El sol de la mañana iluminaba las fachadas de ladrillo visto mientras un grupo de turistas extranjeros tomaba fotos frente a la taberna La Cervecería, en pleno corazón de El Tubo de Zaragoza. A su lado, un camarero servía cañas con olor a cebolla frita y jamón ibérico: la escena, cotidiana desde hace décadas, hoy adquiere un nuevo peso institucional.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, anunció esta mañana la presentación formal del expediente para que El Tubo sea declarado Bien de Interés Turístico. La decisión, tomada por el Ayuntamiento con apoyo técnico de la Dirección General de Turismo y Hostelería de Aragón, busca reconocer oficialmente su valor cultural, social y económico antes de las fiestas de septiembre.
El Tubo ya es patrimonio vivo de Zaragoza
No se trata de una etiqueta decorativa. La declaración como Bien de Interés Turístico implica un marco de protección, promoción y financiación específica. El Tubo —un entramado de calles estrechas entre la Plaza del Pilar y la Plaza de España— alberga más de 120 bares y tabernas, muchos con más de 50 años de historia. Según datos del Instituto Aragonés de Estadística, el sector hostelero del Casco Histórico genera el 18,4 % del empleo turístico municipal, y El Tubo concentra el 62 % de esa actividad.
La iniciativa no nace de la nostalgia, sino de la urgencia. En 2025, el número de locales cerrados por cese de actividad en la zona aumentó un 11,3 % respecto al año anterior, según el Colegio Oficial de Hosteleros de Zaragoza. La presión de los alquileres, la competencia de cadenas y la estacionalidad han erosionado la viabilidad de muchos establecimientos familiares.
Una candidatura con respaldo institucional y vecinal
El expediente ha sido elaborado con participación activa de la Junta Municipal del Casco Histórico, presidida por Armando Martínez, y cuenta con el aval de la Consejería de Turismo del Gobierno de Aragón. La directora general, María Nogueras, destacó que “esta figura no limita la actividad, sino que la potencia con criterios de sostenibilidad y calidad”.
La concejal de Cultura, Sara Fernández, subrayó que el reconocimiento incluye también la salvaguarda de prácticas como el tapeo tradicional, la música en directo en espacios públicos y la artesanía local. “No se protege solo el ladrillo, sino el ritmo de vida que lo habita”, afirmó.
Antecedentes legales y marco normativo
La figura de Bien de Interés Turístico está regulada por el Decreto 127/2013 del Gobierno de Aragón, que establece requisitos objetivos: valor histórico-artístico, singularidad paisajística, capacidad de atracción turística sostenible y participación comunitaria en su gestión. El proceso de evaluación corre a cargo de la Comisión Regional de Calidad Turística, cuya resolución es vinculante para la declaración final.
Impacto real para los comerciantes y vecinos
Para Javier Lázaro, dueño de El Rincón del Vino desde 1987, la declaración “no es un premio, sino una herramienta”. Su local, como el 73 % de los del Tubo, carece de ayudas directas para reformas o digitalización. Con la nueva figura, accederían a líneas de subvención específicas del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) destinadas a la modernización de zonas turísticas protegidas.
También beneficia a los vecinos: el 41 % de los residentes en el Casco Histórico son mayores de 65 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La revitalización del Tubo implica mejoras en accesibilidad, iluminación y seguridad —prioridades incluidas en el plan de acción asociado al expediente.
Una estrategia turística con raíces locales
El Tubo no compite con destinos lejanos: compite con la indiferencia. En 2025, el 58 % de los turistas que visitaron Zaragoza pasaron menos de 24 horas en la ciudad. La apuesta es convertir el Tubo en un eje de permanencia: no solo para beber, sino para conocer, aprender y quedarse.
Ya hay proyectos en marcha: talleres de elaboración de vino de la tierra, rutas sonoras con historias de taberneros, y un sello de calidad para bares que mantengan al menos tres tapas tradicionales en su carta. Todo bajo el paraguas de la nueva figura.
Claves del asunto
- La solicitud de declaración como Bien de Interés Turístico fue presentada formalmente por el Ayuntamiento de Zaragoza en julio de 2026.
- El Tubo concentra el 62 % del empleo hostelero del Casco Histórico, sector que representa el 18,4 % del empleo turístico municipal.
- El proceso se rige por el Decreto 127/2013 del Gobierno de Aragón, con evaluación técnica de la Comisión Regional de Calidad Turística.
- La figura abre acceso a fondos europeos como el FEDER, destinados a la sostenibilidad y modernización de zonas turísticas protegidas.
La declaración no es el final de una historia, sino el inicio de una nueva etapa: donde el olor a cebolla frita, el murmullo de las conversaciones y el sonido de las copas chocando siguen siendo, también, patrimonio.
