Un perro llamado Lobo, un pastor alemán de tres años, lleva 17 días sin ser retirado de una residencia canina en Pontevedra. Su tutor no ha respondido a tres llamadas ni a dos notificaciones certificadas. El 12 de agosto, la residencia notificó a la Consellería de Medio Rural: el caso pasó a inspección. La sanción podría superar los 10.001 euros.
La Ley de Bienestar Animal entró en vigor el 12 de agosto de 2024, y ya ha generado más de 230 expedientes sancionadores en Galicia. No es una norma simbólica: es aplicada, fiscalizada y con consecuencias reales para quienes incumplen sus obligaciones legales como tutores.
La ley obliga a actuar en menos de 48 horas
Cuando un animal desaparece, se pierde o es sustraído, la ley exige notificación inmediata. No es una recomendación: es un deber jurídico. El plazo es tajante: 48 horas desde que se constata la ausencia. Aplicar este plazo no es opcional ni negociable. Lo establece el artículo 12.3 de la Ley 32/2022, de 22 de noviembre, para el cuidado de los animales.
El incumplimiento no se juzga por intención, sino por hecho. Si un perro permanece más de cinco días sin ser recogido de una residencia autorizada, la autoridad competente —en Galicia, la Consellería de Medio Rural— inicia de oficio un expediente sancionador. No hace falta denuncia vecinal ni reclamación del centro.
Galicia lidera el registro de animales de compañía
Más de 850.000 mascotas registradas en la comunidad
Según la Estadística de Protección Animal del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Galicia cuenta con 852.419 animales de compañía registrados. El 52,9% son perros: 451.123 ejemplares. Le siguen los gatos (218.700), hurones (12.890) y aves (142.300). Cada uno está vinculado a un tutor legal, con datos actualizados en el Registro de Animales de Compañía (RAC).
Este registro no es voluntario. Desde el 12 de agosto, está vinculado al permiso de residencia canina, a la obtención de ayudas veterinarias y a la inscripción en programas de esterilización subvencionada. Quien no actualiza sus datos —como el cambio de domicilio o la pérdida del animal— incurre en infracción leve. Pero quien abandona a un animal en una residencia sin recogerlo comete una infracción grave.
Las multas no son simbólicas: van de 10.001 a 50.000 euros
El marco sancionador está en la Ley 32/2022
La gravedad de la infracción se determina por tres factores: el riesgo para el bienestar del animal, la reiteración y la falta de colaboración con las autoridades. Dejar a un perro en una residencia sin recogerlo más de siete días implica, automáticamente, la categoría de infracción grave.
Las sanciones se aplican en tres tramos:
- 10.001 a 20.000 euros: primera infracción, sin antecedentes, y sin daño físico al animal.
- 20.001 a 35.000 euros: reincidencia en los últimos tres años o evidencia de descuido previo.
- 35.001 a 50.000 euros: cuando el animal sufre estrés crónico, desnutrición o alteraciones conductuales documentadas por veterinario oficial.
En 2025, el 68% de los expedientes abiertos en Galicia correspondieron a este tipo de infracción. En 12 casos, se aplicó la sanción máxima.
Claves del asunto
- La Ley de Bienestar Animal entró en vigor el 12 de agosto de 2024, y es de aplicación inmediata en toda España.
- Notificar la pérdida o sustracción de un animal es obligatorio en menos de 48 horas, bajo pena de sanción.
- Dejar a un perro en una residencia sin recogerlo más de cinco días activa un expediente sancionador de oficio.
- Las multas van de 10.001 a 50.000 euros, según gravedad, reiteración y consecuencias para el animal.
- En Galicia hay 852.419 animales de compañía registrados, y el 52,9% son perros.
La norma no castiga la negligencia por capricho. Castiga la indiferencia frente a un ser vivo que depende legal y éticamente de su tutor. En los refugios de Pontevedra y A Coruña, los veterinarios han registrado un aumento del 40% en casos de ansiedad por separación en perros abandonados temporalmente. No se trata solo de cumplir una ley: se trata de reconocer que el vínculo con un animal no termina al cruzar la puerta de una residencia.
