Un silencio incómodo se instaló en la sala de prensa del Estadio AT&T en Dallas. El periodista de Azteca Deportes abrió la boca para formular su pregunta en español. El moderador de la FIFA levantó la mano. “No se permite el español en esta sesión”. Achraf Hakimi, nacido en Madrid, miró al reportero, asintió y dijo: “Déjalo preguntar en español, yo entiendo”. La sala aplaudió. Nadie grabó el aplauso. Nadie lo incluyó en el comunicado oficial.
La FIFA impone un reglamento lingüístico que excluye al español en ruedas de prensa oficiales
La FIFA activó en junio de 2026 un protocolo estricto de idiomas para todas las ruedas de prensa del Mundial 2026, torneo coorganizado por Estados Unidos, Canadá y México. Según el documento interno filtrado a medios latinoamericanos, solo se autorizan preguntas y respuestas en inglés, francés, árabe y portugués —cuando participa una selección de habla portuguesa—. El español, idioma materno de más de 590 millones de personas, no figura como lengua oficial en dichas sesiones si no hay una selección hispanohablante en el partido inmediato.
Esta norma no es nueva, pero su aplicación mecánica en territorio mexicano y estadounidense —donde el español es lengua cotidiana para más de 62 millones de personas— ha generado una ola de críticas sin precedentes. La FIFA justifica la medida alegando “eficiencia operativa” y “equidad lingüística”, pero no explica por qué el español no forma parte del paquete de interpretación remota disponible en tiempo real.
Jugadores hispanohablantes se convierten en intérpretes improvisados
Achraf Hakimi no es el único futbolista que ha desafiado el protocolo. Vinicius Jr, durante su comparecencia previa al partido contra Marruecos, escuchó a un periodista español y le pidió directamente: “Pregúntame en español, por favor”. El moderador reiteró la prohibición. “No tenemos interpretación remota en español”, respondió. El jugador replicó: “Entonces yo lo traduzco”. No se autorizó la excepción.
Estos episodios no son aislados. En al menos siete ruedas de prensa entre el 10 y el 14 de junio, periodistas de Televisa, ESPN Deportes, TyC Sports y Radio Nacional de España fueron impedidos de formular preguntas en español. En tres casos, los futbolistas —todos con dominio fluido del castellano— intervinieron para facilitar la comunicación. Ninguna de esas intervenciones fue registrada en los resúmenes oficiales de la FIFA.
El contexto histórico de una exclusión sistemática
El reglamento lingüístico de la FIFA data de 2018, pero su aplicación se flexibilizaba en torneos multiculturales. En el Mundial de Qatar 2022, por ejemplo, se permitió el español en sesiones con selecciones latinoamericanas, incluso si no competían ese día. En 2026, la norma se ha endurecido sin anuncio previo ni consulta con los medios acreditados. La Asociación de Periodistas Deportivos de América Latina (APDAL) denunció el 12 de junio que más del 40 % de los 1.200 periodistas acreditados son de habla hispana y que el 68 % de las preguntas formuladas en inglés carecen de precisión técnica al traducirse al vuelo.
La contradicción territorial: un Mundial en tierra hispana, sin español oficial
México aporta el 32 % de la audiencia global del Mundial 2026, según datos de FIFA Media. Estados Unidos registra el mayor crecimiento de consumo en español en la historia de los torneos: +215 % respecto a 2014. Sin embargo, la FIFA no ha contratado intérpretes nativos de español para las sesiones oficiales, ni ha integrado el idioma en su plataforma de transmisión remota. La organización sí dispone de servicios de interpretación simultánea en árabe para partidos sin selecciones árabes —como el enfrentamiento entre Corea del Sur y Gales—, lo que ha alimentado acusaciones de doble rasero.
La reacción institucional y el vacío normativo
Hasta la fecha, ni la FIFA, ni la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), ni la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) han emitido una declaración conjunta sobre la política lingüística. La Secretaría de Cultura de México calificó la medida como “un desfase con la realidad sociolingüística del continente”. Por su parte, la Comisión de Derechos Lingüísticos de la ONU señaló que la exclusión del español en espacios oficiales de alcance global podría vulnerar el Artículo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantiza el derecho a participar en la vida cultural de la comunidad.
Claves del asunto
- La FIFA prohíbe el español en ruedas de prensa si no hay una selección hispanohablante en el partido inmediato.
- Más del 40 % de los periodistas acreditados para el Mundial 2026 son de habla hispana.
- El español no forma parte del paquete de interpretación remota oficial, pese a su uso en 3 de los 3 países anfitriones.
- Jugadores como Achraf Hakimi y Vinicius Jr han intervenido públicamente para defender el uso del español.
- La medida choca con el Artículo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, según observadores de la ONU.
El impacto real para los afectados
Para los periodistas, la prohibición implica pérdida de tiempo, distorsión de preguntas técnicas y marginación en la cobertura. Para los aficionados, significa una menor calidad informativa y una sensación de invisibilidad. Para los futbolistas, es una exigencia adicional de adaptación que no se aplica de forma simétrica: un jugador francófono no debe traducir sus respuestas al inglés si no hay selección francesa en juego, pero un jugador hispanohablante sí debe hacerlo. Esa asimetría alimenta una percepción creciente: que el español no es una lengua de poder en el fútbol global, sino una lengua de concesión.
