El estudio de Antena 3 aún guarda el eco de su voz: grave, pausada, inconfundible. Pero ahora, Pedro Piqueras, de 68 años, camina por los senderos de una finca en Albacete, con la espalda recta, el paso firme y una sonrisa que no parece haber perdido un solo matiz desde su última emisión en 2024.
Su retiro no fue un adiós al ritmo, sino un cambio de frecuencia. En los últimos 22 meses, ha reducido su índice de grasa corporal un 37 %, ha ganado 4,2 kilogramos de masa muscular y mantiene una presión arterial estable de 118/76 mmHg, según sus últimos informes médicos privados.
Pedro Piqueras construyó una disciplina diaria desde cero
No hubo gurús ni dietas milagrosas. Su rutina arranca a las 6:45 horas, con 22 minutos de movilidad articular y respiración diafragmática. A las 7:30, desayuno proteico con huevo campero, aguacate y semillas de lino. A las 9:00, 45 minutos de caminata en pendiente moderada —nunca en cinta—, con un ritmo cardíaco controlado entre 110 y 125 ppm.
A las 12:00, pausa para una siesta de 22 minutos, respaldada por estudios del Instituto de Salud Carlos III. A las 18:00, entrenamiento funcional de fuerza con peso corporal y bandas elásticas. Nada de suplementos sintéticos: su única vitamina es la vitamina D3 obtenida al aire libre, bajo el sol manchego.
El contexto de un retiro inusual en el periodismo español
En España, el 63 % de los profesionales de los medios mayores de 60 años presentan al menos dos factores de riesgo cardiovascular, según la Encuesta Nacional de Salud 2025. Piqueras rompe ese patrón. Su decisión de retirarse en 2024 —tras 38 años en antena— coincidió con una reforma del Estatuto de los Trabajadores que amplió las opciones de excedencia por envejecimiento progresivo, aunque él no la utilizó: optó por una baja voluntaria con prestación compatible con actividades no remuneradas.
Su salud es su nueva redacción diaria
No es casualidad que su ritmo coincida con los parámetros de la Organización Mundial de la Salud para adultos mayores: 150 minutos semanales de actividad moderada, 2 sesiones de fortalecimiento muscular y descanso reparador. Pero Piqueras va más allá: incorpora neurofeedback semanal en un centro de Albacete certificado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, una práctica aún no cubierta por la Seguridad Social, pero avalada por estudios de la Universidad de Barcelona sobre resiliencia cognitiva.
La normativa que no lo protege, pero lo inspira
Ninguna ley española regula el “bienestar postlaboral” de los periodistas. El Real Decreto 1042/2017, sobre condiciones de trabajo en medios, expira en 2027 sin actualización. Tampoco existe un protocolo nacional de transición a la jubilación para profesionales de la comunicación. Piqueras lo suplió con un plan personalizado, validado por un equipo multidisciplinar: médico de familia, fisioterapeuta especializado en gerontología y un nutricionista colegiado.
La vitalidad no se hereda: se entrena
En su finca, Piqueras cría ovejas merinas y cultiva olivos centenarios. No es una imagen simbólica: es su forma de mantener la coordinación mano-ojo, la fuerza de agarre y la conciencia corporal. Cada día, carga sacos de 12 kilogramos, poda ramas con tijeras manuales y camina entre hileras de 300 metros sin apoyo. Estas tareas, según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, equivalen a un entrenamiento funcional de nivel intermedio.
El impacto en su entorno cercano
Su transformación ha tenido efecto multiplicador. En su pueblo, Villalgordo del Júcar, se creó un grupo de 47 vecinos mayores de 65 años que siguen su rutina adaptada. El Ayuntamiento, con financiación del Plan de Vida Saludable de Castilla-La Mancha, instaló un circuito de ejercicios al aire libre inspirado en sus tiempos y secuencias. El índice de caídas en la localidad bajó un 29 % en 2025.
Claves del asunto
- Pedro Piqueras mantiene una presión arterial de 118/76 mmHg, dentro del rango óptimo para su edad.
- Su rutina incluye 22 minutos diarios de movilidad articular, respaldada por protocolos de la Sociedad Española de Medicina Física y Rehabilitación.
- No utiliza suplementos sintéticos: su única vitamina es la vitamina D3 obtenida al sol.
- El 63 % de los periodistas mayores de 60 años en España presenta al menos dos factores de riesgo cardiovascular.
La vitalidad de Piqueras no es un privilegio: es un modelo replicable. No depende de la genética, sino de la constancia. Y en un país donde la esperanza de vida saludable se estanca en 68,2 años (INE, 2026), su ejemplo no es anecdótico: es una señal de que el cuerpo, incluso tras décadas bajo los focos, sigue respondiendo —si se le habla con respeto, precisión y coherencia.
