El termómetro marca 42,3 °C en Zaragoza. En un piso del barrio de Delicias, Elena, 68 años, abre la ventana a las 6:15 a.m., cierra las persianas de aluminio y enciende un ventilador de pie que zumba desde 2014. No tiene aire acondicionado. Tampoco lo tiene el 40% de los 1,2 millones de hogares españoles que, según el INE 2025, carecen de sistema de refrigeración fija.
La nueva ola de calor —la tercera en menos de un mes— ha activado alertas en 14 comunidades autónomas. Y con ella, una demanda inusitada de soluciones accesibles: los ventiladores de techo no son un capricho estético, sino una herramienta de salud pública en zonas sin acceso a climatización.
El 60% de los hogares ya tiene aire acondicionado, pero no todos lo pueden usar
Esa cifra —60%— es real, pero engañosa. No refleja el uso real. Muchos usuarios evitan encender sus equipos por el aumento del 32,7% en la factura eléctrica media registrada en junio, según la CNMC. Otros, como pensionistas o familias monoparentales, simplemente no pueden asumir el coste de instalación ni el consumo continuado.
En ese vacío, los ventiladores de techo han dejado de ser un complemento para convertirse en el eje de estrategias domésticas de termorregulación. Su eficiencia energética —consumen entre el 10% y el 15% de la energía de un aire acondicionado— los posiciona como una alternativa técnica y éticamente viable.
Leroy Merlin ofrece un ventilador con luz LED por menos de 41 euros
El modelo en cuestión —negro mate, aspas de 106 cm, motor de flujo cruzado y luz LED integrada de 48 W— se comercializa en Leroy Merlin bajo el código interno LM-CT48BK. Su precio original era de 80,09 euros. Tras aplicar el descuento del 49,16%, su coste final es de 40,59 euros, IVA incluido.
No es el más barato del mercado, pero sí el que mejor equilibra relación calidad-precio en su segmento. Cumple con la normativa UNE-EN 60335-2-80:2022 sobre seguridad eléctrica y cuenta con certificación CE y etiqueta energética clase A.
¿Por qué este modelo ha generado tanto interés?
Porque resuelve tres necesidades simultáneas: refrigeración activa, iluminación funcional y ahorro real. Su flujo de aire alcanza los 12.500 m³/h, suficiente para salones de hasta 35 m². Además, su sistema de inversión de giro permite usarlo en invierno para redistribuir el calor acumulado en el techo —una funcionalidad que pocos conocen pero que reduce hasta un 12% el consumo de calefacción, según un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia (2025).
La regulación no obliga, pero sí orienta
No existe una norma que exija ventilación mecánica en viviendas, pero el Código Técnico de la Edificación (CTE DB HS3) sí establece que las viviendas deben garantizar “condiciones ambientales adecuadas para la salud y el bienestar”. En verano, eso implica que la temperatura interior no supere los 28 °C durante más del 5% del tiempo anual. Sin sistemas de refrigeración, los ventiladores de techo son una de las pocas soluciones técnicamente válidas para cumplir ese requisito en zonas de clima cálido.
También entran en juego las directrices de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), que exige que todos los aparatos eléctricos domésticos incluyan instrucciones claras en español, advertencias de uso seguro y garantía mínima de dos años —cumplida íntegramente por este modelo.
Los afectados no son solo los consumidores: son los más vulnerables
Los mayores de 75 años, las personas con enfermedades respiratorias crónicas y los niños menores de 5 años son los más expuestos a los efectos adversos del calor extremo. Según datos del Sistema Nacional de Salud, entre el 15 de junio y el 3 de julio se registraron 1.842 ingresos hospitalarios relacionados con golpes de calor —un 27% más que en el mismo periodo de 2025.
En ese contexto, un ventilador de techo no es un electrodoméstico: es un dispositivo de prevención. Y su precio —40,59 euros— lo convierte en una inversión accesible frente a los 1.200 euros de media que cuesta instalar un aire acondicionado de conductos.
Claves del asunto
- El 40% de los hogares españoles carece de aire acondicionado, según datos oficiales actualizados a junio de 2026.
- El ventilador de techo de Leroy Merlin está rebajado a 40,59 euros, con un descuento del 49,16%.
- Su consumo energético es hasta un 90% menor que el de un aire acondicionado convencional.
- Cumple con la normativa europea UNE-EN 60335-2-80:2022 y la exigencia de seguridad del CTE DB HS3.
- Su uso correcto puede reducir hasta un 12% el consumo de calefacción en invierno, según estudio de la UPV.
El verano ya no es solo una estación: es un desafío de adaptación urbana
Zaragoza, Sevilla, Córdoba y Badajoz lideran las listas de ciudades con mayor número de días consecutivos por encima de los 35 °C. Pero la respuesta no puede ser solo individual. El caso del ventilador de techo de Leroy Merlin ilustra cómo los productos accesibles, bien regulados y técnicamente sólidos se convierten en piezas clave de una política pública de resiliencia climática. No se trata de vender más, sino de equipar mejor —con criterio, con normas y con empatía.
