La noche del martes 23 de junio, bajo las luces tenues del Centro de Operaciones Electorales del Jurado Nacional de Elecciones en Lima, los últimos datos se proyectaron en pantalla: 50,1 %. Un número que no solo cerró el escrutinio, sino que selló la primera victoria presidencial de Keiko Fujimori tras tres intentos electorales.
El izquierdista Roberto Sánchez, con el 49,88 %, quedó a 43.386 votos de la diferencia. Esa cifra —menor que la población de una ciudad mediana como Huancayo— definió el destino de un país que ha vivido 12 presidentes en 15 años. La tensión no se disipó con el recuento: Sánchez denunció irregularidades en la votación del exterior y solicitó la anulación de esos sufragios. El Jurado Nacional de Elecciones lo rechazó por improcedente, un fallo que dejó sin vía legal al candidato y abrió la puerta a la proclamación formal.
Keiko Fujimori consolida su liderazgo tras tres derrotas electorales
Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, ha sido figura central de la política peruana desde 2011. En 2016 perdió por 0,24 puntos ante Pedro Pablo Kuczynski. En 2021, su candidatura fue suspendida por la Junta Nacional de Justicia tras una investigación por lavado de activos. Esta vez, su discurso se centró en estabilidad institucional, seguridad ciudadana y reforma fiscal. Ganó en 23 de las 25 regiones del país, incluyendo bastiones tradicionales de izquierda como Arequipa y Piura.
Su victoria no es solo personal: representa el retorno de una fuerza política que ha reconfigurado su discurso, alejándose de la retórica autoritaria de los años noventa y apostando por alianzas con sectores empresariales y regionales. El 50,1 % no es un margen cómodo, pero sí suficiente para evitar una segunda vuelta y para exigir una gobernabilidad basada en consensos.
Roberto Sánchez rechaza reconocer el resultado y denuncia fallos en el voto exterior
Sánchez, líder del movimiento Fuerza Social, no compareció ante los medios tras el cierre del escrutinio. En su lugar, emitió un comunicado desde su sede en Miraflores: «No reconocemos un proceso que no garantizó transparencia en las 127 mesas consulares de Estados Unidos, España y Japón». Allí, según su equipo, se registraron retrasos en la entrega de actas, inconsistencias en los sellos oficiales y ausencia de observadores de su coalición.
Sin embargo, la organización civil Transparencia —reconocida por su labor en monitoreo electoral desde 1992— publicó un informe preliminar que descartó fraude sistemático. Su equipo verificó 1.240 mesas, incluidas 87 del exterior, y constató que el 98,3 % de los procesos cumplió con los protocolos del Jurado Nacional de Elecciones. El informe también señaló que las quejas de Sánchez se concentraron en 12 consulados, donde el margen de votos no superó los 1.800 sufragios totales.
El Jurado Nacional de Elecciones cierra el escrutinio con 99,8 % y rechaza la impugnación
El Jurado Nacional de Elecciones concluyó el recuento oficial con el 99,8 % de las actas procesadas. Quedaban pendientes 131 actas —el 0,14 % del total de 92.766 mesas—, cuyo impacto matemático era nulo: incluso si todas hubieran ido íntegramente a Sánchez, no alcanzaba para superar la ventaja de Fujimori. El recurso de anulación del voto exterior fue desestimado porque, según la resolución N.° 042-2026/JNE, «no se aportaron pruebas documentales fehacientes ni testigos con capacidad probatoria».
Esta decisión se enmarca en la Ley Orgánica del Jurado Nacional de Elecciones y en la Ley de Régimen Electoral, que exigen estándares rigurosos para impugnaciones. El plazo para apelar ante el Tribunal Constitucional venció el 22 de junio, dos días antes del cierre definitivo.
Antecedentes del proceso electoral
La segunda vuelta del 7 de junio se celebró tras una primera ronda en abril donde Fujimori obtuvo el 37,2 % y Sánchez el 31,5 %. Ambos superaron ampliamente al tercero, el centrista Martín Vizcarra, quien obtuvo el 12,8 %. El clima electoral estuvo marcado por la polarización, pero también por una participación récord: el 86,4 % del padrón electoral acudió a votar, la más alta desde 2006.
Marco legal y garantías electorales
El proceso estuvo supervisado por 32.400 observadores nacionales y 412 internacionales de la OEA, la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos. El sistema de transmisión de resultados, Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (SERP), fue auditado por la Contraloría General de la República y certificado por el Instituto Nacional de Calidad.
Claves del asunto
- Keiko Fujimori obtuvo 50,1 % de los votos válidos, frente al 49,88 % de Roberto Sánchez.
- Quedaban 26.200 papeletas por contabilizarse, insuficientes para revertir la diferencia de 43.386 votos.
- El Jurado Nacional de Elecciones rechazó la impugnación de Sánchez por improcedente, tras evaluarla bajo la Ley Orgánica N.° 26859.
- La organización Transparencia descartó fraude y validó la integridad del proceso en su informe del 21 de junio.
- La proclamación oficial está prevista para el 3 de julio de 2026, ante el Congreso de la República.
