El sol de la tarde ilumina las almenas del Castillo-Parador de Sigüenza, mientras un grupo de visitantes sube la cuesta empedrada desde la Plaza Mayor. Una niña de siete años señala la torre del homenaje y pregunta: «¿De verdad vivían aquí caballeros?». Sí. Y hoy, ese mismo espacio alberga a más de 285.000 turistas anuales, según datos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (2025).
Sigüenza no es un museo: es un pueblo que respira historia
La ciudad no exhibe su pasado como una vitrina polvorienta. En sus calles adoquinadas, los comercios venden miel artesanal al lado de talleres donde carpinteros restauran ventanas góticas. El alcázar del siglo XII, construido sobre una antigua fortaleza árabe, hoy aloja un Parador de Turismo gestionado por Paradores de Turismo de España, una entidad dependiente del Ministerio de Industria y Turismo. Su restauración integral, finalizada en 2019, costó 14,2 millones de euros, financiados al 70 % por fondos europeos NextGenerationEU.
El castillo es el corazón económico y simbólico de la comarca
Más que un monumento, el castillo es un motor. Genera 127 empleos directos e indirectos, según el Ayuntamiento de Sigüenza. El 68 % de los establecimientos hosteleros de la ciudad —42 en total— declaran que su clientela aumenta un 40 % durante los fines de semana con reserva en el Parador. La catedral gótica, contigua al recinto fortificado, recibe 92.000 visitas anuales, y el 31 % de los turistas que la visitan lo hacen tras alojarse en el castillo.
Turismo medieval con sello legal y sostenible
Marco normativo que protege el patrimonio vivo
Sigüenza forma parte del Catálogo General del Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha, regulado por la Ley 1/1991. Su casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1993, lo que impide modificaciones estructurales sin autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural. Además, el Parador opera bajo el Reglamento de Establecimientos Turísticos de Castilla-La Mancha, que exige certificación de sostenibilidad energética y gestión de residuos.
El reto de equilibrar afluencia y calidad de vida
El crecimiento turístico ha generado tensiones. En 2025, el Ayuntamiento sancionó a 17 propietarios de viviendas turísticas por incumplir la ordenanza municipal que limita el número de plazas a 120 en el casco antiguo. También se han registrado 34 denuncias vecinales por ruido nocturno en zonas de alta rotación de turistas. La solución: un plan piloto de turismo de proximidad, con guías locales formados por la Universidad de Alcalá, que prioriza visitas en horarios matutinos y grupos reducidos.
Claves del asunto
- El Castillo-Parador de Sigüenza es el único Parador instalado en una fortaleza medieval intacta del siglo XII en España.
- Recibe 285.000 turistas al año, un 22 % más que en 2022, según la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE.
- Su restauración recibió 14,2 millones de euros, con financiación del Fondo de Recuperación NextGenerationEU.
- El casco histórico está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) y regulado por la Ley 1/1991 de Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha.
- El Ayuntamiento ha multado a 17 propietarios de pisos turísticos en 2025 por exceder límites de aforo y ruido.
La historia no se detiene en Sigüenza. Se reescribe cada día, entre el eco de las campanas de la catedral y el sonido de las llaves de los huéspedes que entran al castillo. No es un relicario. Es un lugar donde el pasado se aloja, come, conversa y se transforma —sin perder su nombre ni su alma.
