El viento salado golpea la fachada de la casa de María Ugarte, 78 años, mientras ajusta el toldo de su tienda de artesanía en la plaza del puerto. A su espalda, el río Urdaibai se desliza hacia el mar con la misma lentitud con la que ha pasado el tiempo en este rincón de Vizcaya: sin prisa, pero sin pausa. En Mundaka, el 92 % de los edificios conserva su fisonomía original del siglo XVIII, y el 67 % de sus 1.842 habitantes nació aquí.
Mundaka es un monumento vivo, no un museo congelado
No es un pueblo disfrazado para turistas. Es un lugar donde el Conjunto Histórico no es una etiqueta burocrática, sino una condición cotidiana. Desde 1983, su casco antiguo está protegido por la Dirección de Patrimonio de la Diputación Foral de Bizkaia, lo que impide reformas sin autorización técnica. Cada tejado de teja árabe, cada fachada encalada, cada puerta de madera maciza responde a un protocolo de intervención que exige compatibilidad material, cromática y estructural.
El puerto pesquero, activo desde el siglo XII, sigue siendo el corazón económico y social. Allí, los tres barcos artesanales que aún faenan bajo la bandera de la Cofradía de Pescadores de Mundaka descargan diariamente entre 120 y 180 kilos de merluza, rape y lubina. Su comercialización directa en la lonja local genera el 23 % del empleo local, según datos del Instituto Vasco de Estadística (Eustat) del primer trimestre de 2026.
La Reserva de la Biosfera de Urdabai es su escudo y su motor
Un equilibrio regulado por la UNESCO desde 1984
Mundaka forma parte de la Reserva de la Biosfera de Urdabai, declarada por la UNESCO hace cuatro décadas. Esa condición no es decorativa: obliga a limitar la construcción en zonas sensibles, prohíbe la instalación de antenas de telefonía móvil en el casco histórico y exige planes de movilidad sostenible. En 2025, el Ayuntamiento aprobó una ordenanza que restringe el acceso de vehículos privados al centro histórico entre las 10:00 y las 20:00 horas, excepto para residentes y servicios esenciales.
El turismo, que aporta el 41 % del PIB local, se gestiona con criterios de capacidad de carga. El Centro de Interpretación de Urdabai, gestionado por la Diputación Foral de Bizkaia, registra 142.000 visitas anuales, pero solo el 18 % accede al casco antiguo sin reserva previa. El resto se canaliza por rutas guiadas con cupo diario limitado a 85 personas.
El surf ha transformado su identidad sin romper su esencia
En los años 90, Mundaka era conocida por su muelle de piedra y sus redes secándose al sol. Hoy, su ola izquierda —una de las tres mejores del mundo según la World Surf League— atrae a 35.000 surfistas al año. Pero la ola no es un recurso natural aislado: forma parte de un sistema hidrodinámico protegido por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de Urdabai, que regula dragados, construcciones costeras y hasta el tipo de tablas permitidas en ciertas zonas.
La Escuela Vasca de Surf, fundada en 2003 y reconocida por la Federación Vasca de Deportes Acuáticos, forma a 1.200 alumnos anuales. El 64 % de sus monitores son nativos de Mundaka o de los pueblos vecinos. Su sede está instalada en un antiguo almacén de salazones rehabilitado bajo criterios de bioconstrucción: aislamiento con corcho, cubierta verde y captación de aguas pluviales.
La población envejece, pero el relevo ya está en marcha
El 31 % de los habitantes tiene más de 65 años
Mundaka enfrenta el reto demográfico común al litoral rural vasco: el envejecimiento y la emigración juvenil. Sin embargo, desde 2022, el municipio ha registrado un saldo migratorio positivo de +14 personas al año, impulsado por tres medidas concretas: un programa de alquileres asequibles para jóvenes menores de 35 años, una línea de ayudas para autónomos que se instalan en el casco histórico, y la creación de un espacio de coworking en el antiguo edificio de Correos, gestionado por la Asociación de Empresarios de Mundaka.
En 2026, 27 nuevos emprendimientos se han radicado en el pueblo: 12 en turismo experiencial, 9 en artesanía sostenible y 6 en servicios digitales remotos. Todos deben cumplir el Reglamento Municipal de Integración Arquitectónica, que exige que las fachadas comerciales no superen el 40 % de superficie acristalada y que los logotipos no superen los 60 cm de altura.
Claves del asunto
- Mundaka está protegida como Conjunto Histórico desde 1983 y forma parte de la Reserva de la Biosfera de Urdabai, reconocida por la UNESCO desde 1984.
- El 92 % de sus edificios conserva su fisonomía original del siglo XVIII, bajo estrictos controles de la Diputación Foral de Bizkaia.
- El turismo representa el 41 % del PIB local, pero su acceso al casco antiguo está limitado a 85 personas diarias mediante reserva obligatoria.
- La ola de Mundaka está regulada por el PORN de Urdabai, que prohíbe dragados y construcciones que alteren su formación natural.
- Desde 2022, el municipio ha revertido su saldo migratorio negativo gracias a políticas de vivienda, emprendimiento y teletrabajo con exigencias arquitectónicas específicas.
