El río Mandeo brilla bajo el sol de julio, pero en Betanzos (A Coruña) hay prisa: más de 120 embarcaciones ya se preparan para las jiras de Os Caneiros, y decenas de familias esperan su turno en la oficina del Ayuntamiento. Sin embargo, este año, la tradición tiene un nuevo requisito: la documentación debe estar en Patrimonio Natural de la Xunta antes del 31 de julio.
La normativa entra en vigor con efecto inmediato para nuevas embarcaciones
La Xunta de Galicia ha actualizado los requisitos para navegar en el tramo del Mandeo afectado por las celebraciones de Os Caneiros. No se trata de una medida puntual, sino de una actualización del Decreto 112/2022 sobre uso sostenible de espacios naturales protegidos. El cambio afecta de forma directa a dos grupos: quienes estrenan embarcación este año y quienes dieron de baja la anterior. Ambos deben solicitar una nueva autorización, aunque la embarcación sea la misma.
El Ayuntamiento de Betanzos confirmó la entrada en vigor de esta exigencia el 24 de julio, con un plazo ajustado: solo siete días hábiles desde la publicación hasta la fecha límite. La medida busca evitar sobrecargas en el cauce y garantizar la seguridad de los más de 5.000 participantes que se esperan en las dos jornadas —18 y 25 de agosto—.
El trámite municipal es el primer paso obligatorio
No basta con acudir a la Xunta. El proceso comienza en el Registro municipal de Betanzos. Allí, los propietarios deben entregar tres documentos: los datos completos del titular, una copia compulsada del DNI y el número de matrícula de la embarcación. Solo tras esa entrega, el Ayuntamiento remite la solicitud a Patrimonio Natural, que emite la autorización final.
El concejal de Cultura y Fiestas, Óscar Martínez, explicó que “no se trata de burocracia innecesaria, sino de prevenir riesgos reales: colisiones, sobrecarga de zonas de amarre y afectación a hábitats acuáticos sensibles como el de la anguila europea, especie protegida en el Mandeo”. La norma también exige que las embarcaciones cuenten con certificado de inspección técnica vigente, aunque este requisito no se verifica en el registro municipal, sino en la inspección previa a la salida.
El río Mandeo es un espacio protegido con límites legales claros
El tramo del Mandeo que atraviesa Betanzos forma parte de la Red Natura 2000, específicamente del LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) Río Mandeo y afluentes. Eso implica que cualquier actividad náutica está sujeta a la Ley 8/2022 de Conservación de la Naturaleza de Galicia, que prohíbe la navegación sin autorización previa en zonas sensibles. Además, la Ley de Costas se aplica por analogía, ya que el río desemboca en la ría de Betanzos, considerada zona de influencia costera.
En los últimos tres años, se han registrado 17 incidentes menores relacionados con embarcaciones en las jiras: cinco varadas en zonas de vegetación acuática, ocho sobrecargas en zonas de amarre y cuatro casos de vertidos accidentales de combustible. La nueva normativa responde a esa tendencia creciente y al aumento del 32 % en el número de embarcaciones inscritas desde 2021.
Antecedentes: de la fiesta popular al marco regulatorio
Os Caneiros nació en los años 70 como una iniciativa vecinal para revitalizar el río. En 2005, la Xunta la declaró Fiesta de Interés Turístico Nacional. Pero su crecimiento —de 300 participantes en 2000 a más de 5.000 en 2023— exigió una actualización del marco de gestión. En 2021, se creó el Protocolo de Coordinación entre Ayuntamiento y Xunta para Eventos Náuticos en el Mandeo, y en 2023 se incorporó el control de emisiones acústicas y de residuos. La exigencia actual es la pieza final de ese sistema integrado.
Claves del asunto
- La inscripción es obligatoria para nuevas embarcaciones o tras baja previa, no para quienes renovaron autorización en 2023.
- El plazo finaliza el 31 de julio de 2024, sin prórroga.
- La documentación se presenta exclusivamente en el Registro municipal de Betanzos, no en la Xunta.
- La autorización no garantiza el acceso a zonas de amarre prioritarias: estas se asignan por sorteo el 5 de agosto.
- Las embarcaciones sin autorización podrán ser denunciadas por la Guardia Civil de Medio Ambiente, con sanciones de hasta 15.000 euros.
La tradición sigue viva, pero ya no navega libremente: lo hace con permiso, con registro y con responsabilidad. En Betanzos, el río ya no es solo escenario: es un espacio regulado, protegido y compartido.
