Un perro jadea bajo el sol de junio, encadenado a una tubería oxidada. Su pelaje, pegado a los huesos, está infestado de garrapatas. El agua que bebe estanca en un cubo verde, cubierto de algas. Es una de las doce vidas atrapadas en El Sabinar, asentamiento chabolista de San Vicente del Raspeig, donde la protección animal se ha convertido en una urgencia silenciosa.
La denuncia llegó en mayo de 2026, tras una inspección sorpresa de voluntarios de Asoka El Grande. En menos de tres días, documentaron perros con leishmaniasis no tratada, jaulas de menos de un metro cuadrado bajo temperaturas superiores a 38 °C, y animales sin acceso a sombra ni atención veterinaria desde, al menos, 2022.
Las autoridades actuaron tras la denuncia formal ante la Guardia Civil
La denuncia fue presentada el 12 de mayo ante la Guardia Civil de Alicante, con fotografías, vídeos y testimonios de vecinos. El 20 de mayo, agentes de la Unidad de Protección Animal acudieron al lugar. No hallaron al propietario, pero sí constataron las condiciones descritas: dos perros con úlceras cutáneas activas, tres con signos avanzados de desnutrición y uno con parálisis parcial tras una infección sistémica no atendida.
El caso pasó a la Fiscalía de Medio Ambiente de Alicante, que abrió diligencias preliminares el 28 de mayo. Según fuentes judiciales consultadas, se investiga un posible delito contra los animales domésticos, tipificado en el artículo 336 del Código Penal, con penas de hasta 18 meses de prisión.
El asentamiento carece de servicios básicos y está en zona de riesgo urbanístico
Antecedentes del lugar
El Sabinar es un asentamiento no autorizado ubicado en terreno rústico protegido, a menos de 500 metros del cauce del río Vinalopó. Según el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig, no dispone de suministro eléctrico ni de agua potable, y carece de alcantarillado. Desde 2021, el Consell ha incluido la zona en su Plan de Actuación contra Chabolismo, pero sin ejecución efectiva.
La falta de control administrativo ha permitido que, en los últimos cuatro años, se instalen al menos siete estructuras precarias destinadas a alojar animales. En tres de ellas, los perros permanecen encadenados las 24 horas, sin rotación ni descanso.
La leishmaniasis se ha propagado entre los perros sin tratamiento ni aislamiento
La leishmaniasis canina, transmitida por la picadura del mosquito Phlebotomus, es endémica en Alicante. Según datos de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública, se registraron 147 casos confirmados en perros en 2025 en la provincia. En El Sabinar, al menos cinco animales presentan la forma visceral de la enfermedad, con afectación hepática y renal. Ninguno ha recibido tratamiento antileishmánico.
Veterinarios de Asoka El Grande explican que, sin aislamiento ni control de vectores, el riesgo de transmisión entre perros es prácticamente del 100 %. Además, la enfermedad puede pasar al ser humano, especialmente a personas inmunodeprimidas.
Las protectoras piden una actuación inmediata y coordinada
Marco legal aplicable
La Ley 4/2022 de Protección Animal de la Comunidad Valenciana exige que los propietarios garanticen “el bienestar físico y psicológico” de los animales. El artículo 12 prohíbe expresamente el encadenamiento permanente, y el artículo 27 obliga a la atención veterinaria ante enfermedades graves. La infracción grave puede acarrear multas de hasta 60.000 euros, además de la retirada definitiva de los animales.
Sin embargo, la aplicación efectiva depende de la coordinación entre el Ayuntamiento, la Conselleria de Agricultura y la Fiscalía. Hasta la fecha, no se ha activado el protocolo de intervención conjunta previsto en el Decreto 11/2023.
Claves del asunto
- Al menos doce perros viven en condiciones extremas desde 2022 en El Sabinar, San Vicente del Raspeig.
- Se han documentado casos de leishmaniasis visceral no tratada, desnutrición severa y encierro prolongado en jaulas inferiores a 1 m².
- La denuncia ante la Guardia Civil derivó en una investigación abierta por la Fiscalía de Medio Ambiente.
- El asentamiento carece de servicios básicos y está incluido, sin ejecución, en el Plan de Actuación contra Chabolismo del Consell.
- La Ley 4/2022 de Protección Animal prevé sanciones de hasta 60.000 euros y retirada definitiva de los animales.
La situación no es aislada: según la Federación Valenciana de Protectoras, se han registrado 37 denuncias similares en zonas rurales de la provincia en los últimos 18 meses. Pero El Sabinar ha pasado de ser un caso local a un símbolo de la brecha entre norma y realidad. Mientras los perros siguen encadenados, la pregunta ya no es si se actuará, sino cuánto tiempo más tardará la justicia en llegar a quienes no tienen voz.
