Un funcionario israelí entró en la Sala de Situaciones del Ministerio de Defensa en Tel Aviv a las 3:17 a.m. del 9 de julio. Llevaba un sobre sellado con el sello del Mossad. Dentro, un informe cifrado: Irán había reactivado una célula operativa en Omán para ejecutar un ataque contra Donald Trump durante su próxima gira por el Golfo.
La noticia no se hizo pública. Pero sí llegó a la Casa Blanca. Y desencadenó una cadena de llamadas de emergencia que culminó en una conversación de 22 minutos entre Benjamín Netanyahu y el presidente estadounidense. Esa llamada, confirmada por la oficina del primer ministro israelí, no fue rutinaria. Fue un punto de inflexión en la escalada regional.
Israel y Estados Unidos activan protocolos de seguridad conjunta
La coordinación entre Tel Aviv y Washington se intensificó tras dos jornadas consecutivas de bombardeos estadounidenses contra instalaciones militares iraníes en Siria e Irak. En respuesta, Irán lanzó misiles balísticos contra bases estadounidenses en Kuwait, Baréin y Catar, según confirmó el Pentágono. Ningún soldado estadounidense murió, pero tres resultaron heridos leves y una base aérea en Al-Udeid sufrió daños estructurales.
Netanyahu no solo informó a Trump sobre la amenaza directa contra su vida. También compartió inteligencia sobre la reactivación de la red Quds Force en el sur de Yemen, vinculada a la planificación de ataques contra diplomáticos occidentales. El Mossad identificó a cinco agentes iraníes operando bajo cobertura de empresas de logística en Dubái, según fuentes del Shin Bet citadas por Haaretz.
Netanyahu exige zonas de seguridad permanentes en las fronteras
Durante la llamada, el primer ministro israelí insistió en la necesidad de establecer zonas de seguridad a lo largo de las fronteras con Líbano y Gaza, con apoyo logístico y tecnológico estadounidense. No se trata de una propuesta nueva, pero sí de una exigencia renovada tras el ataque del 28 de junio contra una base de la Fuerza Aérea israelí en el Negev, atribuido a Hezbollah con tecnología iraní.
Estas zonas implicarían el despliegue de sensores de detección de drones, radares de largo alcance y unidades de defensa aérea móviles. El costo estimado supera los 1.200 millones de dólares, según un informe clasificado del Ministerio de Defensa israelí filtrado a Calcalist.
Erdogan agrava la tensión con declaraciones contra la existencia de Israel
Mientras tanto, en Ankara, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan pronunció un discurso ante la Asamblea Nacional que fue calificado como «inaceptable» por el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí. En él, Erdogan calificó al Estado de Israel como «una anomalía histórica que no tiene lugar en el mapa del Oriente Medio».
Estas declaraciones, emitidas el 8 de julio, fueron inmediatamente condenadas por la Unión Europea y la OTAN. Pero su impacto fue mayor en Tel Aviv: el gabinete de seguridad israelí convocó una reunión de emergencia esa misma noche, donde se decidió reforzar la vigilancia en embajadas y consulados en Turquía, Alemania y Francia.
Antecedentes de la escalada regional
La tensión actual no surge de la nada. Desde 2024, Irán ha duplicado su producción de uranio enriquecido al 60 %, según el informe más reciente del OIEA. Además, Hezbollah ha incrementado sus lanzamientos de cohetes desde el sur del Líbano en un 300 % respecto a 2025. Israel, por su parte, ha realizado al menos 17 operaciones clandestinas en Siria y Líbano este año, según datos del Instituto para el Estudio de los Conflictos Armados.
Marco legal y respuestas internacionales
El ataque estadounidense contra objetivos iraníes se basó en la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU, que autoriza medidas defensivas ante amenazas inminentes. Sin embargo, expertos en derecho internacional como la profesora Elena Ríos, de la Universidad Complutense, advierten que «la línea entre defensa y agresión se ha vuelto peligrosamente difusa».
La Unión Europea activó el Mecanismo de Coordinación de Crisis (CMC) el 9 de julio, pero no ha emitido sanciones contra Irán ni Turquía. En cambio, ha reforzado su presencia naval en el Golfo Pérsico con la operación Aspides II, que incluye tres fragatas y un buque de apoyo logístico.
Claves del asunto
- Donald Trump recibió una alerta de alto nivel sobre un plan iraní para asesinarlo, según The Wall Street Journal.
- Benjamín Netanyahu exigió zonas de seguridad fronterizas con apoyo estadounidense tras ataques de Hezbollah y milicias iraníes.
- Recep Tayyip Erdogan declaró que Israel «no tiene lugar en el mapa del Oriente Medio», lo que desató una crisis diplomática regional.
- La escalada incluye bombardeos estadounidenses, ataques iraníes contra bases en Kuwait y Baréin, y una red operativa activa en Omán.
- El OIEA confirmó que Irán duplicó su producción de uranio enriquecido al 60 % desde 2024.
