Madrid, 9 de julio de 2026. En una sala de reuniones del edificio corporativo de Digi en la calle Serrano, los ejecutivos revisan por última vez los números bajo el brillo tenue de las pantallas. El precio de salida a bolsa ya está fijado: 5,60 euros por acción. No es el máximo esperado, pero sí el que cierra una etapa de reajustes, presión del mercado y alianzas estratégicas.
La operación supone una capitalización inicial de 1.662 millones de euros, lejos de los 2.400 millones que algunos analistas barajaban meses atrás. La brecha no es solo numérica: refleja una realidad de mercado más exigente, donde la confianza inversora se negocia con datos concretos, no con proyecciones ambiciosas.
Digi España fija su precio de salida a bolsa con ajuste realista
La decisión no llegó de forma abrupta. Digi paralizó su proceso en mayo tras detectar una caída sostenida en su valoración teórica y una menor demanda institucional. El entorno macroeconómico —con tipos de interés elevados y volatilidad en los índices europeos— pesó en la decisión. En lugar de forzar una salida en condiciones adversas, la compañía optó por redefinir su hoja de ruta. El resultado: un precio que equilibra atractivo para inversores y sostenibilidad para la empresa.
El folleto de la Oferta Pública de Venta (OPV) está pendiente de la aprobación final de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Fuentes cercanas al proceso indican que la autorización podría llegar en las próximas 48 horas. Si así ocurre, la cotización en el Mercado Continuo de la Bolsa de Madrid se produciría antes del 18 de julio.
La inversión de Mayoral refuerza la confianza local
Más allá del precio, lo que ha marcado la diferencia es el respaldo de actores clave. La familia Domínguez de la Maza, propietaria del Grupo Mayoral, ha comprometido 100 millones de euros en la OPV. No se trata de una participación financiera aislada: es una apuesta de largo plazo en la infraestructura digital española. Mayoral, con su red de más de 1.200 tiendas y su experiencia en transformación tecnológica, busca sinergias operativas con Digi en logística inteligente, conectividad 5G para puntos de venta y soluciones IoT.
Este respaldo no es anecdótico. En un contexto donde los fondos extranjeros dominan las grandes operaciones bursátiles, la participación de un grupo industrial español refuerza la narrativa de soberanía digital y crecimiento endógeno.
Antecedentes del proceso de salida
Digi España nació en 2016 como filial del operador rumano Digi Romania, que mantiene el control mayoritario. Desde entonces, ha crecido a un ritmo medio del 18% anual en ingresos, impulsada por la expansión de fibra óptica y la captación de clientes residenciales y pymes. En 2025, alcanzó los 1.420 millones de euros en facturación y una base de más de 4,3 millones de líneas activas.
La salida a bolsa forma parte de una estrategia regional: Digi Romania ya cotiza en la Bolsa de Bucarest, y la filial española es la segunda pieza clave en su plan de internacionalización bursátil.
El tramo primario financia crecimiento, no deuda
La OPV incluye dos componentes claros. Primero, una emisión primaria de nuevas acciones por 150 millones de euros, de los cuales 134 millones de euros netos se destinarán a financiar iniciativas de crecimiento. No a reestructurar pasivos, ni a pagar dividendos: a desplegar fibra en zonas rurales, acelerar la migración a 5G fijo y desarrollar plataformas de ciberseguridad para pymes.
Segundo, un tramo secundario en el que Digi Romania venderá acciones existentes por 137 millones de euros, manteniendo tras la operación al menos el 80% del capital. Esto garantiza continuidad estratégica y evita diluciones que pudieran afectar la gobernanza.
Marco regulatorio y supervisión
La operación se enmarca en el Reglamento (UE) 2017/1129 sobre folletos de valores, aplicado en España por la CNMV, que exige transparencia, verificabilidad y equilibrio informativo. El folleto incluye proyecciones auditadas, análisis de riesgos específicos (como la competencia de Movistar y Orange) y una descripción detallada del uso de los fondos.
Claves del asunto
- El precio de salida está fijado en 5,60 euros por acción, con una valoración inicial de 1.662 millones de euros
- La familia Domínguez de la Maza (Grupo Mayoral) aporta 100 millones de euros, la inversión más relevante de un accionista español en una OPV tecnológica este año
- 134 millones de euros netos del tramo primario se destinarán exclusivamente a iniciativas de crecimiento digital
- La CNMV aún debe dar su visto bueno final, pero su aprobación se espera en menos de 48 horas
- Es la segunda gran salida a bolsa del año tras el debut de TSK en mayo, que alcanzó una valoración de 582 millones de euros
