La lengua aragonesa, un patrimonio cultural de la comunidad autónoma de Aragón, se enfrenta a un futuro incierto. Según datos recientes, el número de hablantes ha disminuido drásticamente, pasando de 25,000 en 2011 a apenas 8,435 en la actualidad. Este descenso alarmante ha llevado a expertos y asociaciones a alertar sobre la posible extinción de esta lengua si no se implementan medidas urgentes. La situación se agrava por la falta de apoyo institucional y la escasa presencia del aragonés en el ámbito político y educativo.
La Encuesta de Características Esenciales de la Población y Viviendas (ECEPOV) de 2021, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, no proporciona datos oficiales sobre el conocimiento del aragonés, considerándolo una lengua «estadísticamente infrecuente». Sin embargo, el estudio de microdatos revela que la mayoría de los hablantes son personas mayores, lo que indica que la transmisión intergeneracional de la lengua está en peligro. Chusé Inazio Navarro, presidente del Consello d’a Fabla Aragonesa, señala que la cadena de transmisión se ha roto, y que el actual gobierno de Aragón, liderado por el Partido Popular, ha destinado cero euros a la promoción del aragonés y del catalán.
### La Invisibilidad del Aragonés en la Política Actual
En el contexto de las elecciones de 2026, la invisibilidad del aragonés en los programas políticos es notable. El Partido Popular ha eliminado cualquier referencia a la lengua en su programa electoral, a pesar de que en años anteriores había propuestas relacionadas con su regulación y gestión. Esta omisión se interpreta como una estrategia para no exponerse a críticas, especialmente considerando que el PP necesitará el apoyo de Vox para gobernar. Por su parte, el PSOE también ha retirado las menciones al aragonés en su programa, lo que refleja una tendencia preocupante en la política aragonesa.
En contraste, Podemos ha mantenido una postura más activa en la defensa del derecho lingüístico, proponiendo campañas para fomentar el conocimiento y uso del aragonés. El Partido Aragonés (PAR) también aboga por la defensa de las modalidades lingüísticas propias, destacando la importancia de reconocer la diversidad lingüística dentro de la identidad aragonesa. La Chunta Aragonesista (CHA) es el único partido que ha incluido un número significativo de propuestas relacionadas con el patrimonio y la lengua aragonesa, abogando por un refuerzo institucional y una mayor presencia en la educación y los medios de comunicación.
### La Necesidad de Medidas Urgentes
La situación del aragonés no solo es un problema lingüístico, sino que también está vinculado a la identidad cultural de Aragón. La falta de inversión en cultura y en políticas lingüísticas pone en riesgo la supervivencia de la lengua y sus dialectos. Según expertos, es fundamental que haya voluntad política en todos los niveles de gobierno para garantizar que el aragonés tenga un lugar en la cultura, la economía y la vida pública.
Navarro destaca que actualmente no hay funcionarios capacitados para atender a la población en aragonés, lo que limita su uso en el ámbito público. Cuando los hablantes sienten que su lengua no tiene valor en la esfera pública, tienden a usarla solo en el hogar, lo que no es suficiente para mantenerla viva. Esta situación ha llevado a una especie de «desprecio colectivo» hacia las lenguas propias, lo que agrava aún más su invisibilidad.
A pesar de que el aragonés y el catalán cuentan con reconocimiento oficial desde 2016, su estatus se ha interpretado más como una opción que como una obligación institucional. Esto ha llevado a que, en la práctica, las lenguas no reciban el apoyo necesario para su promoción y uso. Sin medidas urgentes y valientes, el futuro del aragonés parece sombrío, con la posibilidad de que en una o dos generaciones, la lengua desaparezca por completo.
La situación actual del aragonés en Aragón es un reflejo de la lucha por la preservación de las lenguas minoritarias en un contexto donde la política y la cultura juegan un papel crucial. La falta de atención a este tema en la campaña electoral y en las políticas públicas pone en riesgo no solo la lengua, sino también la identidad cultural de una región rica en diversidad lingüística. La comunidad aragonesa debe unirse para exigir un cambio y garantizar que el aragonés no solo sobreviva, sino que prospere en el futuro.
