El viento silba entre las paredes del desfiladero de los Gaitanes mientras los primeros visitantes se detienen, con los pies sobre la malla metálica, a 50 metros del suelo. Un susurro colectivo recorre el puente: nadie respira hondo. Es el puente colgante más largo de España, inaugurado este 9 de junio de 2026 en el Caminito del Rey, en Málaga.
La estructura de 110 metros de longitud y 17 toneladas de peso no es solo un hito ingenieril: es una apuesta por la seguridad, el turismo sostenible y la reactivación de uno de los espacios naturales más emblemáticos del sur. La inversión total asciende a 1,5 millones de euros, financiada íntegramente por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Álora.
El puente colgante redefine la experiencia del Caminito del Rey
Hasta ahora, el recorrido histórico del Caminito del Rey —conocido por su peligrosidad en décadas pasadas— contaba con tramos estrechos, pasarelas de madera y zonas sin protección. El nuevo puente no sustituye el itinerario original, sino que lo complementa: se integra como un punto culminante del trazado, justo antes de la zona de los Tornos. Su diseño permite una visión panorámica del río Guadalhorce y del desfiladero, sin obstaculizar la visión ni la circulación natural del aire.
El suelo de malla metálica, las barandillas de cable de acero y la iluminación LED integrada responden a exigencias técnicas y de accesibilidad. Cumple con la normativa europea EN 1993-1-1 para estructuras metálicas y con el Real Decreto 173/2010, que regula la seguridad en instalaciones turísticas de alta exigencia.
Una inversión estratégica para el turismo y la economía local
El Caminito del Rey recibe más de 1,2 millones de visitantes al año, según datos de la Consejería de Turismo de Andalucía. El 72 % son extranjeros, y el 41 % llegan desde Reino Unido, Alemania y Francia. La nueva infraestructura busca alargar la permanencia media de los turistas en la zona —actualmente de 1,8 días— y potenciar el efecto arrastre en hostelería, comercio y alojamientos rurales de Álora, Ardales y Carratraca.
El alcalde de Álora, Juanma Moreno, destacó durante la inauguración que “este puente no es solo acero y cables: es empleo para 37 trabajadores locales durante la obra, y 12 puestos fijos nuevos en mantenimiento, vigilancia y atención al visitante”. Francisco Salado, consejero de Fomento, añadió que la obra forma parte del Plan Estratégico de Infraestructuras Turísticas 2025–2030, con 42 actuaciones previstas en Andalucía.
Antecedentes: del riesgo al referente mundial
El Caminito del Rey fue construido entre 1901 y 1905 para dar acceso a las centrales hidroeléctricas de Conde de Guadalhorce. En los años 90, tras décadas de abandono, se convirtió en un lugar de riesgo extremo: varios accidentes mortales y su fama de “camino más peligroso del mundo” lo convirtieron en un símbolo de deterioro patrimonial. La restauración integral, iniciada en 2011 y finalizada en 2015, devolvió el itinerario a la vida —pero sin resolver la necesidad de una conexión segura y espectacular entre los dos sectores del desfiladero.
Turismo accesible y sostenible, sin renunciar al impacto emocional
El puente ha sido diseñado con criterios de accesibilidad universal: rampas de acceso con pendiente inferior al 6 %, señalización táctil y sistema de audio para personas con discapacidad visual. Además, su estructura permite la libre circulación de aves y murciélagos, respetando el Plan de Conservación del Desfiladero de los Gaitanes, figura protegida bajo la Directiva Hábitats de la UE.
No hay sistemas mecánicos ni energía externa: todo funciona con energía solar acumulada en baterías de litio de larga duración. El mantenimiento se realiza cada 90 días, con inspecciones no destructivas de los cables y soldaduras, según protocolos de la Asociación Española de Ingeniería de Estructuras (AEIE).
Claves del asunto
- El puente colgante mide 110 metros de longitud y se eleva 50 metros sobre el río Guadalhorce.
- Forma parte de una inversión pública de 1,5 millones de euros, ejecutada en 11 meses.
- Cumple con la normativa EN 1993-1-1 y el Real Decreto 173/2010.
- Genera 12 empleos estables y refuerza el turismo en 3 municipios de la provincia de Málaga.
- Está integrado en el Plan Estratégico de Infraestructuras Turísticas 2025–2030 de Andalucía.
