El humo negro se elevó como una columna funeraria sobre el barrio de Borgerhout, en Amberes. A las 9:52 horas, un vecino alertó a emergencias tras ver llamas en el tejado del edificio de la calle Van Eyckstraat. Seis personas han muerto. Otras 12 fueron trasladadas a hospitales con quemaduras y intoxicación por humo. Más de 200 residentes vivían allí. La evacuación fue caótica: ancianos bajaron en sillas de ruedas, niños fueron cargados en brazos, y algunos saltaron desde ventanas del segundo piso.
El fuego se propagó con velocidad inusual
Los bomberos de Amberes llegaron en menos de cuatro minutos, pero el incendio ya había alcanzado los pisos superiores. Las primeras hipótesis apuntan a una falla eléctrica en la caja de contadores del tejado, donde se realizaban obras de renovación. No había detectores de humo obligatorios en todas las viviendas: solo el 62 % de los edificios de vivienda colectiva en Flandes cumplen con la normativa actualizada de 2024.
El fuego consumió el aislamiento térmico del tejado, compuesto en parte por materiales no ignífugos. Esa decisión técnica, permitida bajo la norma belga NBN S21-100, aceleró la propagación vertical. Los equipos de rescate trabajaron con máscaras de oxígeno durante más de siete horas. Uno de los fallecidos era un técnico de aire acondicionado que había acudido esa mañana para revisar una instalación en la azotea.
Las autoridades priorizaron la contención del humo
Más de 60 personas fueron evacuadas de un edificio contiguo por riesgo de inhalación. Las autoridades locales emitieron una alerta por calidad del aire: los niveles de monóxido de carbono superaron los 120 ppm en zonas cercanas, el triple del límite seguro. Se recomendó a los vecinos mantener ventanas cerradas y apagar sistemas de ventilación mecánica. El servicio meteorológico de Bélgica confirmó viento sur débil, lo que impidió que el humo se dispersara con rapidez.
La Agencia Federal de Salud Pública activó un protocolo de seguimiento respiratorio para 89 personas expuestas. En los hospitales de Amberes, tres menores ingresaron con broncoespasmos agudos. No se registraron casos de intoxicación grave por cianuro, lo que descarta la combustión de materiales plásticos de alta densidad.
La normativa belga no exige detección obligatoria en todas las viviendas
Marco legal aplicable
Bélgica no tiene una ley nacional unificada de prevención contra incendios en edificios residenciales. Cada región establece sus propias exigencias. En Flandes, la ordenanza de 2022 obliga a detectores de humo solo en zonas comunes y en viviendas nuevas construidas tras 2018. En edificios antiguos como el de Van Eyckstraat —construido en 1971—, la instalación es voluntaria. El 38 % de los inmuebles de más de 40 años en Amberes carece de detectores funcionales.
El incendio ha reabierto el debate sobre la Ley antifraude autónomos, que en Bélgica regula las inspecciones técnicas en obras menores. El técnico fallecido no estaba registrado en el sistema de control de empresas contratistas de la región. Su empresa no figuraba en el registro de la Agencia Tributaria flamenca, lo que impide rastrear si cumplió con los protocolos de seguridad eléctrica.
Los afectados exigen respuestas y reparación inmediata
Contexto humano
María G., de 72 años, pasó seis horas en el suelo del pasillo del edificio antes de ser rescatada. “No sonó ninguna alarma. Solo oí gritos y olí a plástico quemado”, contó desde su cama en el Hospital Universitario de Amberes. Su piso, en el quinto piso, quedó totalmente destruido. El edificio albergaba a 12 familias de origen marroquí, 9 de Rumanía y 4 de España, según datos del ayuntamiento. Varios inquilinos eran agricultores en España que trabajaban temporalmente en invernaderos de la región.
La asociación de vecinos de Borgerhout denunció en marzo una fuga de agua en el tejado y pidió inspección eléctrica. La solicitud no fue atendida. Ahora exigen una investigación independiente y compensación por daños materiales y psicológicos. El alcalde de Amberes anunció una ayuda de emergencia de 1.500 euros por familia afectada, pero sin plazo definido de pago.
Claves del asunto
- Seis personas han muerto, y al menos 12 resultaron heridas en el incendio.
- El edificio albergaba a unas 200 personas, incluyendo familias migrantes y trabajadores temporales.
- La causa probable es una falla eléctrica en la caja de contadores del tejado, durante obras no supervisadas.
- Solo el 62 % de los edificios colectivos en Flandes cumplen con la normativa actual de detectores de humo.
- No existía obligatoriedad legal de detectores en viviendas antiguas, como la del edificio siniestrado.
