El olor a café recién hecho flota en la oficina de Wellbeinn, en una nave industrial de San Vicente del Raspeig. Carlos Martínez Pardo ajusta su auricular mientras revisa un dashboard de indicadores clínicos en tiempo real. A su lado, Miguel Ortín Gómez explica a un equipo de 24 personas cómo integrar un nuevo algoritmo de predicción de riesgo cardiovascular. 6 millones de facturación en menos de un año. No es una proyección: es lo que ya han cerrado en 2026.
Esta no es la historia de un unicornio norteamericano con capital de riesgo masivo. Es la crónica de una empresa española fundada por dos jóvenes que, a los 30 y 28 años, apostaron por la salud digital sin esperar a tener hipoteca, hijos o una nómina estable. En un país donde el 62 % de los emprendedores inicia su proyecto tras los 35 años —según el Informe Anual de Emprendimiento 2025 del Instituto Nacional de Estadística—, su caso rompe el patrón.
Carlos y Miguel no esperaron a tener estabilidad para crearla
No hubo incubadora universitaria ni beca de innovación. Carlos, ingeniero biomédico por la Universidad de Alicante, y Miguel, especialista en inteligencia artificial con formación en la Universidad Politécnica de Valencia, se conocieron en un hackathon de salud organizado por el Servicio Valenciano de Salud en 2025. Allí desarrollaron un prototipo de monitorización remota para pacientes con diabetes tipo 2. Funcionó. Y no solo técnicamente: lo validaron con 120 usuarios reales en tres centros de salud de la provincia.
Lo que empezó como un proyecto de fin de máster se convirtió en una startup con sede legal en Alicante, certificación ISO 13485 para dispositivos médicos y acuerdos con cinco mutuas y dos hospitales públicos. Su plataforma ya procesa más de 42.000 consultas virtuales al mes, reduciendo un 37 % el número de visitas presenciales innecesarias.
Wellbeinn creció con contratos reales, no con rondas de inversión
La clave no fue levantar capital, sino vender. En sus primeros seis meses, facturaron 1,8 millones gracias a un contrato con la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, que los incorporó al programa Salud Digital para la Atención Primaria. Luego llegaron los acuerdos con Mutua Universal y Asepeyo, que les permitieron escalar infraestructura y contratar a 18 profesionales más —entre ellos 7 médicos, 4 ingenieros y 3 especialistas en ciberseguridad sanitaria.
No usaron fondos europeos del programa Next Generation EU, aunque sí se acogieron al régimen especial de autónomos jóvenes con bonificación del 100 % en cuotas durante los primeros 12 meses. Su crecimiento no dependió de subvenciones, sino de la capacidad de resolver un problema real: la sobrecarga de los sistemas públicos de salud y la brecha digital en la atención crónica.
El contexto de los 30 Under 30
Su inclusión en la lista Forbes 30 Under 30 no fue un premio a la intención, sino a los resultados. Forbes evaluó 127 startups españolas en salud digital. Wellbeinn destacó por su modelo híbrido: tecnología regulada (con certificación CE como clase IIa), integración real con historias clínicas electrónicas y un modelo de facturación por suscripción mensual para clínicas y por resultado para aseguradoras.
La normativa que los ampara —y los limita
Su operativa se rige por tres marcos legales clave: la Ley 29/2006 de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, el Reglamento (UE) 2017/745 sobre dispositivos médicos y la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos. Cada actualización de algoritmo pasa por revisión ética del Comité de Ética de la Universidad de Alicante, requisito obligatorio para trabajar con datos sensibles.
La salud digital ya no es futuro: es infraestructura crítica
En 2026, el 41 % de los centros de salud de la Comunidad Valenciana usan al menos una herramienta de telemonitorización. Wellbeinn no es la única, pero sí una de las tres que operan con certificación sanitaria completa y soporte técnico 24/7. Su plataforma ya ha evitado 1.240 ingresos hospitalarios evitables, según un estudio piloto publicado en Revista Española de Salud Pública en junio.
El impacto no es solo clínico. En los barrios de San Blas y El Palmeral, donde se desplegó la primera fase del proyecto, el tiempo medio de respuesta a alertas de hipoglucemia bajó de 47 a 11 minutos. Eso cambia vidas. Y eso, dicen Carlos y Miguel, es lo que mide su éxito —más que los 6 millones de facturación.
Claves del asunto
- Wellbeinn es una startup valenciana fundada en 2025 por Carlos Martínez Pardo (30) y Miguel Ortín Gómez (28)
- Facturó 6 millones de euros en sus primeros nueve meses de operación, en 2026
- Está certificada como dispositivo médico clase IIa bajo el Reglamento (UE) 2017/745
- Trabaja con la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, Mutua Universal y Asepeyo
- Su plataforma procesa más de 42.000 consultas virtuales al mes y ha evitado 1.240 ingresos evitables
- Incluida en la lista Forbes 30 Under 30 2026 en la categoría Tecnología para la Salud
