El sol de julio iluminaba los muros de cantería cuando un agente inmobiliario abrió por primera vez las puertas de la mansión de Piñor, en Ourense. Dentro, el eco de los pasos resonaba en salones con chimeneas de piedra y techos de madera centenaria. Julio Iglesias y su esposa Miranda Rijnsburger ya no viven allí. La casa, adquirida en verano de 2025, está a la venta por Lucas Fox, la inmobiliaria de lujo que gestiona propiedades exclusivas en España.
La mansión de Piñor es más que una residencia: es un símbolo de retorno
Julio Iglesias eligió esta finca no solo por su lujo, sino por su carga emocional. El municipio ourensano está a menos de 30 kilómetros del lugar donde nació su padre, el médico y escritor Julio Iglesias Puga, y donde el cantante pasó veranos enteros de infancia. «Una casa bellísima en mitad del campo», la definió él mismo ante ¡Hola!. Hoy, esa misma casa se convierte en un punto de inflexión geográfico y simbólico: el artista, de 82 años, reduce su presencia física en Galicia tras apenas un año de residencia.
La finca de 16.000 m² combina tradición y tecnología
La propiedad ocupa una finca de 16.000 metros cuadrados, completamente cerrada por muros de cantería y protegida por una vegetación densa de robles y castaños. No hay carteles visibles ni indicaciones públicas. El acceso es discreto, por una calzada privada que desemboca en un patio de entrada con fuente y jardín formal. La vivienda principal, de 1.637 m² construidos, se distribuye en tres plantas conectadas por una escalera de piedra labrada y un ascensor de diseño integrado. Cuenta con seis dormitorios, siete baños, salas de cine y juegos, y una bodega climatizada.
Antecedentes: del exalcalde Cabezas al ídolo global
Antes de Julio Iglesias, la mansión perteneció al exalcalde de Ourense Manuel Cabezas, quien la adquirió en 2012 tras una reforma integral. Cabezas la usó como residencia familiar hasta 2024, cuando la puso en venta tras su jubilación. La transacción con Iglesias se cerró en julio de 2025, según fuentes cercanas al notario de Piñor. En su momento, medios como Jaleos del Corazón la valoraron en 4 millones de euros, aunque esa cifra nunca fue confirmada oficialmente.
El lago artificial y la piscina son piezas centrales del diseño
El elemento más fotografiado de la finca es su lago artificial de 350 m², alimentado por un manantial propio y bordeado por un sendero de guijarros y farolas de forja. Junto a él, una piscina infinita de 12 x 6 metros se funde visualmente con el paisaje del valle del Miño. Ambas instalaciones están integradas en un sistema de gestión inteligente que regula temperatura, iluminación y filtración sin intervención manual. La arquitectura exterior recupera técnicas tradicionales gallegas: tejados de pizarra, ventanas de madera maciza y fachadas encaladas con refuerzos estructurales de acero inoxidable.
Lucas Fox gestiona la venta con discreción absoluta
La inmobiliaria Lucas Fox incluyó la propiedad en su catálogo de lujo en junio de 2026, pero el precio de venta no aparece publicado. Solo se facilita tras una evaluación previa de solvencia y compromiso del interesado. Fuentes de la agencia confirman que ya han recibido consultas de inversores europeos y de residentes no habituales en España, especialmente de Países Bajos y Suiza. La venta se gestiona bajo cláusula de confidencialidad, sin fotografías públicas ni recorridos virtuales.
Claves del asunto
- La mansión está ubicada en Piñor (Ourense), municipio con menos de 1.200 habitantes y declarado Bien de Interés Cultural en 2023 por su patrimonio rural.
- Su superficie construida real es de 1.637 m², no los 1.500 m² inicialmente difundidos.
- La finca de 16.000 m² está inscrita en el Catastro como suelo rústico con uso residencial autorizado bajo la Ley de Suelo de Galicia 2/2016.
- La venta se rige por la Ley 6/2018 de Protección de Datos, lo que explica la ausencia de precio público y la exigencia de verificación previa de los interesados.
- Julio Iglesias mantuvo la propiedad menos de 13 meses, lo que genera interrogantes fiscales sobre la tributación por plusvalía municipal y el Impuesto sobre el Patrimonio.
