Un silencio tenso se rompió este lunes en la Comisión de Justicia del Congreso: tras 92 prórrogas y casi tres años de parálisis, los grupos parlamentarios de PSOE y Sumar firmaron un acuerdo para reformar el Código Penal. La noticia se conoció a las 14:10 horas, mientras el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el portavoz adjunto de Sumar, Enrique Santiago, intercambiaban documentos frente a las cámaras.
PSOE y Sumar acuerdan despenalizar críticas a la Corona y símbolos nacionales
El pacto no es menor: suprime los artículos 490.3, 578 y 524 del Código Penal, que castigaban las injurias a la Familia Real, las ofensas a los sentimientos religiosos, el ultraje a símbolos nacionales y las injurias a las Cortes Generales. La reforma, registrada originalmente por Sumar en 2023, había estado congelada en comisión desde entonces. Ahora avanza con el respaldo explícito del Gobierno, que la presenta como un paso para “reforzar la libertad de expresión en una democracia madura”.
La reforma mantiene el delito de enaltecimiento del terrorismo
Aunque hubo desacuerdos iniciales, el artículo 578 —que sanciona el enaltecimiento del terrorismo— permanece intacto. Fuentes parlamentarias confirmaron que esta excepción fue clave para cerrar el acuerdo. “No se trata de ampliar la impunidad, sino de ajustar el derecho penal a los estándares europeos de derechos fundamentales”, explicó Artemi Rallo, portavoz de la Comisión Constitucional del Grupo Socialista, tras la reunión.
El debate se enmarca en una tensión constitucional creciente
Antecedentes legales y jurisprudencia
La reforma responde a presiones acumuladas desde 2021, cuando el Tribunal Constitucional emitió una sentencia (STC 122/2021) que cuestionó la proporcionalidad de los delitos de ofensa religiosa. Además, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo había advertido en 2023 que los artículos sobre injurias a la Corona podían vulnerar el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. En España, desde 2020 se han archivado 147 procedimientos penales por injurias a la Corona, según datos del Consejo General del Poder Judicial.
Impacto en la ciudadanía y los medios
La despenalización afecta directamente a periodistas, creadores de contenido y ciudadanos comunes. Hasta ahora, una viñeta crítica, un meme o un comentario en redes sociales podían derivar en denuncias. En 2025, el Ministerio del Interior registró 312 denuncias por ultraje a símbolos nacionales —la mayoría archivadas por falta de tipicidad—, pero que generaron costes legales y angustia para los denunciados. “No se trata de fomentar el desprecio, sino de dejar que la crítica se resuelva en el ámbito político y social, no en la cárcel”, señaló una periodista de medios locales que prefirió mantener el anonimato.
Claves del asunto
- La reforma elimina cuatro delitos específicos: injurias a la Corona, ofensas a sentimientos religiosos, ultraje a símbolos nacionales e injurias a las Cortes Generales.
- El delito de enaltecimiento del terrorismo sigue vigente y no se modifica.
- El texto requerirá dos lecturas en el Congreso, con previsión de aprobación antes de septiembre de 2026.
- La reforma se alinea con recomendaciones del Consejo de Europa y sentencias del Tribunal Constitucional.
- Se estima que más de 200 causas penales pendientes quedarán sin efecto tras la entrada en vigor de la ley.
La reforma no es un gesto aislado. Va de la mano de la Ley de Bienestar Animal, la reciente jornada laboral de 32,3 horas y el debate sobre la unidad familiar en la reforma fiscal. Juntas, conforman un bloque de normas que redefinen los límites entre autoridad, crítica y convivencia. Mientras tanto, en las redes, los hashtags #CódigoPenal2026 y #LibertadDeExpresiónYa superaron los 280.000 menciones en 24 horas. La ley no cambia la Constitución, pero sí redefine cómo se ejerce —y se protege— la palabra en España.
