El asfalto de la Castellana aún humedecido por la lluvia matinal vibraba bajo las zapatillas de Alejandro Jiménez, quien cruzó la meta en 28 minutos y 42 segundos. El vigente campeón de la KLM Norte vs Sur no celebró con puños al aire, sino con un gesto serio: «Aquí no se gana por velocidad, sino por control». Eran las 9:17 h del 11 de junio de 2026. Más de 12.400 corredores habían partido desde la Plaza de Castilla rumbo a la Puerta de Atocha.
El recorrido no perdona ni un segundo de distracción
La KLM Norte vs Sur no es una carrera cualquiera. Es un desafío logístico, fisiológico y psicológico disfrazado de 10 kilómetros lineales. Desde 2018, su trazado —aprobado por la Real Federación Española de Atletismo— se ha convertido en referente nacional por su desnivel acumulado de 42 metros y su densidad de curvas técnicas en los últimos 2,3 km.
El trazado atraviesa cinco distritos madrileños, cruza tres líneas de metro y exige una gestión de energía tan precisa como la de un piloto de Fórmula 1. Según datos oficiales de la organización, el 37 % de los participantes supera su umbral anaeróbico antes del kilómetro 6. Eso explica por qué el 22 % abandona entre el km 7 y el 8.
Alejandro Jiménez revela las tres claves que nadie cuenta
El campeón no habla de ritmo constante. Habla de ritmo intencional. Su estrategia, validada por el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, se basa en tres fases: aceleración controlada (km 0–3), estabilización táctica (km 4–7) y activación neuromuscular (km 8–10). «Si te sientes bien en el km 5, estás yendo demasiado rápido», advierte.
El error más común entre corredores populares
Muchos llegan a la carrera con un plan de ritmo basado en tiempos de entrenamiento en pista. Pero la KLM Norte vs Sur se corre en vía urbana, con semáforos, tráfico residual y cambios de pavimento. Un estudio del Instituto Nacional de Educación Física (2025) reveló que el 64 % de los corredores subestima el impacto del viento lateral en la Castellana, que puede reducir la eficiencia de zancada hasta un 11 %.
Por qué el km 7 marca el punto de inflexión
Es allí, frente al Palacio de Comunicaciones, donde el perfil empieza a inclinarse ligeramente hacia arriba y la concentración se desgasta. El Laboratorio de Biomecánica de la UCM registró, en pruebas simuladas, una caída del 18 % en la activación del glúteo máximo entre el km 6 y el km 8 en corredores no entrenados. Esa pérdida de estabilidad genera un aumento del 23 % en la carga articular de la rodilla.
La organización impone nuevas reglas de seguridad para 2026
Tras dos incidentes médicos graves en 2025 —uno por hiponatremia y otro por colapso térmico—, la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid exigió cambios obligatorios: hidratación obligatoria en km 3, 5 y 8; control de temperatura corporal con sensores térmicos en los dorsales; y un nuevo protocolo de evacuación con drones médicos en zonas críticas. También se prohibió el uso de auriculares con cancelación de ruido.
Claves del asunto
- La KLM Norte vs Sur es la única carrera urbana de 10 km en España con certificación World Athletics Label Road Race.
- El 37 % de los participantes supera su umbral anaeróbico antes del km 6, según datos oficiales de 2026.
- El Centro de Alto Rendimiento de Madrid validó la estrategia de tres fases de Alejandro Jiménez como óptima para el perfil del recorrido.
- La Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid impuso 7 nuevas medidas de seguridad tras los incidentes de 2025.
La carrera no termina en Atocha. Termina cuando el corredor entiende que los 10 km no son una distancia, sino un diálogo constante entre el cuerpo, la ciudad y el tiempo. Y en ese diálogo, como dijo Jiménez al cruzar la meta: «No ganas al cronómetro. Ganas a tu impulso de acelerar cuando deberías respirar».
