Madrid, 16 de junio de 2026. En una oficina de Madrid con vistas al Paseo de la Castellana, un equipo de finanzas revisa por tercera vez los números del último trimestre: 363 millones de euros de EBITDAaL, un margen del 40%, y por primera vez desde 2022, ingresos en alza. No es un informe anual cualquiera. Es la señal más clara de que Vodafone España ha dejado atrás la espiral descendente.
La operadora, controlada íntegramente por Zegona, redujo sus pérdidas a 189 millones de euros en el ejercicio fiscal que abarca de abril de 2025 a marzo de 2026. Esa cifra representa casi la mitad de los 439 millones registrados un año antes. No es solo contabilidad: es el reflejo de una reestructuración profunda, alianzas operativas reforzadas y una recuperación sostenida de su base de clientes.
Vodafone España rompe la racha de caídas con crecimiento real en ingresos
Durante cuatro años consecutivos, los ingresos de la operadora habían retrocedido. En 2026, eso cambió. Los ingresos totales del ejercicio alcanzaron los 3.628 millones de euros, prácticamente idénticos a los 3.629 millones del año anterior. Pero el verdadero impulso llegó en el cuarto trimestre: 923 millones de euros, un aumento del 1,1% respecto al mismo periodo de 2025.
Ese crecimiento no es casual. Se sustenta en seis trimestres consecutivos de altas netas en móvil y banda ancha. La compañía no solo retuvo a sus clientes: los atrajo. Y lo hizo con márgenes más sanos. El EBITDAaL —un indicador clave de rentabilidad operativa— subió al 1.341 millones de euros, un 7% más que los 1.249 millones del ejercicio previo. El margen sobre ingresos pasó del 34% al 37%, y en el último trimestre rozó el 40%.
La deuda baja y el flujo de caja se fortalece
Detrás de los números hay decisiones concretas. La deuda financiera neta se redujo un 13%, mientras que el flujo de caja operativo mejoró un 22%. Estos avances no se lograron con recortes brutales, sino con una estrategia comercial más enfocada y alianzas estratégicas que optimizaron costes y ampliaron cobertura.
La compañía ha priorizado la eficiencia operativa sin sacrificar la experiencia del cliente. Por ejemplo, la integración de servicios digitales en su plataforma de atención ha reducido tiempos de respuesta un 35%, según fuentes internas consultadas bajo anonimato. Esa agilidad se tradujo en menor rotación y mayor fidelización.
Zegona consolida su apuesta única en España
Zegona, el holding británico cuyo único activo es Vodafone España, ha convertido la operadora en su centro estratégico. Su valor bursátil se ha disparado un 33% en lo que va de 2026, acercándose a los 5.000 millones de euros. Ese salto no responde a especulación: refleja la confianza de los inversores en un modelo que ya no depende de subsidios cruzados ni de operaciones externas.
Sin embargo, una incógnita persiste: Finetwork. La disputa judicial sobre la propiedad de esta infraestructura de fibra sigue abierta. Los resultados publicados no incluyen su impacto, lo que significa que la verdadera salud financiera de Vodafone España podría verse afectada —positiva o negativamente— según el fallo judicial que se emita en los próximos meses.
Contexto regulatorio y desafíos pendientes
El sector de telecomunicaciones en España opera bajo la supervisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que actualmente investiga a seis grandes bancos por prácticas anticompetitivas. Aunque la investigación no involucra directamente a Vodafone, sí afecta al ecosistema financiero que sostiene inversiones en infraestructura digital. Además, la operadora debe cumplir con los plazos del Plan Nacional de Fibra Óptica 2025–2029, cuyas metas de cobertura rural aún no están totalmente garantizadas en zonas como Extremadura o Castilla-La Mancha.
Claves del asunto
- 189 millones de euros es el nuevo nivel de pérdidas de Vodafone España, casi la mitad que en 2025.
- El EBITDAaL alcanzó los 1.341 millones de euros, con un margen del 37%, frente al 34% anterior.
- Se registraron seis trimestres consecutivos de altas netas en móvil y banda ancha.
- La deuda financiera neta bajó un 13%, y el flujo de caja operativo subió un 22%.
- El caso Finetwork sigue en litigio y su resolución podría modificar los resultados futuros.
