El aeropuerto de Santiago de Compostela permaneció cerrado durante 35 días consecutivos, desde el 23 de abril hasta el 27 de mayo de 2026. Esta paralización total permitió ejecutar una de las reformas más intensivas de su historia: la regeneración integral del pavimento de la pista. La obra movilizó recursos técnicos y logísticos sin precedentes en la red de Aena.
¿Por qué se cerró el aeropuerto de Santiago durante 35 días?
El cierre no fue una decisión operativa improvisada. Fue el resultado de una planificación estratégica iniciada hace más de dos años. Aena priorizó un parón total para garantizar seguridad aérea, calidad estructural y eficiencia en los plazos. Trabajar con vuelos operativos habría duplicado los tiempos y multiplicado los riesgos técnicos.
La pista requirió una excavación de hasta 1,5 metros de profundidad en tramos críticos. El volumen de material retirado y reemplazado equivale a nueve piscinas olímpicas. Esto exigió una logística de transporte, almacenamiento y colocación coordinada con precisión milimétrica.
¿Cómo se gestionó la cadena de suministros durante las obras?
Antonio Rosselló, director de Infraestructuras de Aena, confirmó que todo el material estaba adquirido y almacenado antes del inicio de los trabajos. Esta anticipación evitó retrasos por interrupciones en la cadena de suministro. No hubo dependencia de entregas just-in-time ni riesgos de escasez.
Plus por trabajar en estas horas
Los equipos técnicos trabajaron en turnos extendidos, incluyendo horas extraordinarias y fines de semana. Aena aplicó un plus específico por jornada intensiva, alineado con el convenio colectivo del sector aeroportuario. Esto aseguró la retención del personal especializado y la continuidad operativa en plazos ajustados.
¿Qué impacto económico tuvo el cierre en Galicia?
El aeropuerto de Santiago es un eje clave para el turismo y la economía regional. Su cierre afectó directamente a más de 120 vuelos semanales, 35.000 pasajeros y 15 líneas aéreas. El impacto estimado en ingresos turísticos fue de 18 millones de euros en el periodo. Sin embargo, el fondo europeo cofinanció el 70 % de la inversión, mitigando la carga presupuestaria estatal.
¿Qué marco legal regula este tipo de obras aeroportuarias?
Las reformas están sujetas al Reglamento (UE) 139/2014 sobre requisitos técnicos y procedimientos administrativos para aeródromos. También se aplican las directrices de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y el Plan Estratégico de Infraestructuras Aeroportuarias 2021–2030. Cada fase requiere autorización previa, informes de impacto y certificación final de aptitud operativa.
Datos Clave
- Cierre total: 23 abril – 27 mayo 2026 (35 días)
- Profundidad de excavación: hasta 1,5 metros
- Volumen de material reemplazado: equivalente a nueve piscinas olímpicas
- Financiación: 70 % con fondos NextGenerationEU
- Certificación final emitida por AESA antes de la reapertura
El cierre forma parte de una estrategia más amplia de modernización de la red aeroportuaria española. Santiago no es una excepción: aeropuertos como Palma y Málaga ya ejecutaron reformas similares bajo esquemas de paralización programada. La inversión en pavimentos no solo mejora la seguridad, sino que extiende la vida útil de la infraestructura en más de 25 años. Además, el nuevo pavimento reduce el riesgo de fisuración por fatiga y mejora la adherencia en condiciones climáticas adversas —un factor crítico en la lluviosa Galicia.
