El Boeing 737 de la aerolínea pakistaní K2 Airways se desintegró en el aire a 287 kilómetros al oeste de Karachi. Las últimas transmisiones, a las 21.18 hora local, registraron una voz tensa: «Perdemos referencia GNSS, repetimos, pérdida total de navegación». Minutos después, el avión desapareció del radar. No hubo señal de emergencia. No hubo rescate a tiempo.
Cinco tripulantes perdidos en el mar Arábigo
El primer ministro Shehbaz Sharif confirmó la tragedia en una declaración urgente desde Islamabad. Entre los fallecidos figuran dos pilotos, dos ingenieros de vuelo y un técnico de carga. Todos eran ciudadanos pakistaníes con más de 12 años de experiencia acumulada en operaciones de carga internacional. Sus nombres no han sido revelados oficialmente, pero fuentes cercanas a la aerolínea indican que tres de ellos residían en Lahore y habían volado juntos en más de 40 rutas similares.
La aeronave cubría la ruta Sharjah–Karachi, un corredor aéreo de alta densidad que registra más de 180 vuelos semanales de carga. El Boeing 737-800BCF, matrícula AP-BLD, había sido certificado en 2023 por la Autoridad de Aviación Civil de Pakistán (PCAA) y sometido a inspección técnica el 15 de junio. No constan antecedentes de fallos reportados en los últimos 90 días.
Fallo crítico en el sistema GNSS provocó pérdida de control
Las primeras conclusiones preliminares de la Junta de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB) apuntan a una interferencia masiva en el sistema de navegación por satélite. El avión dependía del GNSS (Global Navigation Satellite System) para mantener su ruta sobre aguas internacionales, donde no hay estaciones terrestres de apoyo. Sin señal GPS, el sistema de piloto automático entró en modo degradado y los pilotos no pudieron reestablecer la orientación con los instrumentos analógicos disponibles.
El descenso fue brusco: de 32.000 pies a menos de 5.000 pies en menos de 90 segundos. El cambio de rumbo de 142° se registró en el último ping del transpondedor. No hubo maniobra de emergencia ni solicitud de desvío a aeropuertos alternativos como Muscat o Gwadar.
Contexto técnico del GNSS en vuelos regionales
En el sur de Asia, los sistemas GNSS están expuestos a interferencias intencionales y no intencionales. En 2025, la Agencia Internacional de Aviación Civil (OACI) emitió una alerta sobre «zonas de degradación operacional» en el Golfo Pérsico y el mar Arábigo. Pakistán no ha implementado aún el sistema EGNOS (European Geostationary Navigation Overlay Service), que mejora la precisión y fiabilidad del GPS en zonas críticas. La aerolínea K2 Airways no contaba con equipos de respaldo inercial certificados para vuelos sin GNSS.
Operación de rescate limitada por condiciones marítimas
La Armada de Pakistán activó el protocolo Search and Rescue (SAR) Level 3 a las 23.45 hora local. Cuatro embarcaciones y dos helicópteros participaron en la búsqueda. Sin embargo, el oleaje superó los 4,2 metros y la visibilidad cayó a menos de 800 metros por niebla marina. Las autoridades descartaron la posibilidad de supervivientes tras 72 horas sin señales de balizas de emergencia (ELT).
El Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de Karachi informó que los restos hallados —una sección del ala izquierda y fragmentos de fuselaje con marcas de impacto vertical— confirman una caída en ángulo cerrado. No se detectó rastro de explosión ni incendio previo al impacto.
Antecedentes regulatorios y responsabilidad operativa
La aerolínea K2 Airways, fundada en 2020, opera con una flota de siete aeronaves y carece de certificación IOSA (IATA Operational Safety Audit). En 2025, la PCAA le impuso una multa de 1,2 millones de rupias por incumplimiento en protocolos de mantenimiento de sistemas de navegación. El informe interno de la compañía, filtrado a medios locales, reconoce «limitaciones en la capacitación de tripulaciones para escenarios GNSS-denied».
Claves del asunto
- El accidente ocurrió tras una pérdida total de señal GNSS, sin sistemas de respaldo operativos.
- Cinco tripulantes fallecieron; no hubo pasajeros a bordo.
- El avión desapareció del radar a 287 kilómetros al oeste de Karachi, en el mar Arábigo.
- La aerolínea K2 Airways no contaba con certificación IOSA, clave para operaciones internacionales seguras.
- La Autoridad de Aviación Civil de Pakistán (PCAA) había sancionado previamente a la compañía por fallos en mantenimiento de navegación.
La tragedia reabre el debate sobre la dependencia crítica de los sistemas satelitales en rutas aéreas de carga y la urgencia de actualizar los protocolos de formación y equipamiento en aerolíneas de la región. Familias de los tripulantes exigen una investigación independiente y acceso a los datos del CVR (grabador de voz de cabina), cuya recuperación sigue siendo inviable por la profundidad del lecho marino —más de 2.800 metros en la zona del impacto.
