El sol acaricia la superficie de la ría de Viveiro mientras una brisa suave levanta el pelo de los paseantes. Un niño corre hacia el arenal de Covas, su risa se mezcla con el graznido de las gaviotas. A pocos metros, una pareja mayor se detiene en uno de los bancos del paseo: «Aquí respiramos distinto», dice ella, mirando el horizonte.
Este tramo costero de casi dos kilómetros, entre Seiramar y el núcleo urbano de Covas, no es solo un itinerario turístico. Es un espacio público cuidado, accesible y profundamente integrado en el tejido social y natural de Viveiro, municipio de la comarca lucense de A Mariña Occidental.
El paseo marítimo de Covas es un modelo de integración costera
Discurre paralelo al arenal, sin interrupciones ni barreras arquitectónicas. Su diseño prioriza la movilidad suave: ciclovía segregada, pavimento antideslizante y rampas homologadas permiten el paso de sillas de ruedas, carritos de bebé y bicicletas eléctricas. Según datos del Concello de Viveiro, el 92 % de los accesos a la playa son adaptados, una cifra superior al promedio nacional del 67 % en municipios costeros de menos de 20.000 habitantes.
El recorrido no se limita a conectar puntos. Genera experiencias: miradores con bancos de madera de pino tratado, zonas infantiles con suelos de caucho reciclado y espacios verdes con especies autóctonas como el lentisco y la retama. En el tramo final, junto a Os Castelos, formaciones rocosas que emergen del mar como esculturas naturales, se instaló en 2025 una pasarela elevada con barandilla táctil para personas con discapacidad visual.
Covas une turismo, sostenibilidad y vida local
El paseo no es un enclave aislado. Está tejido con la vida cotidiana: el mercado semanal de Viveiro, a 1,2 km, abastece a los restaurantes de Covas con pescado fresco de la ría; la cooperativa de marineros de Foz suministra marisco a los chiringuitos del paseo; y los huertos comunitarios de la parroquia de Covas abastecen los bares con hortalizas de temporada.
Esta sinergia tiene respaldo normativo. El proyecto se alinea con el Plan Estratégico de Turismo Sostenible de Galicia 2030, que exige que el 100 % de las infraestructuras turísticas costeras cumplan con los criterios de la Directiva Europea 2019/882 sobre accesibilidad. Además, forma parte del Programa de Recuperación y Resiliencia (Next Generation EU), con una inversión de 1,8 millones de euros, cofinanciada al 70 % por fondos europeos.
Antecedentes: de zona marginal a eje de desarrollo
Hasta 2018, el tramo entre Seiramar y Covas era un camino de tierra con vertidos ocasionales y escasa señalización. La transformación comenzó tras la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana de Viveiro, que redefinió la franja costera como «espacio público prioritario». La obra se ejecutó en tres fases entre 2020 y 2024, con participación vecinal en cada etapa: 42 reuniones públicas, 1.287 propuestas recogidas y 63 % de las mejoras incorporadas directamente del diagnóstico ciudadano.
La ría de Viveiro es un ecosistema vivo, no un escenario
La belleza del paseo no es decorativa. Detrás de cada palmera hay un sistema de drenaje sostenible que filtra el agua de lluvia antes de devolverla a la ría. Los bancos no son meros asientos: incorporan placas solares que alimentan la iluminación LED de bajo consumo. Y los espacios infantiles usan materiales libres de ftalatos y metales pesados, certificados por el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS).
Este enfoque responde a la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que obliga a integrar la conservación de hábitats en las infraestructuras públicas costeras. La ría de Viveiro es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y LIC (Lugar de Importancia Comunitaria), lo que condiciona cualquier intervención. Por eso, las obras respetaron los bancos de arena y no alteraron los cauces de los arroyos que desembocan en la ría.
Claves del asunto
- El paseo marítimo de Covas tiene 1,9 km de longitud, con 10 miradores, 7 accesos directos a la playa y 3 zonas infantiles.
- Recibió 1,8 millones de euros del Next Generation EU, con cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
- Cumple con la Directiva Europea 2019/882 y la Ley 51/2003 de igualdad de oportunidades.
- Su mantenimiento está a cargo de la Mancomunidad de A Mariña, con un presupuesto anual de 247.000 euros para limpieza, vigilancia y conservación.
La playa de Covas no es un destino final. Es un punto de encuentro entre la gente, el mar y la tierra. Y ese equilibrio, tan frágil como necesario, se construye metro a metro, banco a banco, decisión a decisión.
