El humo negro de los altos hornos se desvanece. En su lugar, una grúa se alza sobre terrenos baldíos de Puertollano, en Ciudad Real, mientras técnicos revisan planos bajo el sol de julio de 2026. Allí, antes de que termine el año, comenzarán las obras de la primera fábrica de acero verde de la Península Ibérica.
La empresa Hydnum Steel, filial de Russula Corporación, acaba de recibir 60 millones de euros de la segunda convocatoria de la Línea 4 del PERTE de Descarbonización Industrial, gestionada por el Ministerio de Industria y Turismo y SEPIDES, con fondos de la Unión Europea-Next Generation EU. El anuncio, publicado el 1 de julio de 2026, no es solo una inversión: es un punto de inflexión para la industria siderúrgica española.
El acero verde ya tiene dirección postal
La fábrica se levantará en el Parque Industrial de Puertollano, una zona con infraestructura energética consolidada y acceso a hidrógeno verde en desarrollo. El proyecto no reemplaza una planta existente, sino que construye desde cero una instalación basada en horno de arco eléctrico alimentado 100 % con energía renovable, eliminando las emisiones directas de CO₂ asociadas a la producción tradicional. Se estima que evitará más de 1,2 millones de toneladas de CO₂ al año, equivalente a retirar 650.000 coches de la circulación.
La adjudicación refuerza una apuesta iniciada en la primera convocatoria del PERTE. Ahora, con el respaldo revalidado, Hydnum Steel ha fijado el cuarto trimestre de 2026 como fecha de inicio de obras. El cronograma depende de la obtención de los permisos ambientales y urbanísticos, que ya están en fase avanzada de tramitación ante la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ministerio para la Transición Ecológica.
Puertollano se convierte en polo industrial sostenible
La elección de Puertollano no es casual. La ciudad, históricamente ligada a la industria química y energética, cuenta con una red eléctrica robusta, una planta de producción de hidrógeno verde en construcción y una universidad con programas especializados en transición energética. El proyecto generará 420 empleos directos durante la fase de construcción, y 280 puestos fijos una vez operativa, según estimaciones de la empresa. Más del 65 % de esos empleos requerirán perfiles técnicos locales: soldadores especializados, técnicos en energías renovables y operadores de procesos industriales.
El Ayuntamiento de Puertollano ha activado un plan de formación dual con el Centro Integrado de Formación Profesional Virgen de Gracia, para certificar a 180 trabajadores antes de 2027. “No se trata solo de traer una fábrica. Se trata de sembrar competencias que queden”, afirmó Eva Maneiro, CEO de Russula Corporación, durante su intervención en el Foro Económico de Castilla-La Mancha.
Antecedentes estratégicos
El PERTE de Descarbonización Industrial es uno de los cinco grandes proyectos estratégicos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Su Línea 4, dedicada específicamente a la transformación de la industria pesada, dispone de 1.200 millones de euros. Hasta la fecha, ha aprobado 37 proyectos, pero Hydnum Steel es el primero en centrarse exclusivamente en la producción primaria de acero sin carbón. El Gobierno español ha señalado que este tipo de iniciativas son clave para cumplir con el Real Decreto-Ley 17/2023, que exige a los sectores intensivos en emisiones presentar planes de descarbonización antes de 2027.
El acero verde ya tiene marco legal y financiero
La fábrica de Puertollano se inscribe en un ecosistema normativo en aceleración. Además del PERTE, se ampara en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021–2030, que fija el objetivo de reducir las emisiones industriales un 35 % respecto a 2005. También se alinea con el Reglamento de Carbono Fronterizo (CBAM) de la UE, que entrará en aplicación plena en 2026 y gravará las importaciones de acero con huella de carbono alta.
Esto convierte al proyecto en un escudo competitivo: el acero verde de Puertollano podrá exportarse a la UE sin aranceles adicionales, mientras que los productos importados de países sin regulación climática enfrentarán costes crecientes. “Estamos anticipando una normativa que ya no es futura, sino operativa”, explicó Alberto Molero, portavoz de la compañía.
Claves del asunto
- 60 millones de euros del PERTE financian la primera fábrica de acero verde de la Península Ibérica.
- La planta evitará 1,2 millones de toneladas de CO₂ al año, equivalente a 650.000 vehículos.
- Se crearán 280 empleos fijos y 420 durante la construcción, con prioridad para perfiles locales.
- El inicio de obras está previsto para finales de 2026, tras la obtención de los permisos ambientales.
- El proyecto cumple con el Real Decreto-Ley 17/2023 y anticipa el CBAM de la UE.
Una apuesta que trasciende lo industrial
Más allá de la siderurgia, el proyecto simboliza un cambio de paradigma: la industria pesada ya no es incompatible con la sostenibilidad. En Puertollano, el acero se dejará de hacer con coque y se hará con electricidad limpia y reciclaje avanzado de chatarra. No es una transición teórica. Es una obra que ya tiene coordenadas, cronograma y financiación. Y su primer ladrillo se colocará antes de que acabe el año.
