Un grupo de soldados con uniforme desgastado y banderas azul-amarillas ondeando bajo la lluvia se concentró frente al Ministerio de Defensa de Kiev. Uno de ellos, con la manga izquierda vacía, gritó: «¡Fédorov no es un traidor, es nuestro puente con la tecnología y la logística que nos salva la vida cada día!». Eran las 18:42 del 15 de julio de 2026. En menos de 48 horas, la destitución del ministro Mijailo Fédorov había desatado movilizaciones en 12 ciudades y al menos siete dimisiones de altos mandos militares.
El cese sin explicación oficial desata una crisis de confianza
El anuncio llegó sin rueda de prensa, sin comunicado institucional y sin justificación pública. El presidente Volodímir Zelenski firmó el decreto de cese el 14 de julio, horas después de que Fédorov denunciara públicamente «obstáculos sistemáticos» a sus proyectos de modernización del Ejército. No hubo sustituto inmediato. El cargo quedó en funciones bajo un viceministro con perfil administrativo, no operativo.
La decisión no solo afectó al gabinete: según datos del Ministerio de Defensa filtrados a Ukrainska Pravda, el 68 % de los 42 proyectos tecnológicos prioritarios para 2026 —entre ellos drones de reconocimiento autónomos y sistemas de geolocalización en tiempo real para unidades de infantería— estaban bajo la supervisión directa de Fédorov. Ninguno ha avanzado desde su salida.
Militares y civiles exigen respuestas en plena ofensiva rusa
En Kharkiv, 300 soldados en licencia se reunieron frente al Ayuntamiento con carteles que decían «Fédorov construyó nuestro GPS, no su silencio». En Leópolis, médicos del Hospital Militar N.º 1 leyeron un manifiesto conjunto: «Desde que se retiró su programa de drones médicos, las evacuaciones aéreas en el este se retrasan en promedio 47 minutos».
La protesta más simbólica tuvo lugar en el cuartel general del 93.º Regimiento Mecanizado: 12 oficiales entregaron sus insignias al comandante regional. Uno de ellos, capitán retirado con tres heridas de combate, declaró a Radio Svoboda: «No protestamos contra Zelenski. Protestamos contra la opacidad que pone en riesgo a quienes están en las trincheras».
Antecedentes: una reforma militar paralizada
Fédorov asumió la cartera en marzo de 2024, tras la renuncia de Oleksii Reznikov. Su perfil técnico —exministro de Transformación Digital y cofundador de la plataforma Diia— lo diferenciaba del resto del gabinete. Impulsó la integración de inteligencia artificial en la cadena de suministros y la creación de la Unidad de Innovación de Defensa, que coordinó con 140 startups ucranianas y 22 centros europeos de ciberseguridad.
Pero su relación con el jefe del Estado Mayor, Valerii Zaluzhnyi, y luego con su sucesor, Oleksandr Syrskyi, fue tensa desde 2025. En una reunión secreta del Consejo de Seguridad Nacional del 3 de junio —cuyas actas fueron filtradas—, Fédorov acusó a Syrskyi de «bloquear la adopción de sistemas de comunicación cifrada de bajo costo», argumentando que beneficiaban a proveedores tradicionales con contratos antiguos.
La reforma de movilización se estanca en medio del desgaste humano
Mientras tanto, la ley de movilización de 2025 —que ampliaba el rango de edad y reducía los plazos de exención— sigue sin implementarse en su totalidad. Según el Instituto de Estudios de Seguridad de Kyiv, más de 180.000 hombres entre 27 y 45 años han sido llamados a filas desde enero, pero solo el 41 % ha completado el entrenamiento básico. Las bajas en combate superan ya las 52.000 desde febrero de 2026, según fuentes del Ministerio de Salud.
En los pueblos del este, familias enteras han abandonado sus hogares tras recibir citaciones múltiples. En la región de Donetsk, el 73 % de los reclutados en junio no regresó a sus unidades tras permisos de 72 horas. El desgaste no es solo físico: un informe interno del Servicio de Inteligencia Militar revela que el 61 % de los soldados entrevistados en mayo reportó «desconfianza en la coherencia de las órdenes superiores».
Marco legal y responsabilidad institucional
La Constitución ucraniana establece que la destitución de un ministro requiere «motivos fundados y comunicados al Parlamento» (Art. 116). Hasta la fecha, ni el presidente ni el Secretario del Consejo de Seguridad han presentado dicha fundamentación ante el Verkhovna Rada. El Comité de Defensa y Seguridad Nacional ha solicitado formalmente la comparecencia de Zelenski, pero no ha recibido respuesta.
La Ley de Transparencia Gubernamental de 2023 obliga a publicar, en un plazo máximo de 72 horas, los fundamentos de cualquier cese ministerial. Ese plazo venció el 17 de julio a las 14:10 horas —hora de Kyiv— sin que se hubiera publicado documento alguno.
Claves del asunto
- El ministro de Defensa Mijailo Fédorov fue destituido sin explicación pública, desatando protestas en al menos 12 ciudades ucranianas.
- El 68 % de los proyectos tecnológicos militares prioritarios para 2026 estaban bajo su dirección y se han estancado desde su salida.
- Militares denuncian retrasos en evacuaciones médicas y fallos en sistemas de comunicación tras la paralización de sus iniciativas.
- La reforma de movilización sigue incompleta: 180.000 hombres llamados a filas, pero solo el 41 % ha completado entrenamiento básico.
- La Constitución ucraniana y la Ley de Transparencia exigen motivación pública del cese: el plazo de 72 horas ya venció sin cumplimiento.
