El estrecho de Ormuz amaneció este lunes con el eco de una explosión sorda: no fue un misil, sino el impacto de dos buques en plena zona de tensión geopolítica. A las 3:47 horas locales, el granelero Shahin Star colisionó con un petrolero desconocido al norte de la isla iraní de Qeshm. El agua entró por una brecha de más de cuatro metros. El capitán ordenó evacuar la embarcación. En menos de 90 minutos, 23 tripulantes fueron rescatados por fuerzas iraníes bajo fuego indirecto de la crisis regional.
Irán actúa en medio de la ofensiva estadounidense
La operación de rescate se desarrolló en tiempo real mientras Estados Unidos mantenía su bloqueo naval en el estrecho. El presidente Donald Trump había anunciado el cierre parcial de la vía marítima 48 horas antes, invocando «amenazas a la libertad de navegación». Desde entonces, cinco buques comerciales han reportado interferencias en sus sistemas de navegación GPS y tres han sido desviados forzosamente hacia aguas omaníes.
El rescate no fue una excepción humanitaria aislada. Fue una demostración de capacidad operativa en un escenario donde el control del estrecho equivale al control del 20 % del petróleo mundial que transita por mar. Según datos de la Agencia Internacional de Energía, 32 millones de barriles diarios pasan por Ormuz. Cualquier interrupción prolongada afecta precios en Madrid, Tokio y Nueva York.
La colisión no fue un accidente aislado
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, confirmó que el Shahin Star navegaba con luz de identificación apagada y sin señal AIS activa —un protocolo habitual en zonas de riesgo, pero que dificulta la coordinación marítima. El petrolero con el que colisionó no emitió señal de socorro. No hay confirmación oficial de su bandera ni de su carga.
Este incidente se suma a otros tres en las últimas dos semanas: un buque griego varado tras fallo en su sistema de propulsión, un carguero surcoreano desviado por «interferencia electrónica» y una embarcación de bandera panameña que reportó «pérdida de control momentánea». Todos en un radio de 22 kilómetros alrededor de Qeshm.
Antecedentes: el estrecho como eje de la tensión regional
El estrecho de Ormuz mide apenas 34 kilómetros de ancho en su punto más estrecho. Irán y Omán comparten soberanía sobre sus aguas. Desde 2023, Teherán ha reforzado su presencia naval con nuevos buques de patrulla rápida y drones marítimos. Estados Unidos, por su parte, ha desplegado el portaaviones USS Eisenhower y dos destructores con capacidad antimisil en el golfo Pérsico.
La escalada se aceleró tras el ataque israelí a instalaciones nucleares iraníes en junio de 2026, al que Teherán respondió con lanzamientos de misiles balísticos contra bases estadounidenses en Irak y Siria. La colisión del Shahin Star ocurre en el marco de esa espiral.
El rescate revela fragilidad logística y jurídica
El Centro de Coordinación de Búsqueda y Rescate Marítimo de Hormozgán actuó sin coordinación con la Autoridad Marítima de Omán ni con el Centro Regional de Coordinación de Rescate (RCC) de la OMI. Esa ausencia de protocolo conjunto evidencia la desintegración de los mecanismos multilaterales de seguridad marítima en la zona.
Además, el Shahin Star navegaba bajo bandera de Liberia, pero su operador es una empresa con sede en Dubái y financiación parcial de un fondo soberano iraní. Esa cadena de propiedad opaca complica la aplicación del Convenio SAR de la OMI y del Código Internacional de Gestión de la Seguridad (ISM).
Marco legal aplicable
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) establece que los buques tienen derecho de paso inocente por estrechos internacionales. Pero el artículo 42 permite a los Estados ribereños adoptar medidas para «prevenir, reducir y controlar la contaminación». Irán ha invocado ese artículo para justificar su control de tráfico en zonas de alta densidad. Estados Unidos, no signatario de UNCLOS, rechaza esa interpretación.
Claves del asunto
- 23 tripulantes rescatados por Irán tras colisión en plena escalada con EEUU
- El estrecho de Ormuz transporta 32 millones de barriles diarios de petróleo
- Tres incidentes marítimos reportados en las últimas dos semanas en un radio de 22 km
- Ausencia de coordinación entre Irán, Omán y la OMI en operaciones de rescate
- La bandera de Liberia y la operación desde Dubái complican la responsabilidad jurídica
- Estados Unidos no es signatario de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
