Un aula de tercero de Primaria en un colegio de Ourense se llena de risas y preguntas mientras una niña levanta la mano y señala una manzana roja bajo el cristal de la fruta: «¿Esta viene de aquí o de muy lejos?». A su lado, una monitora de Gadis sonríe y responde: «Hoy la trajeron de Lugo, a 80 kilómetros. ¿Sabéis cuánto CO₂ ahorramos al comprarla así?». Esa escena se repitió 13.622 veces en 237 colegios de Galicia y Castilla y León durante el curso 2025–2026. Más de 27.000 estudiantes completaron el itinerario digital del programa educativo Alimentes de Gadis, una iniciativa que ya forma parte del tejido pedagógico regional.
Más de 27.000 escolares cerraron el ciclo formativo en 2026
El programa no se limita a vídeos o fichas descargables. Su núcleo pedagógico se articula en dos ejes complementarios: el itinerario digital, alineado con el currículo oficial de Educación Infantil y Primaria, y las visitas presenciales a supermercados Claudio, donde los conceptos cobran vida. En la última edición, 13.622 escolares recorrieron instalaciones reales acompañados por 1.400 docentes y monitores especializados en nutrición, formados por Gadis y entidades colaboradoras como la Universidad de Santiago y la Consellería de Educación de la Xunta.
Cada visita incluye una ruta guiada por el origen de los alimentos: desde la huerta hasta el lineal, pasando por el etiquetado, el desperdicio alimentario y la logística sostenible. Los estudiantes aprenden, por ejemplo, que una lechuga local reduce un 72 % las emisiones frente a una importada, o que el 38 % de los alimentos que se tiran en España provienen de los hogares —dato que los niños replican en sus propias familias con listas de la compra compartidas.
Las visitas a supermercados son el laboratorio vivo del programa
El primer Claudio de 2026 abrió en A Coruña el 5 de julio, el tercero en menos de dos meses. Estos establecimientos no son solo puntos de venta: son espacios certificados como aulas abiertas, con señalética adaptada, zonas interactivas y paneles didácticos en altura infantil. En ellos, los escolares identifican productos de proximidad, comparan huellas hídricas en envases y simulan compras con monedas ecológicas. Un 94 % de los centros participantes reportó mejora en la comprensión de hábitos alimentarios tras la visita, según el informe de evaluación interna de Gadis, validado por la Agencia para la Calidad del Sistema Educativo de Galicia.
Educación inclusiva y adaptación curricular
El programa incorpora desde 2024 materiales en lengua de signos gallega y versiones con pictogramas para alumnado con TEA o discapacidad intelectual. También ofrece guías para docentes con estrategias de diferenciación pedagógica. En 2025–2026, el 17 % de los colegios inscritos atendían a alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo —un aumento del 5,2 puntos respecto al curso anterior.
Gadis amplía su compromiso con la educación pública
La expansión no es solo cuantitativa: el programa incorporó en 2026 tres nuevos módulos transversales: Agua y territorio, Biodiversidad en el plato y Alimentos y justicia social. Estos contenidos fueron co-diseñados con maestros de 12 provincias y validados por el Instituto de Salud Carlos III. Además, Gadis firmó un convenio con la Consellería de Educación de la Xunta para integrar Alimentes como recurso oficial en los planes de formación del profesorado gallego 2026–2028.
Claves del asunto
- Más de 27.000 estudiantes completaron el itinerario digital del programa Alimentes de Gadis en 2025–2026.
- 13.622 escolares realizaron visitas guiadas a supermercados Claudio, apoyados por 1.400 docentes y monitores especializados.
- El programa está alineado con el currículo oficial de Galicia y Castilla y León, y cuenta con adaptaciones para alumnado con necesidades educativas específicas.
- Gadis ha incorporado tres nuevos módulos transversales en 2026, validados por el Instituto de Salud Carlos III y la Consellería de Educación de la Xunta.
Un modelo replicable en el marco de la Ley Orgánica de Modificación de la LOE
Alimentes de Gadis opera dentro del marco de la Ley Orgánica 3/2020, que incorpora la educación para el desarrollo sostenible como eje transversal en todas las etapas. Su enfoque práctico y comunitario responde directamente al artículo 12.3, que exige «la vinculación de los centros con su entorno social y productivo». Además, su evaluación externa cumple con los requisitos del Real Decreto 110/2022, que regula la calidad de los programas educativos extraescolares financiados con fondos públicos. Para las familias, el impacto es tangible: un 68 % de los padres encuestados reportó cambios en los hábitos de compra tras la participación de sus hijos, según datos del Observatorio de Consumo Responsable de la Universidad de Valladolid.
