Una delegación iraní encabezada por Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y principal negociador de Teherán, y Abás Araghchi, ministro de Exteriores, entró en la noche del lunes en el palacio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Mascate. Las luces del edificio brillaban bajo una lluvia ligera, mientras los funcionarios omaníes recibían a los representantes de un país que, hasta hace semanas, mantenía una postura de aislamiento estratégico. En menos de 72 horas, ese escenario cambió radicalmente.
Irán y Omán firman un entendimiento clave para el control del estrecho de Ormuz
Las conversaciones en Mascate no fueron protocolarias. Qalibaf y Araghchi abordaron con Badr al Busaidi, ministro de Exteriores de Omán, la futura gestión operativa y jurídica del estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita el 20 % del petróleo y gas exportado a nivel mundial. Según confirmó Al Busaidi en su cuenta oficial de X, ambas partes reafirmaron su compromiso con el derecho internacional y el libre tránsito seguro, un giro notable tras años de tensiones y advertencias militares.
El encuentro se produjo inmediatamente después de que Estados Unidos anunciara un cambio de rumbo: permitiría a Irán vender petróleo bajo ciertas condiciones, aceptaría su hoja de ruta nuclear y enviaría al secretario de Estado, Marco Rubio, a dialogar directamente en el Golfo. Ese nuevo marco, conocido como el mecanismo de vigilancia del alto el fuego, incluye una cláusula específica sobre Ormuz: EEUU afirma tener el «control total» de la zona, pero reconoce que su estabilidad depende de la cooperación regional.
El estrecho de Ormuz ya no es solo una cuestión bilateral entre Irán y EEUU
Ormuz no es un simple canal geográfico. Es un nodo de poder energético, logístico y geopolítico. Su anchura mínima es de 34 kilómetros, pero su profundidad media permite el paso de superpetroleros de hasta 300.000 toneladas. En 2025, el tráfico comercial por la zona superó los 21 millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía.
Hasta ahora, Irán había ejercido una influencia unilateral, con ejercicios navales frecuentes y declaraciones sobre su soberanía sobre la mitad oriental del estrecho. Omán, por su parte, mantuvo una postura neutral pero operativa: su puerto de Sohar y su base naval de Duqm son claves para el mantenimiento de rutas alternativas. Ahora, ambos países acuerdan un mecanismo conjunto de monitoreo, con participación de observadores de la Organización Marítima Internacional (OMI) y sistemas satelitales compartidos.
Antecedentes: de la tensión a la negociación
En 2023, Irán detuvo dos buques mercantes en Ormuz bajo acusaciones de contaminación. En 2024, la Armada estadounidense desplegó el grupo aéreo del portaaviones USS Dwight D. Eisenhower en la zona. En 2025, Omán medió en tres rondas secretas entre Teherán y Washington. El memorando de entendimiento del 15 de junio de 2026 —publicado parcialmente por la prensa omaní— incluye un anexo técnico de 12 páginas sobre coordinación marítima, que entró en vigor el 22 de junio.
La cooperación regional redefine el equilibrio de poder en el Golfo
El acuerdo no es un tratado formal, pero sí un compromiso vinculante bajo el Derecho del Mar (Convención de Montego Bay). Omán y Irán se comprometen a notificar con 72 horas de antelación cualquier maniobra militar en los 12 millas náuticas de sus respectivas zonas contiguas. También acuerdan un centro de coordinación conjunto en Mascate, con personal técnico iraní y omaní, y acceso limitado a representantes de la Unión Europea y la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Este paso reduce el riesgo de incidentes como los ocurridos en 2019 —cuando buques fueron saboteados cerca de Fujairah— y evita que terceros actores, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos, interpreten el acuerdo como una exclusión estratégica. Para los operadores logísticos españoles, cuyos buques atraviesan Ormuz en más del 40 % de sus rutas a Asia, la previsibilidad regula costos de seguros y tiempos de tránsito.
España y la UE observan con atención el nuevo marco de seguridad marítima
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha emitido un comunicado discreto: «Valoramos los esfuerzos regionales por consolidar la estabilidad en zonas críticas para el comercio global». La Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) ya ha iniciado conversaciones para integrar los datos del centro de coordinación de Mascate en su sistema de vigilancia satelital SafeSeaNet.
Claves del asunto
- El estrecho de Ormuz transporta el 20 % del petróleo y gas mundial.
- Irán y Omán acordaron un mecanismo conjunto de monitoreo bajo el Derecho del Mar.
- El pacto se enmarca en el memorando de entendimiento entre Irán y EEUU del 15 de junio de 2026.
- España y la UE priorizan la estabilidad logística para sus rutas comerciales con Asia.
