El viento corta la marea baja en O Burgo. Las redes están vacías. En la orilla, una mujer de 58 años revisa su carné de mariscadora: sigue vigente, pero no su ingreso. Desde febrero, no ha sacado ni un kilo de mejillones. Más de 320 mariscadoras de A Coruña llevan siete meses sin ingresos, pero pagando cuotas a la Seguridad Social.
El Gobierno aprueba la exención de cuotas para mariscadoras afectadas por temporales
El acuerdo entre el BNG y el Gobierno central, anunciado el 13 de julio de 2026, supone un giro clave para el sector marisquero gallego. No es una ayuda puntual ni un subsidio: es una exención legal del pago de cuotas a la Seguridad Social, aplicable mientras las trabajadoras no puedan ejercer su actividad por causas climáticas ajenas a su voluntad.
La medida se enmarca en una crisis sin precedentes: los temporales y lluvias torrenciales del invierno 2025–2026 provocaron una mortandad masiva de bivalvos en las Rías Gallegas, especialmente en las zonas de O Burgo, Ría de Arousa y Ría de Vigo. Según datos de la Consellería do Mar, el 78 % de las poblaciones de mejillón y almeja en zonas de marisqueo artesanal registraron colapsos reproductivos y muertes masivas.
La exención se aplicará mediante decreto ley
El BNG ha confirmado que la medida se incluirá en un decreto ley del Gobierno, lo que acelera su entrada en vigor sin necesidad de pasar por el Congreso. Esto permitirá que las mariscadoras afectadas mantengan su alta en la Seguridad Social sin interrupciones, preservando sus derechos a prestaciones por jubilación, incapacidad temporal o maternidad.
La norma no se limita a las mujeres: incluye también a mariscadores varones, aunque el 92 % de los inscritos en el Registro de Mariscadores de Galicia son mujeres, según el Instituto Galego de Estatística (IGE, 2026).
El BNG logra un alivio inmediato para cientos de familias
“Es un alivio inmediato para cientos de familias que llevan meses soportando una situación insostenible”, afirmó Néstor Rego, diputado del Bloque en el Congreso. Su declaración no es retórica: una mariscadora en O Burgo paga 192,40 euros mensuales en cuotas, el 28,3 % de su ingreso medio anual en 2025 (6.800 euros), según cálculos del Observatorio del Sector Marisquero.
Sin ingresos, pero con obligaciones, muchas habían recurrido a préstamos familiares o a la venta de herramientas. Algunas, como María J., de 61 años, habían dejado de cotizar por tres meses, poniendo en riesgo su futura pensión.
La crisis marisquera tiene raíces ambientales y regulatorias
Antecedentes del colapso
La mortandad de bivalvos no es un fenómeno aislado. Desde 2022, la Xunta ha registrado un aumento del 400 % en episodios de anoxia (falta de oxígeno) en las rías, vinculados al calentamiento del agua y al exceso de nutrientes procedentes de la agricultura intensiva. En marzo de 2026, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) alertó de que las temperaturas superficiales en la Ría de Arousa superaron los 22 °C durante 17 días consecutivos —límite crítico para la supervivencia del mejillón.
Marco legal aplicable
La exención se sustenta en el artículo 112.2 del Real Decreto Legislativo 8/2015, que permite la suspensión de cotizaciones por “causas de fuerza mayor”. El Gobierno ha reconocido que los temporales y sus efectos biológicos cumplen ese criterio. Además, la medida se alinea con la Directiva 2023/2920 de la UE sobre apoyo a sectores pesqueros afectados por eventos climáticos extremos.
Claves del asunto
- La exención cubre a más de 320 mariscadoras y mariscadores de A Coruña, con posibilidad de extensión a otras provincias gallegas.
- Se aplica mientras dure la imposibilidad material de marisquear, certificada por la Xunta y el Instituto Galego de Estatística.
- No requiere solicitud individual: la inclusión es automática tras la verificación de la situación en el Registro de Mariscadores.
- Mantiene la cotización efectiva para todos los efectos legales, incluida la pensión de jubilación.
- El decreto ley entrará en vigor en un plazo máximo de 15 días desde su publicación en el BOE.
La lucha del BNG no termina aquí. Rego anunció que impulsará una propuesta de ley para crear un fondo de estabilidad climática para el sector marisquero, con financiación mixta de la Xunta, el Gobierno y fondos europeos del Programa Pesca y Acuicultura 2021–2027. Mientras tanto, en O Burgo, el silencio de las redes ya no suena como derrota: suena como espera.
