Un convoy de trenes funerarios se detuvo a las 6:17 a.m. en la estación de Nishapur, a 220 kilómetros de Mashad, mientras los operadores revisaban los rieles dañados. El silencio se rompió con el sonido de una alarma antiaérea: segundos después, dos explosiones sacudieron el puente ferroviario de Quchan, según confirmó un técnico ferroviario que pidió anonimato. El ataque estadounidense —el segundo consecutivo— interrumpió la única vía terrestre operativa para trasladar los restos del líder supremo Alí Jameneí, cuyo entierro está previsto en la ciudad santa este viernes.
Estados Unidos ataca infraestructura crítica en el este de Irán
Los bombardeos, ejecutados con misiles de crucero lanzados desde buques de la Sexta Flota en el Golfo Pérsico, impactaron tres objetivos estratégicos: el puente ferroviario de Quchan, el viaducto de Birjand y una estación de señalización en Torbat-e Heydarieh. Según el director de Relaciones Públicas de Ferrocarriles de Jorasán, Javad Moarrafi, los daños son “graves y no reparables en menos de 72 horas”. La línea Teherán-Mashad, que transporta 42.000 pasajeros diarios y es clave para el peregrinaje chií, quedó totalmente interrumpida.
Irán responde con ataques a bases estadounidenses en el Golfo
Horas después, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó misiles balísticos Qiam-1 y drones de ataque Shahed-136 contra instalaciones militares en Kuwait, Baréin y Catar. Fuentes del Pentágono confirmaron “daños significativos” en la base aérea de Ali Al Salem, donde operan aviones F-15E y sistemas de defensa THAAD. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró en una alocución transmitida por IRIB: “Cada ataque estadounidense será devuelto con el doble de fuerza. El estrecho de Ormuz ya no es un corredor abierto: su tránsito requiere autorización explícita de Teherán”.
Antecedentes: la ruptura de la tregua en Ankara
La escalada comenzó tras la cumbre de la OTAN en Ankara, donde el expresidente Donald Trump anunció la “terminación inmediata de toda moratoria” con Irán. No hubo declaración conjunta ni comunicado oficial de la Alianza. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, calificó la decisión como “un unilateralismo que socava la estabilidad regional”. Desde entonces, Washington ha activado el Plan de Contención del Eje Shía, que incluye sanciones a 37 entidades iraníes y el despliegue de dos portaaviones adicionales en el Golfo.
El simbolismo de Mashad en la crisis
Mashad no es solo una ciudad sagrada: alberga la tumba del octavo imán chií, Ali al-Rida, y recibe más de 25 millones de peregrinos al año. El entierro de Jameneí allí —una decisión tomada tras su asesinato en Teherán el 4 de julio— fue concebido como un acto de consolidación religiosa y política. Ahora, la interrupción ferroviaria ha forzado a las autoridades a planificar un traslado aéreo con aviones militares Il-76, lo que implica riesgos logísticos y de seguridad sin precedentes.
Teherán activa el protocolo de emergencia nacional
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní decretó el estado de alerta máxima en las provincias de Jorasán Razavi, Jorasán del Sur y Yazd. Se suspendieron clases, se cerraron mercados mayoristas y se activó el Plan Nacional de Suministro de Agua, que prioriza hospitales y centros de refugio. Según el experto en emergencias Dr. Leila Farahani, “la infraestructura eléctrica de Mashad opera al 63 % de su capacidad tras los ataques a subestaciones en Ferdows y Sarakhs”.
Claves del asunto
- Los bombardeos estadounidenses han destruido dos puentes ferroviarios clave en la ruta Teherán-Mashad, paralizando el transporte terrestre.
- Irán respondió con ataques coordinados a tres bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
- El entierro de Alí Jameneí en Mashad se ha convertido en un eje simbólico y estratégico de la crisis regional.
- La República Islámica ha declarado que el estrecho de Ormuz requiere autorización previa para el tránsito marítimo.
- El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní activó el estado de alerta máxima en tres provincias orientales.
La situación se agrava bajo el marco legal del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU, que aún reconoce a Irán como Estado no nuclear con derechos a investigación pacífica. Sin embargo, el uso de armas convencionales contra infraestructura civil —como puentes ferroviarios— podría constituir una violación del Protocolo Adicional I de Ginebra, que protege los bienes indispensables para la supervivencia de la población. Mientras tanto, en Mashad, miles de fieles esperan en silencio bajo el calor de 48 °C, con los ojos puestos en el cielo: no saben si el féretro llegará por aire… o si llegará.
