El sol matutino iluminaba el asfalto del aeropuerto de Tenerife Norte-Los Rodeos cuando Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, avanzó unos pasos para recibir al Papa León XIV. Eran las 10:10 horas peninsulares. Detrás de ella, un grupo de personas migrantes agitaba banderas de varios países africanos y latinoamericanos. Nadie habló de estadísticas: todos miraban a los ojos.
El Papa León XIV cerró su viaje a España con gestos concretos en Tenerife
La visita papal no fue un acto protocolario más. En el Centro Las Raíces, donde viven actualmente 500 personas migrantes, León XIV escuchó durante 47 minutos testimonios en español, árabe y wolof. Uno de los relatos, de una mujer de Gambia que cruzó el Atlántico en patera, fue interrumpido tres veces por el silencio colectivo. El Papa no tomó notas. Solo asintió, tomó la mano de cada interlocutor y pidió que se le tradujeran dos frases: “Su dignidad no depende de su documento” y “La frontera más dura no está en el mar, sino en la indiferencia”.
La misa en el puerto de Santa Cruz fue un acto de presencia territorial
A las 13:15 horas, bajo una carpa blanca montada junto a los contenedores del puerto, el Papa celebró una eucaristía con 3.200 fieles. Entre ellos, 142 trabajadores portuarios, 63 pescadores de la cofradía de El Socorro y 89 menores acogidos en centros de la isla. No hubo discursos largos. Sí hubo gestos: el Papa entregó una estola bordada con hilos de lana canaria a un sacerdote nacido en Senegal, y bendijo una réplica en madera del faro de Anaga, símbolo de orientación para quienes llegan desde el sur.
La despedida en el aeropuerto tuvo el sello de la continuidad institucional
A las 15:42 horas, en la pista del aeropuerto de Tenerife Sur-Reina Sofía, el Rey Felipe VI esperaba junto a Ángel Víctor Torres, presidente del Gobierno de Canarias. No hubo discursos oficiales. Solo un abrazo breve entre el monarca y el Papa, y la entrega simbólica de una caja de semillas de tabaiba dulce —planta endémica protegida por la Ley 12/2021 de Patrimonio Natural de Canarias—. El gesto remitió a la reciente Estrategia Nacional de Migración y Asilo 2025–2030, que prioriza la integración local y la sostenibilidad ambiental como ejes complementarios.
Antecedentes del encuentro en Las Raíces
El Centro Las Raíces no es un albergue temporal. Es una experiencia piloto de acogida integral gestionada por la Dirección General de Migraciones y la Fundación Cepaim, con financiación del Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Unión Europea. Desde su apertura en 2023, ha logrado que el 68 % de sus residentes accedan a formación profesional en menos de cuatro meses. El 41 % ya tiene contrato laboral firme. La visita papal coincidió con la publicación del informe anual de la Defensora del Pueblo, que calificó el modelo como “referente en cohesión social sin condicionalidades”.
Marco legal que sustenta la acogida en Canarias
La recepción de migrantes en las islas se rige por tres normas clave: la Ley Orgánica 4/2000 sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros, la Orden TMA/1197/2022 que regula los centros de acogida de primera acogida y el Decreto 15/2024 del Gobierno de Canarias, que reconoce el derecho a la vivienda digna como condición previa a la integración laboral. Estas normas, aunque vigentes, enfrentan retrasos en su aplicación por falta de personal técnico en 7 de los 12 municipios con mayor llegada de migrantes.
Claves del asunto
- El Papa León XIV pasó 47 minutos escuchando testimonios reales en el Centro Las Raíces, sin guiones ni traductores oficiales.
- El Centro Las Raíces alberga a 500 personas, el 73 % de ellas procedentes de África Occidental y el 19 % de América Latina.
- La Estrategia Nacional de Migración y Asilo 2025–2030 entró en vigor el 1 de enero de 2025 y asigna 217 millones de euros a programas de acogida localizada.
- El Rey Felipe VI presidió la despedida oficial, reforzando el rol institucional de la Corona como garante de la continuidad del Estado en asuntos de soberanía y derechos humanos.
La comitiva papal despegó a las 16:03 horas rumbo a Roma. En tierra, quedaron semillas de tabaiba dulce, un faro de madera y un silencio distinto: el que sigue a una palabra escuchada, no pronunciada.
