Una vaca de fibra de vidrio con el nombre Melania pintado en el costado pastaba frente al Monumento a Washington. Alrededor, drones de SpaceX sobrevolaban un escenario donde se proyectaban mensajes de Truth Social, mientras un grupo de jinetes cruzaba el National Mall al son de una banda de country. Era el 250 aniversario de Estados Unidos —pero no el que imaginó la Comisión bipartidista America250, sino el que diseñó Freedom 250, una organización impulsada por el entorno de Donald Trump.
La fiesta oficial, financiada con más del 78 % de los fondos públicos asignados para las celebraciones nacionales, ha generado críticas desde los primeros días. Solo el 32 % de los estados participó con delegaciones oficiales. California, Nueva York y Massachusetts retiraron su apoyo semanas antes del evento. Artistas como Lin-Manuel Miranda y la Orquesta Sinfónica de Chicago cancelaron sus actuaciones.
La celebración fue secuestrada por una agenda partidista
No hubo discurso presidencial ni acto institucional bajo el sello de la Casa Blanca. En su lugar, Freedom 250 organizó una sucesión de eventos con patrocinadores claramente alineados: Harley-Davidson, OAN, Newsmax, y hasta una tienda pop-up de merchandising con la frase “Make America 250 Again”. El programa oficial incluía 17 horas diarias de transmisión en vivo por canales afines a Trump, pero omitió por completo a figuras clave de la historia estadounidense como Frederick Douglass o Dolores Huerta.
El National Mall, tradicional escenario de marchas por los derechos civiles y discursos presidenciales, se transformó en un parque temático de nostalgia conservadora. Un informe interno de la National Park Service, filtrado a The Washington Post, reveló que más del 60 % de las solicitudes de permiso para actividades culturales fueron rechazadas bajo criterios no publicados, mientras se aprobaban sin revisión eventos con logotipos de marcas políticamente activas.
La comisión bipartidista fue marginada desde el inicio
Antecedentes institucionales
En 2019, el Congreso aprobó la ley America250 Commission Act, creando una comisión independiente de 18 miembros —mitad republicanos, mitad demócratas— con mandato para planificar una conmemoración inclusiva, educativa y apolítica. Su presupuesto inicial: 12 millones de dólares. Pero en 2024, el Departamento de Comercio redirigió 9,4 millones a Freedom 250, una entidad sin estatus legal de comisión federal y registrada como nonprofit en Delaware con vínculos directos con exfuncionarios de la primera administración Trump.
El presidente de America250, la historiadora Dr. Elena Ruiz, renunció en febrero de 2026 tras denunciar públicamente “la apropiación sistemática de los símbolos nacionales por actores con intereses electorales”. Su dimisión fue seguida por la salida de 11 de los 18 comisionados.
Fallos técnicos, baja asistencia y críticas unánimes
Impacto en la percepción pública
Según datos del U.S. Park Police, la asistencia promedio diaria fue de 23.400 personas, menos de la mitad de lo previsto. El evento programado para el 4 de julio —el clímax de la feria— registró solo 14.800 asistentes, frente a los 300.000 esperados. Varios pabellones permanecieron cerrados por “problemas logísticos”, y el sistema de audio del escenario principal falló durante 42 minutos seguidos en la inauguración.
La prensa internacional destacó la paradoja: una celebración que debía unir a la nación terminó profundizando sus grietas. Le Monde calificó el evento como “un museo del resentimiento político”. En España, RTVE y La Sexta emitieron reportajes comparando la feria con “una convención partidista disfrazada de fiesta nacional”.
Las consecuencias legales y éticas están en marcha
Marco normativo aplicable
La Ley Pública 116-153 establece que “toda conmemoración federal debe respetar la neutralidad institucional y promover la unidad cívica”. Además, el Código Federal de Ética (5 C.F.R. § 2635.101) prohíbe expresamente “el uso de fondos públicos para promover agendas partidistas o personales”. El Office of Government Ethics (OGE) ya inició una revisión preliminar, y el Comité Judicial del Senado anunció una investigación formal para julio de 2026.
Mientras tanto, America250 mantiene su sitio web activo con una sola página: “Estamos trabajando para recuperar la historia que nos pertenece a todos”. Sin financiación ni acceso a espacios oficiales, su labor se ha reducido a webinars y alianzas con bibliotecas públicas locales.
Claves del asunto
- Freedom 250 recibió 9,4 millones de dólares de los 12 millones destinados a la conmemoración nacional.
- 12 estados retiraron su participación oficial antes del evento; 3 estados boicotearon activamente la feria.
- El National Mall registró una asistencia 62 % inferior a la proyectada por las autoridades.
- La Office of Government Ethics investiga posibles violaciones al Código Federal de Ética.
- La comisión original America250 perdió a 11 de sus 18 miembros tras la reasignación de fondos.
