Madrid, 20 de julio de 2026. En una tienda Vodafone dentro de un centro comercial de Madrid, una usuaria revisa su factura móvil mientras espera atención. Su tarifa incluye 20 GB y llamadas ilimitadas. No sabe que, en ese mismo instante, ejecutivos de Vodafone España y MasOrange están evaluando un cambio estructural que podría redefinir su cobertura, precios y calidad de servicio en los próximos dos años.
Vodafone y MasOrange negocian una red móvil compartida con valor estimado en 4.500 millones
El proyecto, aún en fase preliminar, apunta a la creación de una RanCo (Radio Access Network Company): una empresa conjunta que integraría las infraestructuras móviles de ambas operadoras. La valoración preliminar del activo conjunto ronda los 4.500 millones de euros, con 3.200 millones asignados a MasOrange y 1.300 millones a Vodafone España.
Este modelo no es nuevo: ya se aplicó con éxito en el ámbito de la fibra óptica, donde ambas compañías consolidaron sus redes fijas bajo una estructura compartida. Ahora, el salto al dominio móvil representa un giro estratégico de primer orden.
Las negociaciones se reactivan tras el cambio de control de MasOrange
El impulso actual se enmarca tras la adquisición por parte de Orange del 50 % restante de MasOrange, cerrada a finales de 2025. Ese movimiento reconfiguró el equilibrio accionarial y abrió la puerta a nuevas alianzas operativas. Hasta entonces, las conversaciones habían entrado en un punto muerto.
Un portavoz de MasOrange afirmó a este medio: «No existe ningún proyecto abierto a este respecto». Desde Vodafone, no hubo respuesta oficial. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso confirman que los acercamientos técnicos y financieros han retomado ritmo desde junio de 2026.
Antecedentes: el modelo de red compartida ya probado en fibra
En 2024, Vodafone y MasOrange lanzaron FibraCo, una joint venture que gestionaba sus redes de fibra óptica. El resultado fue una reducción del 18 % en costes de despliegue y una aceleración del 22 % en la cobertura rural. Ese éxito sirve ahora como base de credibilidad para el salto al dominio móvil.
El horizonte temporal apunta a mediados de 2027
Aunque no hay plazos formales, las fuentes consultadas coinciden en que las negociaciones podrían consolidarse tras el verano. El escenario más probable sitúa la firma del acuerdo en septiembre de 2026, con una puesta en marcha operativa prevista para junio de 2027.
La entrada de un inversor financiero está contemplada como una fase posterior, no inicial. Su rol sería aportar capital fresco y facilitar la monetización de la infraestructura —por ejemplo, mediante alquiler de capacidad a operadores móviles virtuales (OMVs) o a nuevos actores del 5G avanzado.
Marco regulatorio: la CNMC y la Comisión Europea vigilan de cerca
El proyecto debe cumplir con la normativa de competencia de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y, en su caso, someterse a la evaluación de la Comisión Europea. La creación de una RanCo no implica fusión de marcas ni de ofertas comerciales, lo que reduce el riesgo de colusión. Pero sí exige garantías de acceso equitativo y transparencia técnica para terceros operadores.
Los usuarios podrían ver cambios en cobertura, precios y calidad
La integración no afectará inmediatamente las tarifas ni los contratos vigentes. Sin embargo, a medio plazo, los efectos son tangibles: mayor eficiencia operativa, menor inversión duplicada y, potencialmente, una reducción de costes que podría trasladarse a los consumidores. También se espera una mejora en zonas con cobertura débil, gracias a la unificación de antenas y espectro.
No obstante, expertos en telecomunicaciones advierten que la transición requiere una gestión técnica rigurosa. Un fallo en la interoperabilidad entre los sistemas de Vodafone y MasOrange podría generar interrupciones puntuales en la conectividad.
Claves del asunto
- La red móvil conjunta tiene una valoración estimada de 4.500 millones de euros.
- El proyecto depende de la creación de una RanCo, con posibilidad de entrada de un inversor financiero.
- Las negociaciones se reactivaron tras la adquisición de MasOrange por parte de Orange.
- El horizonte operativo apunta a mediados de 2027, tras un posible acuerdo formal en septiembre de 2026.
- La CNMC y la Comisión Europea supervisarán el cumplimiento de las normas de competencia.
- Los usuarios no verán cambios inmediatos, pero sí podrían beneficiarse de mejor cobertura y mayor estabilidad en el mediano plazo.
