Un cargador de coche eléctrico parpadea bajo el sol de junio en un aparcamiento municipal de Cariñena. Un vecino de 68 años conecta su vehículo por primera vez. «Nunca pensé que esto llegaría a mi pueblo», dice, mientras la pantalla muestra el 12 % de carga. Es una escena que se repetirá este año en 270 de los 292 ayuntamientos de la provincia.
La Diputación de Zaragoza ha lanzado la red provincial de electrolineras más ambiciosa de Aragón. Con una inversión de 4,5 millones de euros, el proyecto es gratuito para los consistorios y ya tiene confirmación de adhesión de casi el 93 % de los municipios. La instalación comenzará en los próximos meses, con cobertura prevista para todos los municipios, sus 44 barrios rurales y las tres entidades menores.
La infraestructura llega a los pueblos, no solo a las ciudades
Hasta ahora, los puntos de recarga eléctrica en Aragón se concentraban en Zaragoza capital y en ejes de alta densidad turística o logística. El nuevo plan rompe ese patrón. La Diputación de Zaragoza ha priorizado la equidad territorial: un ayuntamiento de 320 habitantes en la comarca de las Cinco Villas tendrá el mismo acceso que uno de 15.000 en la Ribera Alta del Ebro.
El diseño técnico contempla cargadores de potencia media (22 kW) para uso cotidiano y, en localidades estratégicas —como Calatayud, Tarazona o Alcañiz—, puntos de carga rápida (150 kW) para camiones ligeros y vehículos de servicios públicos. Cada instalación incluye sistema de gestión remota, integración con la app provincial y señalización bilingüe (castellano y aragonés).
Un impulso al tejido productivo y a la retención poblacional
El contexto energético y demográfico
Zaragoza es la provincia española con mayor tasa de envejecimiento rural: el 41 % de sus municipios tiene más del 30 % de población mayor de 65 años. Al mismo tiempo, el 68 % de los ayuntamientos carecía hasta ahora de infraestructura de recarga. La falta de movilidad eléctrica reforzaba el aislamiento y dificultaba la llegada de jóvenes emprendedores o teletrabajadores.
El proyecto se articula con otras iniciativas provinciales: la modernización del padrón en tiempo real con el INE, la digitalización de servicios municipales y el plan de impulso al turismo rural sostenible. «No se trata solo de enchufar coches. Se trata de enchufar pueblos a su futuro», afirmó el presidente de la Diputación de Zaragoza, en la presentación oficial del 10 de junio.
La financiación pública como palanca de transición justa
El presupuesto de 4,5 millones de euros proviene íntegramente de fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), canalizados a través del Plan de Modernización de Infraestructuras Locales. No hay aportación directa de los ayuntamientos, ni coste de mantenimiento durante los primeros cinco años: la Diputación de Zaragoza asume la operación, el soporte técnico y la actualización de software.
La normativa aplicable incluye el Real Decreto 244/2019, que regula las condiciones de autoconsumo y almacenamiento, y la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética, que obliga a los entes locales a incorporar infraestructuras de recarga en planes de movilidad sostenible. Además, el proyecto cumple con los criterios de justicia energética exigidos por la Comisión Europea para la asignación de fondos NextGenerationEU.
Claves del asunto
- La Diputación de Zaragoza instalará cargadores en 270 municipios antes de fin de año.
- Inversión total: 4,5 millones de euros, 100 % financiados con fondos europeos.
- Cobertura incluye 44 barrios rurales y tres entidades menores, garantizando acceso equitativo.
- Los ayuntamientos no asumen costes de instalación ni mantenimiento durante los primeros cinco años.
- El plan se alinea con el Real Decreto 244/2019 y la Ley 7/2021 de Cambio Climático.
La llegada de los primeros cargadores no es solo una cuestión técnica. Es una señal para los 120.000 habitantes de los núcleos rurales de la provincia: que su movilidad no depende de la gasolina ni de la distancia, sino de una red pública, accesible y pensada para ellos. En un contexto donde el 37 % de los nuevos vehículos matriculados en Aragón en 2025 fueron eléctricos o híbridos enchufables, la infraestructura ya no es un lujo. Es una condición para seguir viviendo.
