Una tienda de Digi en una avenida de L’Hospitalet de Llobregat permanece casi vacía a las 18:30 horas. Solo dos clientes revisan tarifas en pantallas táctiles. Al fondo, un cartel promociona ‘Línea gratis con portabilidad’. Nadie lo lee. En ese mismo instante, en Madrid, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) certifica datos que marcan un punto de inflexión: junio de 2026 es el peor mes de portabilidad móvil de Digi desde febrero de 2023.
Digi captó solo 36.000 líneas netas en junio, su mínimo en 42 meses
El dato no es anecdótico. Es estructural. Las 36.000 líneas ganadas —es decir, clientes que portaron su número desde otros operadores menos los que abandonaron Digi— representan una caída del 49 % frente a las 70.000 altas netas de febrero y marzo de 2026. En diciembre de 2022, Digi había logrado 29.600 líneas netas, pero entonces el mercado no contaba con MasOrange, la fusión que hoy concentra más de 22 millones de clientes móviles.
El descenso no es solo cuantitativo. Es simbólico. Mientras Digi prepara su segunda intentona de salida a bolsa, los inversores observan con lupa su capacidad para sostener crecimiento en un entorno donde la competencia ha consolidado su poder de fijación de precios y retención.
El ingreso medio por cliente (Arpu) se hunde a 7,9 euros
El deterioro se refleja también en la calidad de la cartera. El ingreso medio por usuario —conocido como Arpu— cayó a 7,9 euros en el primer semestre de 2026. Es la cifra más baja desde 2022 y se sitúa muy por debajo de los 11,2 euros de Telefónica y los 10,5 euros de MasOrange, según datos de la CNMC y estimaciones de Invertia.
Este indicador revela que Digi no solo está perdiendo clientes, sino que los que se quedan consumen menos servicios adicionales: ni fibra convergente, ni seguros de móvil, ni contenido premium. Su modelo de bajo coste —que funcionó en 2021 y 2022— ya no basta ante operadores que ofrecen paquetes integrados con televisión, streaming y soporte técnico 24/7.
Antecedentes del cambio de paradigma teleco
Hace tres años y medio, el mapa de las telecomunicaciones español era fragmentado: cuatro operadores con cuotas similares, sin alianzas estratégicas consolidadas. Hoy, MasOrange domina el mercado móvil con el 34 % de cuota, Vodafone España (adquirida por Zegona) mantiene el 22 %, y Telefónica se aferra al 30 % con su estrategia de convergencia. Digi, con el 12 %, es el único operador sin red propia ni acuerdos de roaming profundos con los grandes.
La presión competitiva se traduce en menor retención
Las fuentes del sector consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia coinciden: el problema no es que Digi deje de captar, sino que pierde más de lo previsto. En junio, su tasa de cancelación superó el 3,1 % mensual —frente al 2,4 % de MasOrange y el 2,2 % de Telefónica—. Esa fuga silenciosa explica por qué, pese a sumar 770.000 nuevas altas en 2025, la proyección para 2026 se ha recortado a menos de 700.000 líneas netas.
El efecto se multiplica en zonas con alta densidad de tiendas físicas de competidores. En Cataluña, por ejemplo, el 68 % de los clientes que abandonaron Digi en el primer semestre lo hicieron tras recibir ofertas personalizadas de MasOrange con descuentos de hasta el 40 % en los primeros 12 meses.
La salida a bolsa se retrasa mientras crecen las dudas de los inversores
El timing es crítico. Digi ultima los detalles de su IPO —su segunda intentona tras el aplazamiento de 2024—, pero los auditores externos han pedido aclaraciones sobre la sostenibilidad de su modelo de crecimiento. El informe preliminar de la CNMC, aún pendiente de publicación oficial, ya circula entre fondos de inversión: señala que la operadora no ha logrado mejorar su tasa de retención desde 2023, pese a incrementar un 22 % su inversión en marketing digital.
Claves del asunto
- Digi registró 36.000 líneas netas en junio de 2026: su peor dato en 42 meses.
- El Arpu cayó a 7,9 euros, frente a los 11,2 euros de Telefónica y los 10,5 de MasOrange.
- La tasa de cancelación mensual superó el 3,1 %, casi un punto porcentual más que sus tres principales competidores.
- La operadora proyecta menos de 700.000 altas netas en 2026, frente a las 770.000 de 2025.
- Su salida a bolsa depende de demostrar capacidad de crecimiento orgánico en un mercado dominado por MasOrange, Telefónica y Vodafone España.
