La luz tenue del escenario de Garufa Club en A Coruña se enciende a las 21:00 horas. El murmullo del público —muchos con entradas compradas semanas atrás— se corta al primer acorde de guitarra. No es un concierto cualquiera. Es el regreso de Nadadora Cedida, tras más de diez años de silencio, en una noche que ya se anota como histórica para el pop independiente gallego.
Nadadora Cedida vuelve a los escenarios con ‘Mañana y siempre’
El viernes 3 de julio de 2026, la banda coruñesa pisó de nuevo un escenario gallego por primera vez desde su despedida en diciembre de 2012. No lo hizo con nostalgia, sino con un álbum nuevo: ‘Mañana y siempre’, producido por Martí Perarnau, figura clave en la escena indie española. El disco no es un ejercicio de reedición ni de revisión: es una afirmación sonora, con arreglos cuidadosos, letras que respiran urgencia y melancolía, y una producción que equilibra lo orgánico con lo electrónico sin perder la calidez de su esencia.
La formación original se recompuso íntegramente: Sara Atán y Gonzalo Abalo, ambos de A Coruña; Edu Romero, Daniel Abalo y Montxo Couselo. Ninguno ha dejado de tocar, pero ninguno había vuelto a coincidir bajo el mismo nombre. Su reaparición no es un evento promocional: es un acto de coherencia artística, avalado por una trayectoria que incluye ‘Hablaremos del miedo’ (2007) y ‘Luz, Oscuridad, Luz’ (2010) —discos que son referentes para generaciones de músicos y oyentes en Galicia y más allá.
El escenario de Garufa Club se convierte en epicentro cultural
El concierto forma parte de Noites do Porto, festival que celebra su sexta edición en A Coruña y que este año ha apostado por la reactivación de proyectos emblemáticos. Garufa Club, espacio independiente con más de 25 años de historia, fue elegido como sede no por casualidad: su acústica, su cercanía y su compromiso con la música local lo convierten en el lugar ideal para un regreso tan simbólico.
La noche arrancó con Sudden Ray of Hope, banda pontevedresa de post-rock con ocho músicos en escena. Su EP debut, ‘Nébula’, funcionó como puente entre lo experimental y lo emocional —una transición perfecta hacia el set de Nadadora. El público, mayoritariamente entre 30 y 45 años, cantó cada verso como si hubiera estado esperando esta noche desde 2012.
Antecedentes: el peso de una ausencia
Nadadora Cedida no desapareció por desgaste, sino por decisión colectiva. Tras la gira de ‘Luz, Oscuridad, Luz’, los miembros se dedicaron a proyectos personales: producción, docencia, colaboraciones con artistas como Àngel Llàcer o Miriam García, y trabajos en estudios de grabación en Santiago y Vigo. Su silencio no fue un vacío: fue un periodo de maduración silenciosa. En 2024, durante una reunión informal en un bar de Riazor, decidieron retomar el diálogo musical. En menos de un año, compusieron, grabaron y masterizaron ‘Mañana y siempre’.
El contexto actual del pop independiente en Galicia
El regreso de Nadadora Cedida ocurre en un momento clave. El pop independiente gallego vive una segunda ola: desde La Banda de los Peces hasta Amaia, pasando por Rocío Osorno, hay una red creciente de artistas que mezclan el gallego con el español, lo analógico con lo digital, y lo local con lo internacional. Pero Nadadora es distinta: su influencia no se mide en streams, sino en discos de otros grupos que citan sus armonías, en festivales que programan a sus exmiembros como referentes, y en talleres de composición en conservatorios de Ourense y Lugo.
La música como memoria colectiva
Durante el concierto, cuando Sara Atán cantó el primer verso de ‘Hablaremos del miedo’, el público no aplaudió: se quedó en silencio. Luego, estalló. Ese silencio fue más elocuente que cualquier ovación. Es la forma en que una generación reconoce su propia historia sonora. Nadadora no es solo una banda: es un punto de referencia afectivo, un sonido asociado a noches de verano en la Ría, a primeros amores, a decisiones vitales tomadas con sus discos de fondo.
Claves del asunto
- El regreso de Nadadora Cedida tras 12 años marca el reinicio de una de las formaciones más influyentes del pop independiente gallego.
- Su nuevo álbum ‘Mañana y siempre’, producido por Martí Perarnau, se estrenó en directo en Garufa Club, sede del festival Noites do Porto.
- La formación original se reunió íntegramente: Sara Atán, Gonzalo Abalo, Edu Romero, Daniel Abalo y Montxo Couselo.
- El concierto forma parte de una tendencia más amplia: la revalorización del pop en gallego y español con identidad local y proyección nacional.
La noche terminó con una versión acústica de ‘Luz, Oscuridad, Luz’, bajo una lluvia suave que cayó sobre A Coruña. No fue un adiós. Fue un comienzo. Porque cuando una banda como Nadadora vuelve, no lo hace para cerrar capítulos: lo hace para escribir los siguientes.
