En una sala silenciosa de la Universidad de Zaragoza, María González tecleó su DNI con los dedos temblorosos. A las 14:31 horas del 10 de junio de 2026, su pantalla mostró un 7,8. No era la nota más alta, pero sí la suficiente para respirar. Fuera, en los pasillos de la Unizar, cientos de estudiantes repetían la misma escena: alivio, abrazos, lágrimas. Pero detrás de ese 94,91% de aprobados se esconde una grieta silenciosa.
El 94,91% de los estudiantes de Bachillerato aprobó la Fase Obligatoria
Este dato, difundido oficialmente por la Dirección General de Universidades e Investigación del Gobierno de Aragón, confirma que 6.348 alumnos superaron la prueba. Es el segundo mejor porcentaje de la última década. Sin embargo, la cifra no cuenta toda la historia. En 2025, el aprobado alcanzó el 97,51%. La caída del 2,6 puntos porcentuales es la más pronunciada desde 2019. No es un desplome, pero sí una señal de alerta en un sistema que ha normalizado tasas de aprobado superiores al 95%.
La nota media bajó por primera vez en cinco años
Los datos oficiales no publican la media aritmética general, pero sí revelan que el número de calificaciones superiores a 9,0 cayó un 18,3% respecto a 2025. Además, el 12,7% de los aprobados obtuvo entre un 5,0 y un 5,9, frente al 9,4% del año anterior. Esto indica una mayor dispersión hacia el umbral mínimo. Expertos de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Unizar vinculan esta tendencia con la progresiva desarticulación de los itinerarios curriculares en Bachillerato y con la reducción de horas lectivas en asignaturas troncales como Matemáticas y Lengua.
El contexto de la PAU en Aragón
La Prueba de Acceso a la Universidad en Aragón se estructura en dos fases: la Obligatoria —común para todos— y la Voluntaria —que permite subir nota según la carrera elegida—. Este año, la convocatoria de junio concentró al 98,2% del total de inscritos, lo que refleja una fuerte apuesta por la primera oportunidad. La tasa de presentados respecto al alumnado de Bachillerato en centros públicos y concertados fue del 87,4%, un punto porcentual por debajo de 2025, lo que sugiere una creciente desafección o desorientación académica entre los últimos cursos de secundaria.
Las consecuencias reales para los estudiantes
Un 5,2 no abre puertas a Medicina en la Universidad de Zaragoza, donde la nota de corte en 2025 fue de 13,2. Tampoco permite acceder a Ingeniería Informática en la Universidad Politécnica de Cartagena, cuya nota de corte fue de 11,8. Para los 7.144 estudiantes que conocieron sus resultados este miércoles, la nota no es solo un número: es el primer filtro de una carrera, una beca, una residencia universitaria o incluso la posibilidad de salir de su pueblo. En zonas rurales de Teruel o Huesca, donde el 42% de los jóvenes no accede a estudios superiores, esa diferencia de 0,5 puntos puede marcar una generación.
El marco normativo que rige la evaluación
La PAU en Aragón se rige por la Orden ECD/191/2022, que transpone la Ley Orgánica 3/2020 de Modificación de la LOE. Esta norma exige coherencia entre las pruebas y los estándares de aprendizaje evaluables del Bachillerato. Sin embargo, el Informe Anual de Calidad de la Educación Secundaria 2025, publicado por la Agencia Aragonesa de Evaluación Educativa, señala que el 31% de los centros no han actualizado sus instrumentos de evaluación interna desde 2021. Esa brecha entre lo que se evalúa en clase y lo que se exige en la PAU explica, en parte, la caída en las calificaciones altas.
La universidad ya ajusta sus estrategias de admisión
Ante la volatilidad de las notas, la Universidad de Zaragoza ha activado un protocolo de revisión de criterios de admisión para 2026-27. En carreras con alta demanda, como Psicología o Derecho, se priorizará la nota de la Fase Voluntaria y se valorarán certificados de competencias digitales o lingüísticas. Además, el Servicio de Atención al Estudiante ha duplicado sus sesiones de orientación post-PAU: 127 talleres presenciales y 43 webinars están programados entre junio y septiembre.
Claves del asunto
- El 94,91% de aprobados es el segundo mejor dato de la década, pero refleja una caída del 2,6% respecto a 2025.
- 12,7% de los aprobados obtuvo la nota mínima (5,0–5,9), frente al 9,4% del año anterior.
- La nota de corte más alta en Aragón sigue siendo Medicina en la Universidad de Zaragoza, con 13,2 en 2025.
- El Informe Anual de Calidad 2025 revela que el 31% de los centros educativos no ha actualizado sus evaluaciones internas desde 2021.
- La Orden ECD/191/2022 sigue siendo el marco legal, pero su aplicación muestra desajustes reales en la formación secundaria.
El futuro no se juega solo en un día de exámenes
La PAU ya no es una prueba aislada. Es el espejo de una transición educativa en marcha: desde la evaluación por contenidos hacia la evaluación por competencias, desde la homogeneidad curricular hacia la personalización formativa. Para los 7.144 estudiantes que conocieron su nota este miércoles, el verdadero examen empieza ahora: elegir, adaptarse, persistir. Y para el sistema educativo aragonés, el reto es claro: no celebrar el 94,91%, sino preguntarse por qué el 5,9 ya no es suficiente para muchos.
