La terraza del The Women Sanctuary en Palma de Mallorca estaba bañada por la luz dorada del atardecer cuando Rama Duwaji, de 29 años, participaba en una sesión de mindfulness bajo olivos centenarios. Mientras tanto, en Washington D.C., los fuegos artificiales iluminaban el monumento a Washington para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. La desconexión geográfica y simbólica de la esposa del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, desató una ola de críticas en medios norteamericanos y redes sociales.
Rama Duwaji eligió Mallorca en lugar de la celebración nacional
El viaje de Rama Duwaji, artista e ilustradora de origen sirio-estadounidense, coincidió con el fin de semana más cargado de actos patrióticos en la historia reciente de Estados Unidos. En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani presidió el desfile del 4 de julio en Brooklyn y participó en la ceremonia de izado de la bandera en City Hall. Su esposa, sin embargo, no estuvo presente. Su ausencia no pasó desapercibida: medios como The New York Post y Politico destacaron la “discrepancia simbólica” entre el rol público y la decisión privada.
Un retiro espiritual con enfoque islámico y feminista
El alojamiento elegido fue The Women Sanctuary, un espacio exclusivo en la sierra de Tramuntana, registrado como retiro espiritual no religioso pero con fuerte arraigo en la tradición islámica, la atención plena y la sacralidad del cuerpo femenino. Según su web oficial, el programa incluye “rituales de gratitud a Alá”, meditaciones guiadas en árabe y talleres de escritura sagrada. Duwaji compartió en Instagram una imagen con la leyenda: “Una oda a Alá, en el corazón del Mediterráneo”. La publicación acumuló más de 127.000 interacciones en 48 horas.
La polémica trascendió las fronteras norteamericanas
La cobertura mediática en España fue escasa al principio, pero ganó impulso tras la reacción de figuras republicanas en EE.UU. El congresista Michael McCaul calificó el viaje como “una falta de respeto a la historia nacional”, mientras que el New York Times lo contextualizó como parte de una “nueva tensión entre representación institucional y autonomía personal en cargos públicos”. En España, el Ayuntamiento de Palma confirmó que Duwaji no solicitó ni recibió ningún trato institucional, ni apoyo logístico del gobierno local.
El marco legal y normativo es claro: no hay obligación de asistencia
Ni la Ley de Ética Pública de Nueva York, ni el Código de Conducta Municipal, exigen presencia obligatoria de familiares en actos oficiales. Tampoco existe normativa que vincule al cónyuge de un alcalde con funciones protocolares. El Departamento de Ética de la Ciudad de Nueva York reiteró que “la participación en eventos oficiales es voluntaria y no constituye un deber legal”. Sin embargo, el impacto reputacional sí forma parte de los criterios de evaluación política, según expertos en comunicación gubernamental de la Universidad de Columbia.
El viaje refleja una nueva forma de diplomacia informal
Más allá de la controversia, el desplazamiento de Duwaji pone en relieve cómo los espacios privados —como retiros espirituales— se convierten, sin intención, en escenarios de proyección internacional. Mallorca, con su creciente oferta de bienestar con enfoque intercultural, ha recibido en 2026 un 37 % más de visitantes de EE.UU. en retiros de este tipo, según datos del Instituto de Estadística de las Islas Baleares. El Ministerio de Turismo de España ha incluido ya estos formatos en su estrategia de turismo de propósito, con financiación pública para certificaciones de sostenibilidad y diversidad cultural.
Claves del asunto
- Rama Duwaji, esposa del alcalde de Nueva York, viajó a Palma de Mallorca durante el 250 aniversario de EE.UU., generando críticas por su ausencia en actos oficiales.
- El retiro en el que participó está vinculado a la tradición islámica, la atención plena y la espiritualidad feminista, sin vínculo institucional con España ni Nueva York.
- No existe obligación legal ni ética que exija su presencia en eventos nacionales: la Ley de Ética Pública de Nueva York no regula la participación de cónyuges.
- El caso evidencia cómo los viajes personales de figuras públicas adquieren dimensión geopolítica en la era de la comunicación instantánea y la diplomacia informal.
