno ha suscitado un amplio debate sobre las causas que han llevado a la magnitud de estos desastres. Una reciente encuesta realizada por SocioMétrica revela que la mayoría de la población española atribuye la gravedad de los incendios a la falta de gestión y limpieza de los bosques. Un asombroso 94,6% de los encuestados considera que el descuido del monte tiene una relación significativa con la violencia de los fuegos. Este consenso se extiende a través de diversas demografías, incluyendo grupos de edad, sexo y orientación política, lo que indica que la preocupación por la gestión forestal es un tema transversal en la sociedad española.
La percepción de la juventud es especialmente marcada, con un 99,6% de los jóvenes de entre 17 y 35 años opinando que la falta de cuidado en los bosques es un factor determinante. Incluso entre los votantes de partidos tradicionalmente de izquierda, como el PSOE, Sumar y Podemos, más del 90% de los encuestados identifican la gestión forestal como un elemento clave en la problemática de los incendios. Esto contrasta con la percepción de la influencia del cambio climático, que genera una división notable entre los votantes de diferentes partidos. Mientras que el 88,8% de los simpatizantes de Sumar creen que el cambio climático tiene un papel importante, solo el 28,6% de los votantes del PP lo considera relevante.
La encuesta también aborda la propuesta de un pacto de Estado contra el cambio climático, defendido por el Gobierno. Sin embargo, el 60,9% de los españoles lo ve como una estrategia política del PSOE para capitalizar los desastres naturales, lo que genera desconfianza. A pesar de esto, un 62,9% de la población se muestra favorable a la idea de un gran acuerdo nacional para coordinar la respuesta a catástrofes naturales y los efectos del cambio climático. Sin embargo, la mayoría es escéptica sobre la posibilidad de que este pacto se materialice, con un 75,6% creyendo que nunca se firmará.
Otro factor que ha sido señalado en la encuesta es la acción de los pirómanos. Un 71,8% de los encuestados opina que la intencionalidad humana tiene una relación significativa con la magnitud de los incendios. Este punto de vista también varía según la inclinación política: mientras que en la izquierda los porcentajes oscilan entre el 35% y el 50%, en la derecha, más del 80% de los votantes del PP y Vox creen que la acción humana es un factor determinante.
En este contexto, la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de crear un registro nacional de pirómanos y obligarles a llevar pulseras de localización ha ganado apoyo. Un 52,6% de los encuestados respalda esta iniciativa, aunque el apoyo es mayoritario entre los votantes de la derecha, donde el 76,4% del PP y el 89,9% de Vox la apoyan. En contraste, la mayoría de los votantes de izquierda se opone a esta medida, con un 61,3% de los votantes de Sumar y un 71,3% de los de Podemos en contra.
La encuesta, que se llevó a cabo entre el 26 y el 29 de agosto de 2025, incluyó a 1.100 españoles con derecho a voto. Se utilizó un sistema CAWI-Panel y la muestra fue equilibrada en función de sexo, edad, provincia y recuerdo de voto. La convergencia por interacción no cruzada para el total nacional es del 97%, lo que indica un alto nivel de representatividad en los resultados.
El debate sobre la gestión de los incendios forestales en España no solo refleja preocupaciones sobre el medio ambiente, sino que también pone de manifiesto las divisiones políticas y sociales en el país. La falta de acción y la percepción de negligencia por parte del Gobierno han llevado a muchos a cuestionar la capacidad del Estado para gestionar adecuadamente las crisis ambientales. A medida que el cambio climático continúa afectando a la naturaleza, la necesidad de un enfoque coordinado y efectivo se vuelve cada vez más urgente. La gestión forestal, la prevención de incendios y la respuesta a desastres naturales son temas que requieren atención inmediata y un compromiso colectivo para garantizar la seguridad y la salud de los ecosistemas en España.