Una terraza vacía y a medio recoger en pleno paseo de la Independencia, este martes. El sol aplasta el asfalto. Un hombre se abanica con un periódico arrugado. Una anciana entra rápido en la sombra de un portal. El termómetro marca 43 grados.
La ola de calor no es una advertencia: es una realidad que paraliza el ritmo de Zaragoza. Desde el lunes, la ciudad activó la alerta naranja del Plan de Emergencias por ola de calor, el segundo nivel más alto del sistema de alertas meteorológicas del Gobierno de Aragón. Las máximas superan los umbrales de seguridad para grupos vulnerables: personas mayores, niños y trabajadores al aire libre.
Las terrazas se convierten en zonas de exclusión térmica
En el corazón de la ciudad, el paseo de la Independencia —tradicionales cafés, veladores de hierro y conversaciones al atardecer— se ha convertido en un espacio casi deshabitado durante las horas centrales del día. «No se sienta en la terraza ni Dios», dice Alejandro, encargado de Cafetería Las Vegas. Su local, con fachada abierta y sombrillas extendidas, registra un descenso del 65 % en el consumo exterior comparado con una semana normal de julio.
Los clientes entran, piden una cerveza o un café frío, y se quedan dentro, bajo el aire acondicionado. Pero eso no compensa la pérdida: la terraza genera el 70 % del ingreso diario en verano. Sin ella, el flujo se frena. «El movimiento no mejora hasta casi entrada la noche», explica Alejandro. Y eso, en un sector donde el margen de beneficio es estrecho, se traduce en cierres anticipados y turnos reducidos.
El Plan de Emergencias por ola de calor ya está en marcha
El Plan de Emergencias por ola de calor de Aragón, actualizado en 2024, establece protocolos obligatorios para administraciones locales, centros sanitarios y servicios sociales. Entre sus medidas: apertura de puntos de refrigeración en bibliotecas y centros cívicos, refuerzo de visitas domiciliarias a personas mayores en situación de aislamiento y coordinación con Protección Civil y Servicio Aragonés de Salud.
Este año, el plan se activó 48 horas antes de lo habitual. La previsión meteorológica del Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) señalaba que las temperaturas superarían los 42 grados durante cinco días consecutivos. El Gobierno de Aragón ha dispuesto también la activación de 12 puntos de refugio térmico en Zaragoza, con horarios extendidos y personal especializado en atención a personas en riesgo.
Antecedentes del plan
El plan nació tras la ola de calor de 2003, que causó más de 18.000 muertes en Europa. En Aragón, se actualizó tras la ola de 2022, que dejó 37 fallecimientos atribuidos directamente al calor extremo, según el Instituto Aragonés de Estadística. La normativa se alinea con la Estrategia Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que obliga a las comunidades autónomas a actualizar sus protocolos cada tres años.
Los trabajadores al aire libre están en primera línea de riesgo
Mientras los bares cierran sus terrazas, los albañiles, jardineros y repartidores siguen trabajando bajo el sol. En el barrio de Delicias, un grupo de operarios de una empresa municipal de limpieza toma agua cada 20 minutos, bajo la sombra de un autobús. No todos tienen derecho al permiso retribuido por alertas. Solo los empleados de la Administración Pública y los trabajadores de empresas con convenios específicos lo disfrutan. El resto, como los contratados por plataformas o en economía informal, carecen de protección legal efectiva.
La Inspección de Trabajo ha intensificado controles desde el lunes. En los últimos tres días, ha sancionado a cuatro empresas por no garantizar pausas térmicas ni suministro de agua potable. La multa más alta fue de 12.500 euros, impuesta a una constructora que hizo trabajar a siete operarios sin sombra ni hidratación.
Los más vulnerables no siempre llegan a los refugios
En el barrio de La Almozara, una mujer de 78 años fue trasladada en ambulancia tras desmayarse en su piso sin aire acondicionado. No había pedido ayuda. No sabía que existían los puntos de refugio. Su hija, que vive en otra provincia, se enteró por una llamada del vecino. Este caso no es aislado: el Servicio Aragonés de Salud reporta un aumento del 22 % en consultas por deshidratación leve en personas mayores desde el inicio de la alerta.
Los centros de día han duplicado sus visitas domiciliarias. Pero el sistema choca con la falta de datos actualizados: más de 14.000 personas mayores viven solas en Zaragoza, y un tercio no figura en los registros oficiales de riesgo.
Claves del asunto
- La temperatura máxima en Zaragoza alcanzó 43 grados este martes, la más alta desde 2015.
- El Plan de Emergencias por ola de calor de Aragón está activado en nivel naranja desde el lunes.
- Se han habilitado 12 puntos de refugio térmico en Zaragoza, con horario extendido hasta las 22:00 horas.
- El permiso retribuido por alertas no es universal: solo aplica a empleados públicos y trabajadores con convenios específicos.
- La Inspección de Trabajo ha sancionado a cuatro empresas por incumplir normas de seguridad térmica en menos de 72 horas.
