El penalti no pitado a Kylian Mbappé en el minuto 87 del partido entre Real Madrid y Girona, disputado el 10 de abril de 2026 en el Santiago Bernabéu, ha reabierto el debate sobre la fiabilidad del VAR en LaLiga. La acción, con impacto directo en la lucha por el título, pone en duda la coherencia del protocolo de revisión y su aplicación en tiempo real.
¿Fue un penalti claro según el reglamento de la RFEF?
Sí. El codazo de Vitor Reis impactó directamente en la cara de Mbappé mientras este intentaba rematar. La RFEF define como penales las faltas cometidas dentro del área que impiden una acción clara de gol. El contacto fue visible, desproporcionado y alteró la jugada de forma decisiva.
¿Por qué no intervino el VAR?
El VAR solo puede intervenir en casos de errores manifiestos en cuatro categorías: goles, penales, tarjetas rojas directas y confusión de identidad. Aunque la jugada cumplía los criterios, el árbitro central no solicitó revisión. El protocolo exige que el VAR inicie la revisión de oficio si detecta una falta clara. Su silencio sugiere una falla en la evaluación en tiempo real.
¿Qué dice el informe de la Comisión de Árbitros de LaLiga?
El informe semanal publicado el 11 de abril confirma que la jugada “requería revisión obligatoria”. No obstante, señala que el operador del VAR “no identificó el contacto como potencialmente sancionable”. Esto evidencia una brecha entre la percepción visual y la interpretación técnica del reglamento.
¿Cómo afecta esto a la lucha por el título?
El empate dejó al Real Madrid a nueve puntos del Barcelona, siempre que este gane su partido del sábado. En una temporada con solo 7 jornadas restantes, la diferencia se vuelve casi insalvable. Cada punto perdido por errores arbitrales tiene un impacto económico directo: se estima que el segundo puesto supone una pérdida de 12,4 millones de euros en ingresos por derechos televisivos y premios UEFA.
¿Qué cambios legales y operativos se están evaluando?
La RFEF y LaLiga negocian una actualización del protocolo VAR para la temporada 2026/27. Entre las propuestas destacan:
- La obligatoriedad de revisión automática en faltas faciales dentro del área.
- La incorporación de un segundo operador VAR especializado en contacto físico.
- La publicación inmediata de un informe técnico post-partido con justificación de todas las no-intervenciones.
¿Qué dice la normativa europea?
La UEFA exige que los sistemas VAR cumplan con el estándar “Clear and Obvious Error”. Sin embargo, su guía no define con precisión el umbral de “claridad” en faltas faciales. España aplica un criterio más restrictivo que Alemania o Italia, donde jugadas similares sí han sido revisadas y corregidas.
Datos Clave
- El codazo de Vitor Reis fue registrado a 23,7 km/h, según el sistema Hawk-Eye instalado en el Bernabéu.
- En lo que va de temporada, el VAR ha intervenido en solo el 18 % de las faltas faciales dentro del área.
- El 92 % de los árbitros consultados por la Comisión de Árbitros consideran que la jugada “debería haber sido revisada”.
- La RFEF tiene previsto aprobar la nueva norma VAR antes del 30 de junio de 2026, con entrada en vigor el 1 de agosto.
El caso Mbappé no es aislado. Refleja una tensión estructural entre velocidad de decisión, subjetividad técnica y exigencia de transparencia. El marco legal actual permite margen de interpretación, pero el contexto económico —con ingresos por derechos de transmisión que superan los 2.100 millones de euros anuales— exige mayor rigor. La confianza en la justicia deportiva ya no es solo un tema de reglas: es un activo institucional medible.
