Un humo denso cubrió los cerros de Calatayud al mediodía del 5 de julio. En el suelo, restos carbonizados de un tractor abandonado y un rebaño de ovejas disperso entre los pinos quemados. A 30 kilómetros, en Zaragoza, Luis Biendicho firmaba su primer decreto como consejero de Medio Ambiente y Turismo de Aragón: un plan de emergencia forestal con 12 medidas urgentes. En menos de un mes, los incendios habían consumido 8.500 hectáreas, más del doble que en el mismo periodo de 2025. Doce personas murieron en Almería. Y el verano apenas comenzaba.
Aragón suma 8.500 hectáreas quemadas en un mes
El fuego no ha esperado. Desde el 10 de junio, 47 conatos se han declarado en la comunidad. Once superaron las 100 hectáreas. El más grave, en la sierra de Albarracín, arrasó 1.240 hectáreas y obligó al desalojo de tres pueblos. Los datos oficiales de la Dirección General de Medio Natural confirman que el 72 % de las superficies afectadas eran masas forestales con alta carga de biomasa no gestionada. En el 41 % de los casos, los técnicos identificaron como causa principal la acumulación de matorral seco y la ausencia de mantenimiento en zonas de interfaz urbano-forestal.
Biendicho apuesta por el pastoreo como herramienta de prevención
El consejero, nacido en Zaragoza en 1965, habla con las manos abiertas y los pies firmes en el suelo de su despacho del Palacio de la Aljafería. No cita estudios académicos, sino a ganaderos de Huesca que le enseñaron a reconocer el estrés hídrico en los robles. Su diagnóstico es claro: “La política forestal no puede seguir diseñándose desde una oficina en Zaragoza”. Menos burocracia, más presencia en el monte. Su plan incluye incentivos directos para que pastores y agricultores realicen podas selectivas, limpieza de cortafuegos y mantenimiento de pistas forestales. Ya se han firmado acuerdos con 17 cooperativas ganaderas para activar un sistema de alerta temprana con pastores como primeros observadores.
El modelo de gestión que cambia
Hasta 2025, el 89 % de los fondos de prevención forestal se destinaban a contratación de empresas externas. El nuevo plan redirige el 60 % de esos recursos a contratos con explotaciones locales. Se crea también el Registro Aragonés de Agentes Forestales Comunitarios, con formación certificada y remuneración por horas trabajadas en labores de prevención. El objetivo: tener 300 agentes operativos antes de agosto de 2026.
El fuego de Los Gallardos marca un punto de inflexión
El incendio de Los Gallardos, en Almería, no ocurrió en Aragón. Pero su impacto sí. Doce muertos. Una cadena de errores en la coordinación entre administraciones. Y una lección que Biendicho repite en cada reunión: “No hay fronteras para el fuego, pero sí para la respuesta”. En Aragón, el plan de emergencia ahora exige simulacros conjuntos con Castilla-La Mancha y Cataluña cada 45 días. También se ha activado el protocolo de permiso retribuido por alertas para trabajadores rurales: si se declara nivel rojo en su comarca, pueden ausentarse del empleo sin pérdida de salario.
Antecedentes legales y marco normativo
El nuevo plan se alinea con la Ley 43/2003, de Montes, pero incorpora los criterios del Reglamento (UE) 2021/1119 sobre neutralidad climática. Además, aplica la Directiva 2022/1213 de la UE sobre gestión integrada del riesgo de incendios, que obliga a integrar a actores locales en los planes de prevención. En el ámbito autonómico, sustituye el Plan Forestal de Aragón 2015–2025, cuya evaluación independiente señaló una “débil articulación con el sector primario”.
El diálogo con el campo ya está en marcha
En la localidad de Almudévar, 42 agricultores y ganaderos se reunieron el 8 de julio con técnicos de la DGA. No hubo presentaciones institucionales. Se repartieron mapas de riesgo y se marcaron 14 zonas prioritarias para la creación de anillos perimetrales. Uno de los acuerdos: el Ayuntamiento cederá terrenos comunales para que los pastores instalen corrales móviles cerca de núcleos urbanos. “No se trata de volver al pasado, sino de usar lo que ya sabemos que funciona”, dice Biendicho.
Claves del asunto
- 8.500 hectáreas quemadas en Aragón desde junio de 2026, frente a 3.200 en el mismo periodo de 2025.
- El 72 % de los incendios se originaron en zonas con alta carga de biomasa no gestionada.
- Se activó el permiso retribuido por alertas para trabajadores rurales ante niveles rojos de riesgo.
- El nuevo plan destina el 60 % de los fondos de prevención a contratos directos con explotaciones locales.
- Se creó el Registro Aragonés de Agentes Forestales Comunitarios, con formación certificada y remuneración por horas.
La tarde del 10 de julio, Biendicho visitó una finca en Teruel donde un rebaño de 380 ovejas ya pastaba sobre una franja de 200 metros de ancho junto a una pista forestal. El fuego no llegó allí. El pastoreo sí.
