El seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, ha compartido su experiencia y filosofía de vida en una reciente visita al campus de la Universidad CEU Fernando III. En un evento que atrajo a una gran cantidad de estudiantes y miembros de la comunidad educativa, De la Fuente destacó la importancia de los valores en la vida personal y profesional, así como la relevancia de la familia en su trayectoria.
Durante su intervención, el seleccionador enfatizó que la bonhomía debe ser la carta de presentación de cada individuo. «Lo normal debería ser ir haciendo amigos por donde vayas y poder volver, pasados los años, para mantener esas amistades como el primer día», afirmó, subrayando la importancia de las relaciones humanas en el desarrollo personal.
La familia, tanto la que recibió como la que ha formado, ocupó un lugar central en su discurso. De la Fuente recordó cómo, a pesar de las ausencias de su padre debido a su trabajo, siempre se sintieron cercanos y unidos. «Agradezco a mis padres el gran legado que me dejaron», expresó, destacando la influencia positiva que han tenido en su vida.
En cuanto a la gestión del éxito y el fracaso, De la Fuente compartió su perspectiva única. Para él, el fracaso no existe si uno ha dado lo mejor de sí mismo. «Si no consigues lo que te has propuesto, no lo considero fracaso. Lo que realmente importa es el esfuerzo y la dedicación que pongas en cada tarea», explicó. Esta visión positiva se traduce en su enfoque hacia el talento joven, donde enfatiza que contar con buenas personas en el equipo facilita el logro de objetivos.
El seleccionador también dirigió un mensaje a los estudiantes sobre la importancia de no caer en la autocomplacencia. «Siempre hay que ir a por más y no descargar en los demás lo que depende de nosotros», instó, recordando que cada uno tiene la responsabilidad de aprovechar las oportunidades que se presentan. En este sentido, destacó que la mejora individual debe estar orientada al beneficio del conjunto, en este caso, de la sociedad.
La fe fue otro de los pilares que De la Fuente mencionó como fundamental en su vida. «Estoy muy agradecido a Dios por todo lo que he conseguido», comentó, añadiendo que la fe le proporciona la tranquilidad necesaria para tomar decisiones. A pesar de vivir en un mundo lleno de distracciones y bienes materiales, el seleccionador enfatizó que la fe le ayuda a mantener el rumbo y la claridad en sus objetivos.
El evento concluyó con un fuerte aplauso por parte de los asistentes, quienes se mostraron interesados en las reflexiones de De la Fuente. Su mensaje de valores, esfuerzo y la importancia de la familia resonó entre los jóvenes, quienes se enfrentan a un mundo competitivo y en constante cambio. La intervención del seleccionador no solo fue una lección de vida, sino también una invitación a reflexionar sobre la importancia de mantener principios sólidos en la búsqueda del éxito personal y profesional.