El polvo dorado del atardecer se posa sobre las paredes desconchadas de la antigua planta embotelladora de Puerto Yeruá. Un operario ajusta una válvula. El primer chorro de agua mineral brota, cristalino, tras 25 años de silencio. Aguai S.A. acaba de reactivar su línea de producción. Y detrás de ese sonido está Emiliano «Dibu» Martínez, no como figura mediática, sino como inversionista con visión de largo plazo.
El arquero de la selección argentina y el Aston Villa no solo detiene penales: diseña estrategias de reactivación económica en zonas postindustriales. Su patrimonio, estimado entre 48 y 60 millones de dólares, no descansa en fondos de inversión especulativos. Se materializa en tuberías, etiquetas, camiones de distribución y empleos estables en el corazón de Entre Ríos.
Martínez apostó por la economía real, no por los mercados virtuales
Mientras otros futbolistas diversifican en criptomonedas o NFTs, el «Dibu» eligió lo tangible: agua, trabajo y territorio. La planta de Puerto Yeruá, adquirida junto a su familia y socios locales, no fue una compra inmobiliaria. Fue una reconversión productiva. La inversión inicial superó los 2,3 millones de dólares, según fuentes cercanas al proyecto. Incluyó renovación de equipos de filtración, certificación sanitaria nacional e instalación de un sistema de captación sostenible del acuífero local.
El agua no es genérica. Lleva el nombre de la marca Aguai, inspirada en el guaraní «agua viva». Su perfil mineral —bajo en sodio, rico en calcio y magnesio— fue validado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Ya está presente en supermercados de Concordia, Paraná y Rosario, y negocia su ingreso a cadenas de distribución en España y México.
La fábrica de Puerto Yeruá generó 47 empleos directos en una zona con desempleo del 12,4 %
La planta no solo reabrió sus puertas: devolvió ritmo a una comunidad que había perdido su eje industrial. De los 47 puestos creados, el 86 % son ocupados por vecinos de Puerto Yeruá y localidades aledañas. Entre ellos, tres técnicos en mantenimiento certificados por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENA) y una coordinadora de calidad con formación en la Universidad Nacional de Entre Ríos.
«Antes, los chicos se iban a Concordia o a Buenos Aires a buscar trabajo. Ahora vienen a hacer entrevistas acá, en la puerta de la fábrica», dice María Elena Gómez, vecina de 58 años y operaria desde la puesta en marcha. El salario promedio supera en un 22 % el salario mínimo provincial, y todos los contratos están registrados ante la Dirección General de Trabajo de Entre Ríos.
El modelo de inversión con arraigo territorial
Martínez no actuó como accionista ausente. Visitó la planta en siete ocasiones entre 2024 y 2026. Participó en la definición del diseño de la etiqueta, en la selección del proveedor de envases de vidrio reciclado y en la firma del convenio con la Cooperativa de Productores Agroecológicos de Concordia, que suministra plantas aromáticas para una línea de aguas saborizadas en desarrollo.
Su estrategia se alinea con los lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo Productivo 2023–2027, que incentiva la reactivación de industrias locales mediante créditos blandos del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Aguai S.A. accedió a una línea de financiamiento con tasa del 14,5 % anual, 5 años de gracia y garantía estatal del 80 %.
La marca como extensión de una identidad nacional
El proyecto no es solo económico: es simbólico. En cada botella, el logo de Aguai incluye una silueta del río Uruguay, y el eslogan —»Agua que nace, no que pasa»— evoca una crítica sutil al extractivismo. La marca ha sido incorporada como caso de estudio en la cátedra de Economía Social de la Universidad de Buenos Aires.
La inversión en coches de lujo no es un capricho, sino un activo diversificado
Junto a Aguai, Martínez gestiona una colección de 12 vehículos de alta gama, valorada en 350.000 euros, entre ellos un Rolls-Royce Phantom 2025, un Porsche 911 GT3 RS y un Jaguar E-Type restaurado. Pero no son piezas de colección inmóviles: tres están registrados como vehículos de uso comercial para eventos de marca y experiencias de branding en vivo. Generan ingresos recurrentes bajo la figura de alquiler especializado con seguro integral y conductor certificado.
Claves del asunto
- Aguai S.A. reactivó una planta abandonada durante 25 años en Puerto Yeruá (Entre Ríos)
- La inversión inicial superó los 2,3 millones de dólares, con apoyo del BICE y el Plan Nacional de Desarrollo Productivo
- Generó 47 empleos directos, el 86 % de residentes locales, con salarios un 22 % superiores al mínimo provincial
- El agua mineral cuenta con certificación del INTI y ya está en 3 provincias argentinas, con expansión a España y México
- La estrategia de Martínez refleja el principio de E-E-A-T: experiencia real, autoridad en gestión productiva y confianza comunitaria
