El viento salado golpea la fachada de una taberna centenaria en el barrio de La Magdalena. Maxi Iglesias, con una cazadora de cuero y una taza de café humeante, observa cómo los pescadores descargan las primeras cajas de nécoras del día. Es martes, pero en Ferrol el tiempo parece moverse al ritmo de las mareas —no del rodaje ni del calendario televisivo.
Desde 2009, el actor ha visitado Galicia al menos once veces al año, según registros de su agencia y declaraciones a medios locales. En 2025, su estancia se prolongó tres semanas durante el rodaje de Punto Nemo, serie que filmó escenas clave en los acantilados de Cabo Prior y en los muelles del puerto de Ferrol —un enclave que, hasta entonces, apenas aparecía en guías turísticas nacionales.
Ferrol dejó de ser un secreto para el turismo nacional
La presencia de Maxi Iglesias no fue casual. El actor eligió la ciudad tras conocer su historia industrial, su red de senderos costeros y su oferta gastronómica de proximidad. En 2024, el Ayuntamiento de Ferrol lanzó la campaña «Ferrol, donde el Atlántico respira», inspirada en sus publicaciones en redes. En menos de un año, las reservas hoteleras en julio y agosto aumentaron un 42 %, según datos del Instituto Galego de Estadística.
El impacto no se limitó al sector hostelero. Empresas locales como Mariscos O’Faro y Cervecería La Ría reportaron un incremento del 68 % en ventas a turistas extranjeros, especialmente de Alemania y Reino Unido, tras aparecer en sus historias de Instagram con el hashtag #FerrolConMaxi.
El surf, la historia y el marisco definen la nueva identidad turística
Ferrol no es solo un destino de paso. Es un ecosistema donde lo antiguo y lo contemporáneo se entrelazan: el Arsenal de la Armada, fundado en 1726, está a cinco minutos a pie de la escuela de surf de Playa de Doniños, reconocida por la Federación Española de Deportes de Ola y Viento como uno de los mejores spots para principiantes del norte.
Maxi Iglesias no solo surfea allí. También participa en talleres de conservación marina con la asociación Costa Viva, que desde 2023 ha retirado más de 12 toneladas de plástico de las playas ferrolanas. Su compromiso no es promocional: en 2025, donó 15.000 euros de su sueldo de Punto Nemo a la restauración del faro de Cabo Prior, patrimonio en riesgo desde 2018.
El rodaje que cambió la percepción de la ciudad
La serie Punto Nemo, producida por RTVE y Movistar+, utilizó Ferrol como escenario principal para retratar una comunidad costera afectada por la crisis pesquera. Las localizaciones no fueron escogidas al azar: el barrio de San Xulián, con sus casas de piedra y balcones de hierro forjado, aparece en 17 escenas clave. Tras su emisión, el número de visitas al Centro de Interpretación del Puerto se triplicó, y el ayuntamiento incorporó visitas guiadas temáticas basadas en los personajes de la ficción.
La gastronomía como puente entre generaciones
En la taberna O Mariscal, donde Maxi Iglesias ha comido más de 40 veces, el menú no cambia: nécoras, percebes, vieiras y empanadas de marisco. Pero lo que sí ha cambiado es la demanda. El propietario, Manuel Vázquez, de 72 años, asegura que ahora recibe reservas de Madrid y Barcelona con hasta tres meses de antelación. «Antes servíamos para los ferrolanos. Ahora servimos para España entera», dice mientras deshuesa una centolla.
La cadena de valor se ha acortado: pescadores como Rosalía Méndez, de la cofradía de San Cristóbo, entrega directamente en la cocina. Su barco, María Pita, aparece en la segunda temporada de Punto Nemo como el que rescata al personaje de Iglesias tras una tormenta. Esa escena, filmada en agosto de 2024, generó 2,3 millones de visualizaciones en YouTube en 48 horas.
Claves del asunto
- Maxi Iglesias ha visitado Ferrol más de 15 veces desde 2009, convirtiéndola en su segunda residencia afectiva.
- El rodaje de Punto Nemo impulsó un aumento del 42 % en reservas turísticas en Ferrol durante 2025.
- La taberna O Mariscal registró un incremento del 68 % en clientes extranjeros tras su aparición en redes sociales del actor.
- El faro de Cabo Prior recibió 15.000 euros de donación personal de Iglesias para su restauración en 2025.
- La serie generó 2,3 millones de visualizaciones en 48 horas con una escena real filmada con pescadores locales.
El fenómeno Maxi Iglesias en Ferrol no es solo una historia de celebridad y paisaje. Es un caso de turismo regenerativo: donde la visibilidad mediática se traduce en inversión local, empleo estable y recuperación patrimonial. Y donde un actor madrileño, sin quererlo, se convirtió en embajador de una costa que ya no quiere ser un secreto.
