El periodista Ali Lmrabet salió de la comisaría de Casablanca el martes 14 de julio de 2026, tras 72 horas de detención por una denuncia por difamación. Lo hizo con su pasaporte en mano y los documentos personales devueltos por la Fiscalía local. Un testigo presencial contó a este medio cómo Lmrabet caminó con paso firme hacia la puerta principal, sin declarar a los medios, pero con una sonrisa breve y los ojos fijos en el horizonte.
La detención fue breve pero simbólica
Lmrabet fue detenido el domingo 12 de julio al llegar al aeropuerto Mohammed V procedente de Madrid. Las autoridades marroquíes activaron de inmediato un procedimiento por una denuncia interpuesta por una asociación civil vinculada al entorno real. No se le imputó delito de opinión, sino una supuesta ofensa a la integridad moral de una persona privada. La Fiscalía de Casablanca cerró la investigación en menos de 48 horas y ordenó su puesta en libertad inmediata.
Antecedentes de represión periodística
Este no es el primer episodio de hostigamiento contra Lmrabet. En 2005 fue condenado a cuatro años de cárcel y a la prohibición de ejercer el periodismo durante diez años por publicar caricaturas del rey. En 2013, su medio digital Democracy fue clausurado. Desde entonces, ha trabajado desde España y Francia, manteniendo una columna crítica en medios independientes como Le Desk y Medi1 TV en versión digital.
La liberación coincide con la visita del primer ministro francés
El anuncio oficial de la liberación se produjo horas después de que el primer ministro francés, Gabriel Attal, aterrizará en Rabat para una visita oficial de dos días. El encuentro incluye conversaciones sobre migración, cooperación energética y el estatus del Sáhara Occidental. Fuentes diplomáticas europeas confirmaron que el caso Lmrabet estuvo presente en los contactos previos entre los servicios de Exteriores de ambos países, aunque no formó parte de la agenda pública.
Contexto regional de tensión mediática
Marruecos ha intensificado en los últimos 18 meses los procesos judiciales contra periodistas y activistas. Según Reporteros Sin Fronteras, el país registró 23 detenciones relacionadas con la libertad de expresión en 2025. Siete de ellas ocurrieron en los primeros seis meses de 2026. La mayoría se basa en artículos del Código Penal marroquí que tipifican como delito la difamación, la ofensa a instituciones o la publicación de “información falsa”.
La presión internacional tuvo peso real
La campaña de solidaridad con Lmrabet se activó en menos de 12 horas. La Unión Europea emitió una declaración institucional el lunes 13. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) pidió “garantías procesales efectivas”. Hasta el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) publicó un comunicado urgente con llamado a la liberación inmediata. En España, el Ministerio de Asuntos Exteriores se limitó a “seguir el caso con atención”, sin emitir pronunciamiento público.
Marco legal aplicable
El artículo 41 de la Constitución marroquí garantiza la libertad de expresión, pero el Código Penal (artículos 263 y 264) permite sancionar con hasta dos años de prisión la difamación contra particulares o funcionarios. La Ley 19-13 de 2022 sobre medios digitales exige a los periodistas extranjeros acreditarse ante el Ministerio de Comunicación para publicar desde territorio marroquí —una norma que Lmrabet no cumplió al regresar como ciudadano, no como corresponsal.
Las consecuencias para los periodistas independientes
La liberación no implica impunidad ni garantías futuras. Lmrabet sigue bajo investigación por otros dos expedientes abiertos en 2025. Su caso refleja una estrategia creciente: detenciones breves, sin cargos formales, pero con efecto disuasorio. En los últimos meses, al menos cinco periodistas han cancelado sus regresos a Marruecos por temor a ser detenidos en el aeropuerto.
Claves del asunto
- Ali Lmrabet fue detenido 72 horas sin cargos formales y liberado tras revisión de la Fiscalía de Casablanca.
- Su salida coincide con la visita oficial del primer ministro francés Gabriel Attal a Rabat.
- Es el quinto caso de detención de periodistas en Marruecos en 2026, según Reporteros Sin Fronteras.
- La ley marroquí permite procesar a periodistas por difamación incluso sin intención de dañar, con penas de hasta dos años de cárcel.
